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Lucha contra el furtivismo en Galicia

Los piratas someten a pulpo y nécora a una presión extrema en vísperas de sus campañas

La pesca ilegal se intensifica en las Rías Baixas y genera indignación en el sector profesional

Efectivos de Gardacostas de Galicia decomisan miles de nasas y redes

Un operativo contra el furtivismo desplegado por Gardacostas en presencia de la conselleira.

Un operativo contra el furtivismo desplegado por Gardacostas en presencia de la conselleira. / Iñaki Abella

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

La historia se repite y los piratas hacen de las suyas en las Rías Baixas en vísperas de dos campañas tan importantes como las del pulpo y la nécora, a desplegar a partir de julio.

Como suele suceder en estos casos, los mal llamados profesionales del sector, dado que hacen uso de sus permisos de trabajo y sus privilegios para esquilmar los caladeros, no dejan de extraer estos productos aún en veda, la nécora desde enero y el pulpo, desde el pasado mes de abril.

Una extracción ilegal que se repite durante todo el periodo vedado, pero que se intensifica a medida que se acerca la hora de la verdad, cuando se levanta la prohibición y se permite la comercialización legal de los recursos más destacados de Galicia desde un punto de vista comercial.

Sucede con el centollo, con la almeja, navaja, berberecho, erizo, bogavante y, por supuesto, con el preciado cefalópodo y la que muchos consideran «reina del marisco», dado que la nécora regresa a los mercados cuando los abandona el centollo -entra en veda el sábado- para convertirse en una de las especies más consumidas durante la temporada estival.

Los pescadores profesionales de verdad, los que respetan las vedas, así como los restauradores y pescaderos que acatan las normas y solo comercializan producto legal -los que no lo hacen son tan piratas como los propios pescadores furtivos y los consumidores que aceptan mercancía fraudulenta-, esperan como agua de mayo la importante temporada del pulpo y la nécora, de ahí que muestren su indignación cada vez que salen a relucir casos de furtivismo.

Gardacostas de Galicia elimina gran cantidad de redes y nasas ilegales en una nueva jornada de vigilancia y protección del medio marino

Iñaki Abella

Una indignación que, una vez más, los lleva a insistir en su demanda de «mayor control y sanciones mucho más duras» para los miembros del sector que actúan ilegalmente.

Demanda a la que se aferran nuevamente tras constatar en los últimos días que los piratas siguen actuando en aguas de Muros-Noia, Pontevedra, Vigo y Arousa sin importarles el daño que causan a los recursos y a sus compañeros de profesión.

Hay recursos para explotar si se hace convenientemente, pero desaparecerá toda esa riqueza si persiste el furtivismo, por eso es tan importante que el propio sector se conciencie y colabore

Miembros de Gardacostas de Galicia

Prueba de la presión extrema a la que están siendo sometidos pulpo y nécora en la actualidad son los operativos que están llevando a cabo en todas las rías los efectivos de Gardacostas de Galicia, departamento dependiente de una Consellería do Mar cuya titular, Marta Villaverde, no deja de insistir en su condena al furtivismo ni de reclamar la colaboración del sector pesquero, comercializadores, restauradores y consumidores.

Lo que ocurre es que algunos parecen olvidarse de que la extracción de especies en veda es delito, así como el uso de aparejos ilegales como los famosos cacharros del pulpo o las nasas de nécora que en esta época deben permanecer en el puerto, pero que muchos depositan igualmente en el mar sin señalizar y, a veces en zonas prohibidas.

Como es delito capturar ahora pulpo y nécora con cualquier otra arte de pesca o aparejo y, en lugar de devolver todo al mar, llevar las capturas ilegales a tierra para tratar de colocarlas en el mercado negro.

Así lo recuerdan desde Mar a raíz de los operativos realizados por Gardacostas durante el fin de semana. De los que cabe destacar que a 2 millas al este de la isla de Onza los funcionarios se incautaron de 75 piezas de miños, el equivalente a casi 4 kilómetros de red, sin identificar. Junto al aparejo, 15 kilos de raya y 5 de rodaballo.

De las intervenciones en la ría de Arousa sobresalen el decomiso de una buena cantidad de nasas sin identificar y, además, caladas en época no autorizada, todas ellas en la costa de O Grove. A lo que se sumó la recuperación de nasas butrón sin identificar y caladas en horario no autorizado en la ensenada de Rianxo, a la altura de Punta Bodión.

El balance total de esos dos operativos habla de 85 nasas de pulpo (50 de ellas de pvc), 84 nasas butrón, 73 kilos de pulpo, 5 de nécora y 16 de choco.

Desde Gardacostas apuntan que en otras intervenciones en la ría de Arousa fueron incautadas 90 nasas de plástico para capturar pulpo con 55 kilos de este producto en su interior.

Esgrimen en el servicio de inspección de la Xunta que todos los ejemplares, «algunos de gran tamaño», fueron devueltos al mar, que es lo mismo que se había hecho con el producto antes aludido y con el recuperado en otro dispositivo contra el furtivismo llevado a cabo en las rías de Vigo y Arousa, así como en el Baixo Miño.

Los guardacostas constatan abundancia de pulpo y la existencia de ejemplares de gran tamaño.

Los guardacostas constatan abundancia de pulpo y la existencia de ejemplares de gran tamaño. / FdV

En esa ocasión interceptándose 472 cacharros de pulpo, 28 nasas empleadas igualmente para la extracción de esta especie en veda y 42 de centollo que estaban sin identificar, al igual que sucedía con 11 piezas (550 metros) de una red tan popular como el trasmallo. El resultado de todo ello, 139 kilos de pulpo y 21,5 de nécoras y otras especies.

Son solo algunos ejemplos de la intensa lucha que lleva a cabo Gardacostas de Galicia, pero también la prueba evidente de que, por mucho esfuerzo que se realice para acabar con el furtivismo, esta lacra no tendrá fin hasta que el propio sector pesquero se conciencie de los peligros que entraña.

Algo en lo que insisten los propios guardacostas cuando indican que «en los últimos quince días hemos retirado, solo en Arousa, alrededor de 1.300 nasas, y hemos devuelto al mar una gran cantidad de pulpo, alguno de tamaño enorme, lo cual demuestra que el paro biológico y las vedas funcionan».

Lo que quieren decir es que «hay recursos para explotar si se hace convenientemente, pero desaparecerá toda esa riqueza si persiste el furtivismo, por eso es tan importante que el propio sector se conciencie y colabore».

En este sentido, los funcionarios consultados esgrimen que «a veces nuestro trabajo es frustrante, ya que podemos levantar aparejos ilegales en una zona y al día siguiente comprobamos que hay otros calados en el mismo sitio».

Consideran que «por mucho esfuerzo y vigilancia que hagamos los guardacostas, y por mucho personal y medios que tengamos, nunca será suficiente para controlar una superficie de mar tan grande si los propios pescadores insisten en actuar de manera ilegal».

«Es un atentado contra el futuro del sector del mar»

La conselleira de Mar abunda en su rechazo al furtivismo remarcando que «atenta contra los recursos marinos y, por tanto, contra el futuro del sector del mar, tan importante para Galicia. Por eso condenamos este tipo de prácticas ilícitas que causan tanto daño y a través de Gardacostas luchamos sin descanso para que se cumplan las normas y, por tanto, se respeten las vedas, horarios de trabajo, tallas y desoves».

No hacerlo así supone «atentar contra los recursos, y si esto ya es ilegal y denunciable, peor es extraer especies que se están reproduciendo o en veda, como sucede con el pulpo y la nécora en la actualidad, ya que esto compromete gravemente su futuro», sentencia Marta Villaverde.

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