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Aniversario en la DO Rías Baixas

Bodega Granbazán, 45 años de historia y un futuro prometedor

El presidente de Bodegas Baigorri, que la adquirió en 2017, destaca que desde entonces ha duplicado la superficie de viñedo y plantilla, ha triplicado la facturación y recibe 15.000 visitantes al año

Bodega Granbazán, 45 años de historia y un futuro prometedor

Iñaki Abella

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Val do Salnés

Ya han pasado 45 años desde el nacimiento de la firma vitivinícola Granbazán en Tremoedo (Vilanova), y 9 desde que fue adquirida por Bodegas Baigorri, de Samaniego (Álava), con la intención de abrirse camino en la Denominación de Origen Rías Baixas y seguir creciendo y proyectándose a nivel nacional e internacional.

Todo ello sin perder de vista las múltiples oportunidades que ofrece la rica y consolidada oferta enoturística que rodea a esta firma arousana sobradamente conocida y de la que, ahora que celebra su 45 aniversario, bueno es destacar que ha engrandecido su imperio desde la compra formalizada en 2017 por el empresario murciano Pedro Martínez.

Tanto es así que esta empresa nacida en torno a una edificación «de película» y estilo neoclásico, con marcada influencia de Château francés y cubierta de azulejos azules, puede presumir tanto de su historia como de su presente y, por supuesto, su futuro.

Así lo hizo esta tarde el presidente de la compañía, Pedro Martínez Hernández, en el discurso pronunciado ante la conselleira de Medio Rural –María José Gómez– y demás autoridades asistentes a la fiesta del 45 aniversario.

Ante ellos destacó la compra de nuevos viñedos, pasando de 15 a 36 hectáreas en Val do Salnés, que se suman a 15 más en la subzona de Ribeira do Ulla, en este caso «para nuestro proyecto de vino espumoso».

Todo el beneficio generado en Rías Baixas se seguirá invirtiendo aquí

Pedro Martínez

— Presidente de Baigorri y Granbazán

Pero también hizo hincapié en que «hemos remodelado las infraestructuras de la bodega desde sus cimientos, el número de trabajadores prácticamente se ha duplicado y hemos triplicado la facturación», en gran medida porque «las exportaciones han pasado del 25% a casi el 60%, con presencia en 40 países».

Asimismo, «desde el primer momento nos hemos certificado según el modelo internacional de la IFS» y «el área de enoturismo está en plena expansión, con más de 15.000 visitantes al año», remarcó Pedro Martínez.

Los viñedos de Granbazán.

Los viñedos de Granbazán. / Iñaki Abella

Quien no se olvidó de explicar que «llevamos dos años consecutivos en el ranking Hundred Best, que clasifica las 100 bodegas más importantes del mundo en experiencia enoturística, y somos los únicos representantes de Rías Baixas en ese listado al que deseamos que pronto se sumen más, puesto que el potencial de esta zona es enorme».

Enoturismo al margen, añadió que desde la llegada de Baigorri se ha implementado «una política de sostenibilidad según los estándares internacionales Fair and Green; se han instalado paneles solares, para conseguir un consumo energético responsable y sostenible; y hemos lanzado al mercado nuevos vinos blancos, un espumoso y un tinto gallego».

Recolección de uva para el primer espumoso de la bodega arousana Granbazán (O Salnés) en una parcela de Vedra (Ribeira do Ulla), en 2024.

Recolección de uva para el primer espumoso de la bodega arousana Granbazán (O Salnés) en una parcela de Vedra (Ribeira do Ulla), en 2024. / Xoán Álvarez

Dicho esto, y por si quedaba alguna duda respecto a la plena implicación de Baigorri, su presidente anuncia que «todavía tenemos alrededor de 28 proyectos pendientes que iremos haciendo realidad con el paso del tiempo» para seguir fortaleciendo la estratégica alianza empresarial que ha consolidado a la bodega de Tremoedo en el panorama vitivinícola europeo.

Un éxito, reconoce, que no solo es mérito de la actual dirección de Granbazán, sino que responde a «un conjunto de decisiones valientes y al talento de muchas personas a lo largo del tiempo», esgrimió el empresario en alusión al equipo que arropó a quien hasta 2017 estuvo al frente, Manuel Otero Candeira.

Fue la familia Otero la que en 1981 llevó a cabo la plantación de los portainjertos, realizando los injertos definitivos de albariño entre 1982 y 1984.

Uno de los salones de la emblemática bodega vilanovesa.

Uno de los salones de la emblemática bodega vilanovesa. / Iñaki Abella

De este modo, «la primera añada se comercializó en 1989 con los vinos ‘Granbazán Verde’ y ‘Granbazán Ámbar’, para más adelante lanzar el ‘Limousin’ y empezar a introducir la tirilla de Rías Baixas en la añada de 1990», rememoró Pedro Martínez.

Recordó, igualmente, que el lanzamiento del albariño «Álvaro de Bazán» tuvo lugar en 2003, y como curiosidad citó que «este año se cumple el quinto centenario del nacimiento de Álvaro de Bazán».

Pedro Martínez, el presidente de Baigorri.

Pedro Martínez, el presidente de Baigorri. / Iñaki Abella

De este modo se confesaba admirador del trabajo efectuado por Manuel Otero, al que definió como «un hombre adelantado a su tiempo que supo sentar las bases de Granbazán y Rías Baixas con claridad, inteligencia y decisión».

Al mismo tiempo, el empresario murciano alabó la labor del Consello Regulador de la DO Rías Baixas –que preside Isidoro Serantes–, destacando «su compromiso con viticultores y bodegueros y su visión sobre el presente y el futuro de la denominación».

De ahí que para Martínez sea mayor aún su satisfacción por la entrada de Baigorri en Rías Baixas a través de Granbazán. Un movimiento que presenta como «una apuesta deliberada por la excelencia» de un potente grupo hasta 2017 centrado en el mundo del vino tinto.

«Queríamos dar el paso y llegar al lugar donde se elabora el mejor blanco de España», surgiendo así la idea de adquirir una bodega con «un recorrido inigualable y una apuesta en el mercado acorde con su situación y características», como es Granbazán.

Procedente del sector sanitario, investigador y docente, el presidente del grupo aporta al mundo del vino una visión renovada con la que trata de «establecer un carácter diferenciador».

Lo hace rodeado de un preparado equipo de trabajo que comparte su ilusión, sus sueños y el orgullo por escribir esta historia ahora ligada a Granbazán y la DO Rías Baixas.

Y quiere seguir escribiéndola por mucho tiempo, de ahí que «todo el beneficio generado en Rías Baixas se seguirá invirtiendo aquí».

La conselleira de Medio Rural conversa con Baigorri.

La conselleira de Medio Rural conversa con Baigorri. / Iñaki Abella

Estos son algunos de los vinos de la bodega:

  • «Contrapunto Albariño»: la frescura

El «Contrapunto Albariño» es el vino «más joven y fresco» de Granbazán. La bodega dice de el que «cada una de las notas sensoriales tiene su propia melodía y todas apiñadas, dejan un eco y en el postgusto una expresión polifónica». Es fruto de una corta maceración en frío y fermentación controlada en depósito de acero inoxidable.

  • «Granbazán Etiqueta Verde»: el sabor clásico

De color amarillo eléctrico con reflejos verdosos, limpio y brillante, tiene en nariz «alta intensidad aromática con explosión de cítricos, melón piel de sapo, tarta de limón, hinojo, hierba Luisa y manzanilla fresca». En boca «entra delicado y salino». Su acidez domina el paso por boca antes de dejar una «sutil sensación de fluidez y delicadeza de sabores».

Algunas de las marcas de Granbazán.

Algunas de las marcas de Granbazán. / FdV

  • «Granbazán etiqueta Ámbar»: el emblema

El buque insignia de Granbazán, elaborado solo con mostos en flor, deja en nariz «una alta intensidad aromática que recuerda a la papaya, naranja de sangre y mandarina».

Aunque también «notas a bollería, masa madre y jazmín». En boca «es pura viveza, con entrada potente y marcada acidez», explica la ficha de cata de este albariño.

  • «Granbazán Limousin Albariño»: el pionero

Del «Granbazán Limousin Albariño» se dice que es «el pionero de los albariños envejecidos en roble». Amarillo pajizo con reflejos dorados, translúcido y brillante, en nariz «es goloso e intenso».

Recuerda al membrillo, mango confitado y manzana en canela combinados con matices de cera de abeja y finas hierbas. En boca es «amplio y con carácter».

  • «Granbazán D. Álvaro de Bazán»: exclusividad

El «Granbazán D. Álvaro de Bazán» tiene la particularidad de estar elaborado «a partir de las uvas procedentes de cepas viejas de la parte más alta de la finca de Tremoedo».

Fruta amarilla, mango confitado, mandarina y membrillo aparecen en nariz, junto con notas herbales como el anís, té verde, jazmín, cera de abeja y cuero.

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