Pleno municipal
El presupuesto de Vilagarcía sale adelante entre tensión, deuda y reproches de gestión
Las cuentas récord de 41,6 millones quedan aprobadas por 10 votos a 9 con el apoyo de BNG y EU, que vincula su respaldo a la compra de la Casa dos Duques de Terranova para una residencia de mayores

La sesión estuvo marcada por la aprobación del plan financiero en medio de una tensión evidente. / Iñaki Abella
El Concello de Vilagarcía aprobó su presupuesto municipal para 2026, unas cuentas récord de 41,6 millones de euros que salieron adelante por 10 votos a favor y 9 en contra gracias al respaldo de BNG y Esquerda Unida. La sesión, en la que estuvieron ausentes Rosa Abuín, del BNG, y Diego García, del PSOE, estuvo marcada por un clima de fuerte tensión política, especialmente entre la portavoz del gobierno, Tania García, y la portavoz del PP, Ana Granja. El debate alcanzó tal intensidad que incluso Juan Fajardo reprochó a la edil socialista su actitud hacia la representante popular.
La aprobación del presupuesto llegó después de otros dos puntos que anticiparon el tono de la sesión. En la modificación de crédito extraordinario por importe global de 942.423 euros que salió adelante gracias al voto de calidad del alcalde tras un empate a nueve, Ana Granja acusó al gobierno de recurrir de nuevo al endeudamiento como consecuencia de «sus errores de gestión». La portavoz popular citó actuaciones como el Auditorio, la calle Aduana, San Roque o las playas de Vilaxoán y Bamio para sostener que el ejecutivo convierte ahora en urgente lo que, a su juicio, no fue capaz de resolver en plazo.
Granja fue especialmente dura con la calle Aduana, de la que recordó que llegó a contar con financiación superior al millón de euros, que después se solicitó una subvención de 500.000 euros y que finalmente se perdió por incumplir plazos. «Cuando ahora se acercan las elecciones, urge», criticó. También cuestionó la gestión del proyecto de la piscina y el convenio con la Diputación, además de afear que San Roque, presentada como una gran promesa junto al BNG, necesite ahora 150.000 euros más.
Tania García respondió acusando al PP de actuar en clave electoral y de tratar de bloquear actuaciones necesarias. «Al PP no le preocupa la vecindad de Carril, solo le preocupan las elecciones», afirmó la portavoz socialista, que defendió la conveniencia de las inversiones. Juan Fajardo, por su parte, puso el foco en el gasto en comunicación social y aseguró que el Concello alcanzó los 317.000 euros en publicidad y propaganda. «Ahora tenemos TikTok y me aparecen más vídeos de Alberto Varela que de baloncesto, que ya es difícil», ironizó. El alcalde defendió que esos contenidos responden al interés vecinal por conocer la gestión municipal.
El pleno también abordó una modificación de la plantilla municipal vinculada a plazas vacantes y condiciones laborales. Tania García defendió que el acuerdo había sido aprobado por la mayoría de la mesa de negociación, mientras que EU votó en contra al advertir de la posibilidad de que el expediente transmitía la impresión de favorecer a alguien en concreto. El BNG, en cambio, felicitó al Concello por el acuerdo alcanzado y votó a favor, al entender que era preciso hacer un esfuerzo económico en materia de personal. El PP se abstuvo tras señalar que el reconocimiento de derechos a los policías locales llega tarde y después de advertencias judiciales, y reclamó procesos selectivos transparentes. El alcalde replicó que se trata de plazas de oposición libre en administración general y en la Fundación de Deportes, y recordó que la plantilla municipal no tuvo RPT hasta la llegada de su gobierno. El punto salió adelante con 8 votos a favor, uno en contra y 9 abstenciones.

El apoyo del BNG fue decisivo para la aprobación de la mayoría de puntos. / Iñaki Abella
Ya en el punto central, Tania García presentó el presupuesto como «potente y ambicioso», el más elevado de la historia del Concello y elaborado «sin subir las tasas a los vecinos». La portavoz destacó los ingresos procedentes de los tributos del Estado, por encima de los 12 millones, frente a los algo más de dos millones de la Xunta. También subrayó el carácter social de las cuentas, con más de 5,3 millones destinados a este ámbito, el refuerzo de la limpieza, el aumento de subvenciones y la subida del gasto de personal en más de un 2%.
Entre las inversiones figuran la compra de una parcela para una futura residencia o centro de día, la anualidad de la depuradora, actuaciones en la Rúa Pepín, el derribo de naves portuarias y mejoras en A Lomba. El presupuesto incorpora además una operación de crédito de 4,1 millones. El gobierno defendió que, aun así, el endeudamiento de Vilagarcía se situará en el 39,70%, muy por debajo del 110% permitido, y que las cuentas cumplen la regla de gasto y los principios de estabilidad financiera. Para García, el documento responde a las demandas de «una ciudad en expansión».
El apoyo de Esquerda Unida fue decisivo. Juan Fajardo admitió que «no va a saltar la sorpresa» porque «cuando uno da la palabra hay que cumplir» y justificó su voto favorable en la oportunidad de avanzar en la adquisición de la Casa dos Duques de Terranova. «Haremos un acto de fe», señaló. El portavoz de EU recordó que la compra de ese inmueble y de sus terrenos fue uno de los ejes centrales de su campaña electoral y defendió que se trata de una pieza «vital» para atender una necesidad social.

Ana Granja y Elena Suárez, del PP, durante la sesión. / Iñaki Abella
El BNG también respaldó las cuentas, aunque dejó claro que su voto favorable «no es un cheque en blanco». Los nacionalistas criticaron que el Concello tenga que asumir competencias impropias como el Servizo de Axuda no Fogar, pero defendieron la urgencia de aprobar el presupuesto para agilizar proyectos pendientes, especialmente la futura residencia de mayores. Su apoyo, como el de EU, permitió al gobierno superar una votación muy ajustada.
El PP votó en contra con una intervención muy dura de Ana Granja. La portavoz popular denunció que su grupo solo dispusiera de una semana para estudiar las cuentas, lo que, a su juicio, dificulta un control exhaustivo y demuestra la falta de interés del gobierno en llegar a un acuerdo. También advirtió de que el BNG será «tan responsable como el gobierno» de los números aprobados y señaló que el informe de Intervención recoge 25 advertencias.
Granja alertó de que el techo de gasto y la gestión de los remanentes pueden llevar a Vilagarcía a un plan de ajuste con recortes en servicios básicos. «Nos endeuda en cuatro millones de euros más y vamos a pasar a una deuda de 14,3 millones en 2026», afirmó. «Está claro que la deuda no les duele, pero sí al bolsillo de todos los vilagarcianos. Antes de endeudarse, gasten lo que tienen».
La portavoz popular también criticó la baja ejecución inversora. Según sus datos, de casi 22 millones previstos en inversiones en el último presupuesto solo se gastaron 3,5 millones, pese a contar con 21,8 millones de remanentes. «Anuncian récord de recaudación y récord de falta de ejecución. Son los mejores recaudando y los peores ejecutando», resumió. Además, alertó del aumento de los gastos financieros, que cifró en un 173%, hasta 347.000 euros en 2026.
La réplica de Tania García elevó todavía más la tensión. La portavoz socialista defendió que el carácter social del presupuesto «queda fuera de duda», recalcó que el informe de Intervención es favorable y reivindicó inversiones en biblioteca, guardería, saneamiento, fachada marítima y mejoras en la calidad de vida. Sin embargo, sus referencias a la capacidad de comprensión de Ana Granja provocaron el reproche de Juan Fajardo, que calificó de impropia la «falta de respeto» hacia la portavoz del PP.
Granja respondió directamente para advertir de que no iba a aceptar «su mala educación». La edil popular aseguró que sí se había leído el presupuesto y sostuvo que el incremento en servicios sociales se explica, en buena medida, por la partida destinada a comprar una finca. También preguntó si el gobierno había hablado con la Xunta para conocer las condiciones necesarias para construir una residencia de mayores.
Alberto Varela cerró el debate defendiendo que Vilagarcía está «muy cerca de tener una residencia» y reivindicó que el Concello dé un paso al frente aunque se trate de una competencia autonómica. El alcalde recordó que su gobierno heredó una deuda de 12 millones y aseguró que al final del mandato no será superior a la recibida. Finalmente, agradeció el respaldo de BNG y EU, que permitió aprobar unas cuentas que el gobierno considera clave para una ciudad «en crecimiento, dinámica y viva», pero que la oposición ve condicionadas por la deuda, la baja ejecución y un pleno cada vez más bronco.
Suscríbete para seguir leyendo
- Mariña, la chica que sufre en familia un cruel vacío asistencial
- Portugal refuerza su posición en el mercado europeo de bivalvos al levantar la prohibición de almeja japonesa en el Tajo
- Javi y Carlos, dos vidas unidas por la hostelería en Vilagarcía
- Llamativa y colorida boda internacional en Vilagarcía
- Comienza la negociación para tratar de limitar el acceso a la isla de A Toxa
- La Guardia Civil investiga a una mujer por un atropello mortal en Vilanova
- «Miedo» en la flota de la ría de Arousa ante la presencia del alga asiática en «cantidades industriales»
- Álvaro Otero, de construir bateas para cultivar mejillón a servirlo a la mesa en escabeche