Malestar entre las ANPA
Educación acumula decenas de peticiones sin resolver en Vilagarcía
El transporte de Rubiáns, los problemas de seguridad en el Castro Alobre y los desprendimientos en A Lomba generaron quejas de las familias durante todo el curso
Las ANPA acusan a la Consellería de falta de comunicación y de compromiso con sus peticiones

Una concentración de protesta de las familias del colegio de Rubiáns / Iñaki Abella
Varias asociaciones de padres de alumnos de Vilagarcía de Arousa llevan meses intentando sin éxito que les reciban en la Consellería de Educación. Una situación que ha generado un enorme malestar entre varias ANPA, tal y como quedó de manifiesto en una reunión que mantuvieron varias asociaciones el pasado 27 de mayo.
A menos de tres semanas de que concluya el curso lectivo, Educación acumula decenas de peticiones sin resolver en Vilagarcía. En el colegio de Rubiáns, por citar un ejemplo, aún desconocen a día de hoy si en septiembre mantendrán el denostado horario lectivo actual o si podrán cambiarlo, tal y como llevan pidiendo padres y profesores desde hace años. En Educación todavía no han recibido a los padres ni una sola vez.
En el colegio de A Lomba sufrieron dos desprendimientos en la fachada del colegio durante este curso, y en la Xunta les prometieron una obra integral de puesta a punto de la que no se ha vuelto a saber nada. A mayores, la ANPA ha solicitado en reiteradas ocasiones una reunión con la Consellería para abordar el mantenimiento de las actuales tres aulas de 3 años, pero solo han obtenido el silencio por respuesta.

Desmonte sin protección alguna en el Castro Alobre. / Noe Parga
En esta misma escuela, tienen goteras en las aulas de quinto y sexto de Primaria, y un grave problema de altas temperaturas en las aulas de la parte sur.
También hay numerosas demandas sin respuesta de la Consellería en el instituto Castro Alobre. La ANPA ha alertado en varias ocasiones de graves deficiencias de seguridad y accesibilidad. Entre las primeras, los padres citan la existencia de un desmonte de tres metros de altura situado junto al pabellón, sin protección alguna contra los desprendimientos de tierra, o el hecho de que el edificio principal carece de puertas antipánico para una eventual evacuación.
Varias ANPA se quejan de la falta de especialistas para ayudar a los niños con necesidades específicas
En cuanto a las taras de accesibilidad, los padres del Castro Alobre ya han advertido a la Xunta de que en el edificio principal no hay ni un solo aseo adaptado, y de que los niños con movilidad reducida tienen problemas para subir al escenario del salón de actos o para entrar en la cafetería.
En el instituto de Carril reclaman desde hace tiempo un salón de actos, más necesario si cabe en este centro dado que oferta el ciclo de Artes Escénicas; la comunidad educativa también lleva años pidiendo sin éxito la jornada continua.
Falta de comunicación y de especialistas
Más allá de las quejas particulares de cada centro educativo, FARO ha podido constatar entre las ANPA dos motivos de queja comunes a muchas de las asociaciones de padres. La primera es la supuesta falta de comunicación por parte de la Consellería de Educación, puesto que, según varios colectivos consultados, la Xunta pocas veces responde a sus escritos o accede a recibir a los padres para abordar los problemas de cada centro.

Obras en la fachada del colegio A Lomba, el pasado invierno. / Iñaki Abella
La segunda queja que se repite con mayor frecuencia es la falta de especialistas de Audición y Lenguaje (AL) y Pedagogía Terapéutica (PT), muy necesarios para ayudar a los niños con necesidades educativas especiales. «En todo nuestro instituto solo hay una PT y una orientadora, y no da abasto», advierte una portavoz de la ANPA del instituto de Carril, para quien sería muy deseable que hubiese psicólogos en los centros educativos.
El Anexo A Lomba reclama desde hace años la sustitución de las tuberías de plomo
En el colegio de A Lomba también están muy preocupados por este extremo. «De los 400 alumnos que tenemos en el colegio, más de un centenar tienen necesidades específícas», señala el presidente de la ANPA. Apunta que la falta de orientadores se traduce en que los niños reciben muchas menos horas de apoyo de las que necesitarían, con el consiguiente riesgo de que no puedan seguir el ritmo de sus compañeros.
En todo caso, hay demandas singulares en numerosos centros. En el colegio Arealonga, los padres están molestos porque llevan todo el curso con obras y consideran que ya deberían estar finalizadas; y en el Anexo A Lomba llevan años reclamando la sustitución de la fontanería, pues en estos momentos el agua que sale de los grifos no es potable por la acumulación de plomo en las tuberías.
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