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Emigración

Valga presume de raíz en Buenos Aires

Más de 230 personas participaron en la Casa de Galicia en el encuentro conmemorativo del 30 aniversario de la primera xuntanza de valgueses en Argentina

Bello Maneiro durante la comida realizada en la capital argentina.

Bello Maneiro durante la comida realizada en la capital argentina. / Cedida

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Valga

Hubo abrazos, recuerdos, emoción contenida y también música para volver a tender un puente entre Valga y Argentina. La Casa de Galicia en Buenos Aires acogió una jornada histórica con la celebración del Encontro de Valgueses, una cita a la que asistieron más de 230 personas y que sirvió para conmemorar los treinta años de aquella primera xuntanza celebrada en 1996. Tres décadas después, el hilo de la emigración sigue vivo al otro lado del Atlántico.

El acto reunión a emigrantes que en su día dejaron Galicia en busca de prosperidad, a muchos de sus descendientes y también a las treinta personas que viajaron desde Valga en la expedición organizada por el Concello, encabezada por el alcalde, José María Bello Maneiro. La cita tuvo un evidente valor simbólico: no solo miraba al pasado, sino también a la continuidad de una relación que ya forma parte de la identidad valguesa.

«Es un orgullo estar aquí con los valgueses residentes en Argentina. Por desgracia, muchas de las personas que nacieron en Valga ya no están con nosotros, pero el vínculo sigue intacto a través de sus descendientes: hijos y nietos», señaló Bello Maneiro durante su intervención. El regidor recordó además el primer encuentro de 1996, que permitió que muchos vecinos que habían emigrado y no habían vuelto a verse recuperasen el contacto. «Tengo recuerdos imborrables y muy emocionantes de aquel día. Fue muy emocionante, como lo está siendo éste», añadió.

La jornada permitió también actualizar la imagen de la Valga actual ante quienes conservan el municipio como lugar de origen, memoria familiar o referencia sentimental. Bello Maneiro repasó los cambios experimentados en las últimas décadas y, tras el almuerzo, se proyectó un vídeo con imágenes de las distintas parroquias. La respuesta fue una de las más emotivas del día, con aplausos de un público deseoso de reconocer paisajes, nombres y rincones ligados a su historia.

No faltaron las tradiciones que recordaron los vínculos eternos.

No faltaron las tradiciones que recordaron los vínculos eternos. / Cedida

En el encuentro participó también el delegado de la Xunta en Argentina, Alejandro López Dobarro, que destacó la trayectoria del alcalde y su preocupación por lo que definió como la «sexta parroquia de Valga», en referencia a los valgueses de la diáspora. También intervino la presidenta de la asociación de Hijos y Amigos de Valga en Argentina, Mari Castro, quien reconoció su sorpresa por la respuesta a la convocatoria. Admitió que inicialmente fue «bastante escéptica», al considerar que muchas de las personas emigradas hace décadas ya habían fallecido o son muy mayores. Sin embargo, la participación superó las expectativas.

Castro evocó además otros encuentros anteriores, con pulpo llegado de Galicia, la presencia de la Banda Municipal y de la Coral Polifónica Santa Comba, y recordó que la última cita se había celebrado en 2014. «Le pido que no demore otros doce años en regresar porque el almanaque no perdona», apuntó.

Todos los asistentes recibieron como regalo una bandera, una insignia de Valga y un libro con la letra y la partitura del himno del municipio. El grupo de gaitas Cruceiro puso la banda sonora a la jornada con muiñeiras, A Carolina y A Rianxeira, piezas seguidas con emoción, aplausos y bailes. La fiesta se cerró con una queimada y su conjuro, como broche gallego a una jornada argentina marcada por la memoria, la pertenencia y el regreso simbólico a casa.

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