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La Estación Fitopatológica de Areeiro constata la eficacia del tratamiento aplicado al viñedo

Los técnicos advierten del riesgo de mildiu ante la próxima ola de calor y recomiendan mantener la viña vigilada y protegida

La viña está a las puertas de la etapa de maduración.

La viña está a las puertas de la etapa de maduración. / Iñaki Abella

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Val do Salnés

Los técnicos de la Estación Fitopatológica de Areeiro (EFA) saben de la creciente profesionalización del sector viticultor, pues si bien es cierto que algunos desatienden todas las normas habidas y por haber, cada vez son más los productores y bodegueros que actúan con rigor a la hora de aplicar los tratamientos fitosanitarios con los que combatir plagas o enfermedades como el mildiu, oídio, botritis y tantas otras.

Se trata de reducir el empleo de patógenos y saber cómo, cuándo y bajo qué condiciones utilizarlos, pues de lo contrario se causan daños al medio ambiente, se gasta dinero innecesariamente y los tratamientos no sirven de nada.

Pero las cosas se hacen cada vez mejor, de ahí que, a pesar de la amenaza del mildiu, las parcelas de seguimiento de la EFA, algunas con más de dos semanas sin tratamiento alguno, presenten «un excelente estado sanitario en general, gracias a los tratamientos que se van realizando». Y lo mismo sucede en los predios que los técnicos de Areeiro han ido revisando al azar.

El desarrollo fenológico de las viñas es notable.

El desarrollo fenológico de las viñas es notable. / Iñaki Abella

Sin embargo, y esta es la evidencia de lo importante que resulta aplicar los tratamientos, si se hace bien, en la viña de Areeiro que se mantiene sin tratamientos, para estudiar la evolución natural de los parásitos, sí que existe «una elevada presencia de síntomas nuevos de patógeno, tanto en racimo como en hoja».

Dicho esto, y ante la ola de calor que parece acercarse, los técnicos de la EFA recuerdan que la combinación de temperaturas altas con humedad, tanto a causa de la niebla como de posibles tormentas, aumenta el riesgo de expansión del mildiu, «por lo que conviene mantener la viña protegida y vigilada para detectar la aparición de nuevos síntomas y, si es preciso, renovar la intervención fitosanitaria».

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