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Ataque al patrimonio

San Benito de Fefiñáns: Una coraza dañada que protege otros tesoros

La iglesia de San Benito, atacada este fin de semana es, además de un bien protegido y de valor patrimonial, histórico y artístico, una coraza que en su interior guarda otros elementos relevantes, como los sepulcros de los señores de Fefiñáns

El sepulcro de Don Gonzalo de Valladares.

El sepulcro de Don Gonzalo de Valladares. / Iñaki Abella

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Cambados

La iglesia de San Benito no es un templo cualquiera, es un ingrediente fundamental en el conjunto monumental de Fefiñáns, tanto como el mismísimo pazo y, de hecho, su origen en la plaza del mercado es anterior.

Con su ubicación, planta y cualidades completa la estampa que ha convertido la plaza de Cambados en una de las mas significativas de Galicia, así que no es casualidad que la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) concedida en 2012 se extendiera a la capilla atacada este fin de semana en un acto de vandalismo, con una pintada cuyo autor aún buscan las autoridades.

Pero no solo importa su coraza de granito del país, cuya gran belleza también es una condena, pues se trata de un material muy poroso y este tipo de químicos penetran mucho, dificultando una futura limpieza cuyo camino burocrático acaba de iniciarse, pero que no llegará pronto.

Yes que su interior también guarda algunos tesoros que están igualmente protegidos por la legislación. Durante mucho tiempo también se pensó que allí descansaban sus patrones, Don Gonzalo de Valladares Sarmiento y su mujer, Doña María Ozores y Silva. Lógicamente, a la vista los ricos monumentos existentes en las capillas que hay a ambos lados del transepto.

En concreto, son dos arcosolios, un tipo de nicho funerario empotrado en la pared, rematado con un arco, donde hay un caballero yaciente sobre un colchón y almohada dibujados con un perro a sus pies y una mujer representada con su toca en punta, hábito de monja y rosario en la mano.

No obstante, las tumbas estarían vacías y los vizcondes habrían alcanzado el descanso eterno en la iglesia de la Merced, en La Paz (Bolivia), donde el señor de Fefiñáns ejerció de corregidor para la Corona Española, como refleja el libro «Una visita guiada por el pazo de Fefiñáns», de Adolfo de la Peña Llerandi.

Retablos o un báculo

Su detallada descripción consta en el argumentario elaborado por los expertos para justificar el otorgamiento de la más alta protección que puede ofrecer hoy la legislación a un bien patrimonial, cultural, histórico y artístico como es el cambadés.

También da parte de otros elementos de consideración que guarda esta iglesia reedificada en el XVII, pero cuyo origen es un templo románico anterior que ya había sido remodelado en el XV.

Un gran número de sus tesoros tienen varios cientos de años, como un retablo del Santo Cristo ubicado en el muro este del brazo norte del crucero; otro de la virgen del Rosario; un exvoto pictórico en el muro del Evangelio; una pareja de pilas de agua bendita que los historiadores sitúan en la segunda mitad del siglo XVIII; un báculo de San Benito, que posiblemente sea de casi el XIX; un San Roque; un peto de ánimas o un armario y una cajonera que están en la Sacristía, por nombrar algunos. En cuanto al altar mayor, se trata de un retablo más actual y datado en 1915.

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