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París, una peluquería con medio siglo de historia y sesenta años de «consumo preferente» en Vilagarcía

Forma parte de la historia de la comarca, en la que formó a decenas de profesionales del sector

Nació en 1975 y va a desaparecer, por jubilación, en 2035

París, una peluquería con medio siglo de historia en Vilagarcía

Manuel Méndez

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

La Peluquería París representó, hace medio siglo, una especie de revolución. No solo por nacer como peluquería mixta, cuando eso no se estilaba, sino también por incorporar a su oferta el lavado de las cabezas tras el corte de pelo, que era algo totalmente novedoso.

Nació en 1975 de la mano del «señor Barcia», que es como conocían a Miguel Barcia Franco, suegro de Gonzalo Gil, quien junto a su hermano Toño, es la cabeza visible de este negocio desde hace 35 años, aunque acumula ya 43 de experiencia en la profesión.

Son muchas las anécdotas y las visitas de personajes ilustres de la literatura española, el espectáculo y la moda que encierran las cuatro paredes de este negocio sito en la confluencia de la calle Ramón y Cajal con Praza de Ravella, en pleno centro de la capital de la comarca.

Gonzalo Gil, a las puertas de su negocio.

Gonzalo Gil, a las puertas de su negocio. / M. Méndez

Aunque Gonzalo Gil prefiere no aludir directamente a ninguno de los famosos que pasaron por sus manos, dado que, según dice, «para nosotros todos los clientes son iguales y no sería justo destacar a unos sobre otros».

Vamos a jubilarnos juntos y el nombre de Peluquería París se retirará con nosotros, de ahí que le pongamos fecha de caducidad o consumo preferente

Gonzalo Gil

— Gerente de Peluquería París

De lo que sí habla es de la historia de esta peluquería-barbería «con fecha de consumo preferente», dado que, como puede verse en el rótulo de su cristalera, se fundó en 1975 y se cerrará en 2035, es decir, al cabo de seis décadas de intensa actividad.

Será entonces cuando se jubilen tanto Gonzalo, que pronto cumplirá 60 años de edad, y Toño, que tiene 55. «Vamos a jubilarnos juntos y el nombre de Peluquería París se retirará con nosotros, de ahí que le pongamos fecha de caducidad o consumo preferente», explican los hermanos.

Toño y Gonzalo en plena faena.

Toño y Gonzalo en plena faena. / M. Méndez

«El problema es que no tenemos relevo generacional porque mi mujer ya ha dejado la Academia París y los hijos se dedican a la cosmética y la venta de productos de peluquería», apostilla el mayor.

«Todo empezó con mi suegro en 1975, en 1982 se montó en la calle de O Río (antigua Rey Daviña) la peluquería de señoras y después de unos años de transición en la París, que estuvo en otras manos, yo llegué como aprendiz en 1983, después de que me expulsaran del colegio», rememora el propio Gonzalo Gil.

«Solo tenía 16 años, pero supe inmediatamente que quería ser peluquero, aunque a mi madre no le gustara nada la idea», proclama cuando recuerda sus inicios en el sector.

El establecimiento se ubica en la esquina de la calle Ramón y Cajal con la Praza de Ravella.

El establecimiento se ubica en la esquina de la calle Ramón y Cajal con la Praza de Ravella. / M. Méndez

Fue en 1991 cuando se hizo cargo del negocio, junto a su hermano Toño. Antes de tomar las riendas del mismo y de montar, aquel año, la Academia de Peluquería París, tuvieron durante un tiempo una peluquería propia en A Illa, abierta en 1987, y otra en Vilagarcía.

«Pero desde 1991 hemos estado aquí, al pie del cañón, con un pequeño parón en el que nos trasladamos a un local situado aquí al lado mientras tiraban este edificio para reconstruirlo», detalla Gonzalo Gil cuando muestra las fotos en blanco y negro de aquella época.

No existían las redes sociales y no había teléfonos móviles como ahora, de ahí que peluquerías como la nuestra se convirtieran a diario en un punto de encuentro en el que hablar de fútbol, política y absolutamente todo lo demás

Tiempos difíciles

«No fueron tiempos fáciles porque costó mucho hacer realidad la peluquería de mujeres, que incluso sufrió un incendio mientras se estaba montando -añade Gonzalo-, pero también fue una época bonita, cuando no existían las redes sociales y no había teléfonos móviles como ahora, de ahí que peluquerías como la nuestra se convirtieran a diario en un punto de encuentro en el que hablar de fútbol, política y absolutamente todo lo demás, además de servir para conocer las noticias más frescas y los últimos cotilleos de la ciudad».

Gonzalo Gil observa una foto del antiguo edificio.

Gonzalo Gil observa una foto del antiguo edificio. / M. Méndez

Tampoco fueron sencillos los tiempos de pandemia, como no lo fueron para nadie. Y eso la París fue una de las peluquerías que más y mejores medidas de prevención introdujeron para garantizar la protección y seguridad de sus clientes.

Tanto es así que hoy en día mantienen las pantallas de separación que se habían colocado entonces entre sus clásicos sillones de barbería, para evitar contagios.

Y no solo eso, sino que tanto Gonzalo como Toño siguen empleando mascarillas a diario cuando cortan el pelo o afeitan barbas.

La peluquería vilagarciana de Gonzalo y Toño Gil.

La peluquería vilagarciana de Gonzalo y Toño Gil. / M. Méndez

Lo del covid condicionó su negocio, pero al margen de esa época tan dramática en la historia de España y el mundo, «podemos presumir de que hemos acudido a nuestra cita con los clientes todos los días, sin cerrar ni una sola jornada laborable hasta ahora, cuando desde el 1 de julio vamos a cerrar los lunes para poder descansar un poco más, pues ya tenemos una edad», bromea el empresario.

«Es imposible saber cuánta gente ha pasado por aquí en todo este tiempo, pero lo que sí sabemos es que no solo hemos atendido a miles de clientes, adaptándonos a la evolución de los tiempos y las modas con distintos tipos de corte de pelo y de barba, sino que entre las peluquerías y la academia hemos formado a decenas de peluqueras que acabaron montando sus propios negocios en Vilanova, A Illa, Cambados y otros municipios», sentencia Gonzalo Gil, sabedor de que la Peluquería París es parte de la historia de Vilagarcía y la comarca.

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