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«Pasé mucho miedo, me pusieron un cuchillo enorme en el cuello», confiesa la dependienta atracada en una frutería de Vilagarcía

Una pareja la amenazó para robar la recaudación del día, estimada en unos 400 euros

Destaca la rápida intervención de la Policía Local, que detuvo a los dos atracadores en cuestión de minutos

El establecimiento se sitúa en una calle muy transitada.

El establecimiento se sitúa en una calle muy transitada. / M. Méndez

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

Mercedes tiene 63 años, trabaja desde hace diecisiete en Fruterías Katuxa y es la dependienta de la tienda abierta por esta firma en la avenida de Rosalía de Castro (Vilagarcía de Arousa) hace dieciséis. Nunca antes había vivido algo parecido a lo que ocurrió ayer, cuando una pareja accedió al establecimiento a plena luz del día, la amenazó con un cuchillo y se llevó la recaudación del día que había en la caja registradora.

«Todo fue muy rápido, en cuestión de un par de minutos, y claro que pasé mucho miedo, porque me pusieron un cuchillo enorme en el cuello, de esos grandes que usan en las carnicerías», rememora, aún visiblemente afectada por lo ocurrido.

Esta mañana, tras presentar denuncia en la Comisaría de Policía Nacional, volvió a levantar la persiana del negocio. Mientras esperaba la llegada de la policía científica, que le pidió que no tocara la caja hasta que ellos tomaran huellas, Mercedes relató a FARO DE VIGO la «terrible experiencia» vivida, haciendo hincapié en que «aún no eran las ocho de la tarde, pero a los ladrones no les importó que fuera de día, que estemos en una calle muy concurrida ni que la tienda tenga una cristalera enorme a través de la que se ve todo desde el exterior».

Y no solo eso, sino que a la pareja, muy conocida por las fuerzas del orden, debido a su largo historial delictivo, también le dio igual que hubiera clientes dentro de la tienda y en la puerta. Iban dispuestos a perpetrar el robo, y nada parecía poder detenerlos.

Para que el lector que no conozca la zona pueda hacerse una idea, hay que destacar que la frutería se sitúa en el margen de la carretera que avanza desde O Ramal hacia Carril, es decir, la que une Vilagarcía con Catoira, a la altura de la playa de A Concha-Compostela. Justo al lado se encuentran el supermercado Eroski y otros muchos negocios, además de la capilla de San José.

La dependienta de Frutas Katuxa cuenta cómo la amenazaron cuchillo en mano y cómo arrancaron el cajetín de la máquina registradora para llevarse el dinero, tirando las monedas al suelo durante la huida. «Aún no hicimos inventario, pero calculamos que se llevaron alrededor de 400 euros», explica.

No les importó que fuera de día, que estemos en una calle muy concurrida ni que la tienda tenga una cristalera enorme a través de la que se ve todo desde el exterior

Mercedes

— Dependienta atracada

Ante la atónita mirada de los clientes, que también se sintieron amenazados, los dos ladrones fueron vistos desde el exterior por varios ciudadanos y el marido de una de las clientas, quienes, inmediatamente, alertaron telefónicamente a la Policía Local de Vilagarcía de Arousa.

«Tengo que decir que los policías vinieron rapidísimo y pudieron perseguir a los ladrones y detenerlos gracias a un hombre que estaba en la puerta en su patinete», el cual siguió de cerca a los cacos en su huida a pie hacia las estaciones de tren y autobuses, tal y como avanzó FARO ayer, en su edición digital.

Actuaron con la cara semicubierta por una capucha y una mascarilla, según relata la propia vendedora, que no pudo identificarlos en las fotos que se le mostraron.

«Es algo que no te esperas, y mucho menos cuando estás despachando y tienes clientes dentro; físicamente no me hicieron nada, aunque me zarandearon, pero aún tengo el susto en el cuerpo y el cuello rígido desde que me pusieron el enorme cuchillo», sentencia Mercedes.

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