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Plan Integrado de Emprego, la vía para ampliar las expectativas laborales

La inicitiva de formación cumple quince años conectando a los trabajadoress con las necesidades de las empresas

Elena Ruiz en las dependencias de la nave de Hierros Santa Cruz.

Elena Ruiz en las dependencias de la nave de Hierros Santa Cruz. / Iñaki Abella

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Una gran nave en el polígono de Padrenda. Varios trabajadores se afanan en soldar una serie de piezas para crear estructuras que serán usadas en la construcción de edificios. Entre esas personas hay varios que han cubierto un camino iniciado hace quince años y que se ha convertido en una puerta que no solo sirve para que las personas demandantes de empleo lo encuentren, sino que los forma para modularlos a las necesidades de las empresas de la comarca.

En esa nave, perteneciente a Hierros Santa Cruz, una de esas trabajadoras es Elena Ruiz, una vilagarciana de 45 años de edad que, en estos momentos, es la única soldadora de una plantilla en la que llegó a haber hasta diez antes de la crisis del ladrillo. Ruiz ya había tenido contacto con la soldadura aunque «no con hilo, este ha sido mi primer contacto y me ha gustado» La vilagarciana reconoce que siempre le ha gustado este tipo de trabajo aunque lo veía «más como una especie de desarrollo personal que laboral, pero vi la oportunidad de formarme y de ampliar mis conocimientos con el Plan de Emprego y decidí aprovecharla».

Aunque se trata de un trabajo con un perfil masculinizado, Ruiz no considera que eso pueda ser un impedimento para que una mujer se desarrolle profesionalmente en él. «No hay nada que impida que podamos hacerlo exactamente igual, o incluso mejor que cualquier hombre», explica. Ella lo sabe muy bien, ya que una de sus ocupaciones laborales en los últimos años ha sido como estibadora en los puertos de Vilagarcía, Marín y Vigo, donde la presencia de mujeres es prácticamente nula. De hecho señala que «en Vilagarcía ya hay otra más y en Vigo, cuando comencé a trabajar, había una, pero en Marín sigo siendo la única; son trabajos que se identifican con el género, pero que una mujer puede hacer perfectamente».

Dos soldadores trabajan en las dependencias de Hierros Santa Cruz en Padrenda.

Dos soldadores trabajan en las dependencias de Hierros Santa Cruz en Padrenda. / Iñaki Abella

La propia Ruiz es un ejemplo de eso que predica, ya que en el Plan de Emprego de la Mancomunidade se ha ido formando en los cursos de mecánica de automoción e industrial, transporte de mercancías y automatización industrial, propuestas que «son las que siempre me han atraído y que me gustan», orientando su formación hacia esos ámbitos. En casi todos esos cursos era la única mujer inscrita, algo que no le intimida en absoluto a la hora de trabajar.

La empresa en la que está desarrollando su trabajo, Hierros Santa Cruz, cumple medio siglo de vida este año, de los cuales, lleva diez colaborando con el Plan de Emprego de la Mancomunidade, acogiendo en prácticas a los soldadores. De hecho, una parte de la plantilla está formada por personas que llegaron a través de la iniciativa comarcal. «El oficio de soldador está muy demandado por eso colaboramos con la Mancomunidade con el objetivo de poder contar con personal especializado y formado para nuestra plantilla», explica Emilio Roldán, uno de los responsables de la empresa en Padrenda.

El Plan Integrado de Emprego de la Mancomunidade nació hace quince años con el objetivo de convertirse en una herramienta básica no solo para la formación y búsqueda de empleo, sino también para que las empresas pudiesen moldear el perfil de trabajadores que buscan. No en vano, la iniciativa realiza prospecciones sobre las necesidades reales de las empresas y, con toda esa información, diseña los diferentes cursos a los que podrán acceder el centenar de participantes. El método parece haber funcionado desde el inicio. Lo demuestran los datos de inserción laboral de los alumnos año tras año, ya que alcanzan porcentajes superiores al 90%. Entre sus cursos siempre existe una fuerte apuesta por las nuevas tecnologías, como la impresión 3D o el manejo de drones, pero también se incluyen formaciones más «clásicas», como es el caso de soldador, conductor de minipala o cajero-reponedor al ser puestos muy demandados por las empresas.

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