Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los grovenses denuncian autocaravanas que obstaculizan y vierten residuos

Los vecinos reclaman la entrada en vigor de la normativa ante la proliferación de actitudes incívicas que afectan al entorno y la circulación

Citan casos concretos de «viviendas rodantes» que con su proceder contribuyen a criminalizar la imagen de todo el colectivo

Autocaravanas cuya presencia denunciaron los vecinos.

Autocaravanas cuya presencia denunciaron los vecinos. / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Manuel Méndez

Manuel Méndez

O Grove

En O Grove hay una preocupación y una sensibilidad especial con las autocaravanas, caravanas y campers desde hace mucho tiempo. Pero mucho más ahora, cuando el Concello acaba de aprobar en pleno, por unanimidad, una ordenanza municipal con la que regular la presencia de este tipo de vehículos y que incorpora un régimen sancionador que contempla multas de hasta 6.000 euros.

Todavía no entró en vigor, pero «ya está tardando en hacerlo», proclaman los vecinos, visiblemente molestos con la actitud de algunos autocaravanistas que «no respetan nada y con su forma de proceder sitúan en el ojo del huracán a todo el colectivo».

Lugar en el que una autocaravana arrojó sus aguas sucias.

Lugar en el que una autocaravana arrojó sus aguas sucias. / FdV

Tanto ciudadanos mecos a título particular como empresarios de la hostelería dan cuenta de la presencia de autocaravanas que, en los últimos días, han causado «estragos» en el municipio, «invadiendo zonas protegidas, dificultando la circulación de los demás vehículos, entorpeciendo el paso de bañistas e incluso realizando vertidos de manera indiscriminada».

Se han vivido casos graves en As Pipas, Area Grande, Con Negro y el entorno de Sobre do Pozo, una pequeña playa situada entre dos de las zonas de baño más importantes de la localidad, como son Raeiros y Area da Cruz.

En este caso concreto los vecinos destacan lo ocurrido con una autocaravana en concreto que «permaneció cuatro días estacionada en el mismo lugar, con sus ocupantes haciendo de comer allí mismo, sacando cosas a la vía pública y obstaculizando el paso y la maniobrabilidad de los demás vehículos».

Lo peor de todo es que «cuando se fue, en el suelo quedaron los restos y signos evidentes de que había estado vertiendo aguas sucias indiscriminadamente, lo cual se aprecia también en el mal olor que quedó en el lugar».

Sostienen los vecinos que «este tipo de actitudes no pueden tolerarse por más tiempo, de ahí que sea bueno que la ordenanza entre en vigor cuando antes y que la Policía Local se ponga las pilas de una vez por todas para acabar con este problema que venimos arrastrando desde hace tanto tiempo».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents