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Lonjas de Galicia

Se acabó lo que se daba, el centollo y el buey de mar entran en veda esta medianoche

La Consellería do Mar establece el parón en A Coruña y Pontevedra hasta el 8 de noviembre

La campaña del «rey de los mariscos» se cerró con casi 424 toneladas y 6,5 millones de euros

Centollos a la venta en la plaza de abastos de Pontevedra, esta mañana.

Centollos a la venta en la plaza de abastos de Pontevedra, esta mañana. / Gustavo Santos

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Durante unos días aún será posible saborearlo, dado que, a buen seguro, algunos estarán almacenados en cetáreas o viveros. Y además aún se seguirá pescando, aunque sea de modo testimonial, en la provincia de Lugo. Pero que nadie se llame a engaño, porque el centollo (Maja brachydactyla) y el buey (Cancer pagurus) entran en veda esta medianoche en las provincias de A Coruña y Pontevedra.

Quiere esto decir que, salvo por las citadas excepciones, a partir de este momento el que llegue al consumidor será centollo y buey congelado o «hablará francés o portugués», entre otros idiomas. Pero no será producto de la ría, salvo que se comercialice de manera fraudulenta, convirtiendo a quienes los consuman en cómplices de los piratas que recurren al furtivismo.

Ya se había anunciado este descanso para los dos crustáceos decápodos capturados mayormente por la flota artesanal que trabaja con aparejos de enmalle como miños y trasmallos, pero el Diario Oficial de Galicia confiere hoy mismo a la veda todos los formalismos necesarios, para que tanto pescadores como comercializadores y consumidores tengan claro que la campaña está cerrada.

Tania Chao, de Mariscos Gallego, muestra un buey de casi 3 kilos en la plaza de abastos de Vilagarcía, esta mañana.

Tania Chao, de Mariscos Gallego, muestra un buey de casi 3 kilos en la plaza de abastos de Vilagarcía, esta mañana. / M. Méndez

Una campaña que empezaba para el centollo el pasado mes de noviembre y que desde entonces permitió descargar en las lonjas gallegas casi 424 toneladas con un registro económico histórico de 6,5 millones de euros, mientras que en el mismo periodo el siempre escaso buey de mar se quedó en apenas 14 toneladas y 166.000 euros.

Pero estas especies migratorias necesitan reproducirse y, sobre todo, dejar de verse sometidas a la presión de las redes de enmalle, aunque ya desde febrero las descargas han sido mínimas.

De ahí la resolución dictada por la Consellería do Mar, que pronto permitirá extraer pulpo y nécora, pero que manda al centollo al banquillo hasta el 8 de noviembre, que es cuando volverán a largarse las redes entre la desembocadura del río Miño y el paralelo que pasa por cabo Corrubedo, como también en el tramo litoral comprendido entre Corrubedo y el cabo Estaca de Bares.

La excepción se marca para la zona de pesca que va desde ese último lugar el río Eo, cuando la veda comenzará el 1 de julio y se prolongará hasta el 29 de noviembre.

En el caso del buey de mar no hay excepción que valga, así que la veda se extiende desde hoy hasta el 8 de noviembre en toda Galicia.

En definitiva, que en los periodos citado «queda expresamente prohibida la captura del centollo y del buey, por medio de cualquier arte, en aguas de competencia de la comunidad, y las embarcaciones dedicadas su captura con nasas deberán retirar estas de su calado y llevarlas a puerto», advierte el departamento que dirige Marta Villaverde.

Y así consta en el plan de explotación para el periodo 2026-2027, en el que se establece ya que cuando en noviembre se retome la actividad la cuota máxima del centollo volverá a ser de 35 kilos por barco y día de faena, con un añadido de 35 kilos diarios por cada tripulante enrolado a bordo.

Estas cuotas serán «de idéntica aplicación» cuando dichas especies sean capturadas como acompañantes o accesorias por artes, aparejos o técnicas de pesca que no sean los contemplados en el plan de explotación.

La evolución de las ventas durante la campaña recogidas en Pesca de Galicia.

La evolución de las ventas durante la campaña recogidas en Pesca de Galicia. / M. Méndez

Así pues, las lonjas más importantes para el centollo ya centran su mirada en otras especies. Sobre todo, la de O Grove, que vuelve a liderar el ranking gallego con 1,6 millones de euros facturados por la venta de casi 79 toneladas de esta especie desde noviembre.

Se situó por delante de las «rulas» de A Coruña, con 1 millón de euros (87 toneladas), Ribeira, con una facturación similar y 69 toneladas, y la lonja de Vigo, que ingresó 546.000 euros tras despachar 35 toneladas del «rey de los mariscos».

Cambados, Cangas, Burela, Bueu, Baiona, Muros, Cedeira, Portonovo, Fisterra, Corcubión, Laxe, Aldán-Hío, Carnota, Canido y Marín fueron otros puntos de primera venta en los que se comercializó el centollo gallego durante poco más de siete meses.

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