Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La subida de la temperatura del agua atrae a la anguila pero también a los delfines, que las persiguen hasta el río Ulla

Los pescadores de Arousa, como los de Arcade, sufren daños en sus aparejos por la acción de los arroaces

Pesca de anguila en el río Ulla.

Pesca de anguila en el río Ulla. / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Hasta ahora la campaña de la anguila en Arousa ofrecía resultados «muy flojos», con capturas que los pescadores cifran en menos de la mitad de las obtenidas el año pasado. Pero la temperatura del agua empieza a subir, «y eso significa que la anguila vuelve a dejarse ver, de ahí que confiemos en pescar mucho mejor a partir de ahora», aclaran.

El problema es que tras los pasos del escurridizo pez llegan los delfines mulares, para los que «la anguila es una de sus presas favoritas», tal y como constatan con frecuencia los integrantes del colectivo de baleiros, tradicionalmente dedicados a la pesca de ese recurso y al empleo de sus nasas butrón para capturar otro de los peces más representativos del Ulla, como es la lamprea.

Lo cierto es que en los últimos días ya se ha notado un aumento de anguila, de ahí que aumentara la presencia de arroaces, «por eso ya nos hemos encontrado con las primeras nasas destrozadas», explican los pescadores.

Nasas atacadas por los delfines en el río Ulla.

Nasas atacadas por los delfines en el río Ulla. / FdV

Lo que sucede es que «cuando las anguilas están dentro de las nasas son una presa fácil para los delfines, de ahí que metan el hocico a través de las redes para capturarlas sin dificultad, lo cual provoca importantes daños en los aparejos».

Sea como fuere, los propios pescadores resaltan que «no es nada nuevo, ya que casi todos los años tenemos problemas con los arroaces, y es normal que esto ocurra, ya que lo que buscan es encontrar alimento».

Son tan persistentes en su persecución de la anguila que no dudan en remontar el río Ulla hasta llegar a Catoira

Las mismas fuentes recuerdan que «no es un problema exclusivo del río Ulla y la ría de Arousa, sino que también lo están padeciendo en Arcade y otros puntos de las Rías Baixas».

Hace un par de días FARO DE VIGO ya se hacía eco de los lamentos de los pescadores de Arcade, que apenas encuentran peces en unas redes repletas de agujeros. Los marineros lo achacan a las mordidas de los arroaces, de ahí que Juan Carlos Rivas, uno de los anguileros, asegure que dedica más tiempo de su día a coser el aparejo que a la pesca.

Los pescadores de Arcade, que urgen ayudas que cubran los desperfectos causados por los arroaces, aseguran haber advertido a la Xunta de la situación en reiteradas ocasiones, sin que de momento se les haya trasladado una solución a este viejo problema.

Las quejas son similares a las tantas veces planteadas en el Ulla. El verano pasado, sin ir más lejos, el sector ya alertaba de los daños, haciendo contar que «en Arousa tenemos más suerte que los de Arcade porque nuestra ría y el río Ulla tienen una superficie mucho mayor».

Y se resignaban a su suerte diciendo: «Poco podemos hacer frente a los arroaces y debemos convivir con ellos, a pesar de que su presencia es casi diaria y son tan persistentes en su persecución de la anguila que no dudan en remontar el río Ulla hasta llegar a Catoira», aún a riesgo de quedar varados cuando baja la marea.

Un capazo repleto de anguilas.

Un capazo repleto de anguilas. / FdV

«Pero lo delfines son muy listos y suelen aprovechar la pleamar, por eso nosotros tenemos que andar escapando de ellos y tratamos de largar las nasas en los bajos del río», esgrimían.

Antes de concretar que «a veces salimos a pescar a las tres o cuatro de la madrugada para trabajar de noche y tratar de levantar las nasas antes de que lleguen los arroaces, pero aún así casi siempre nos ganan la partida. Si tenemos suerte y las mareas son propicias salvamos las capturas y los aparejos, pero con mareas vivas los delfines nos meten auténticas palizas, y eso nos limita muchísimo porque da mucho trabajo reparar las nasas».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents