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El episodio tóxico se agrava en Vigo, Pontevedra y Arousa

La toxina diarreica arrecia en Galicia tras el cierre masivo de bateas y bancos marisqueros

Los dinoflagelados, presentes en 43 de las 45 estaciones oceanográficas, repuntan en 28 de ellas

Al desabastecimiento de mejillón se suma la inoperatividad del 60% de los bancos de infaunales

El sector bateeiro afronta un panorama complicado a causa de las biotoxinas.

El sector bateeiro afronta un panorama complicado a causa de las biotoxinas. / Iñaki Abella

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

El Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar) confirma los peores augurios. El episodio tóxico primaveral iniciado hace un mes no solo se ha extendido con fuerza por toda Galicia, como ha informado FARO DE VIGO a medida que avanzaba, sino que se agrava por momentos.

Prueba de ello es que los dinoflagelados del género «Dinophysis», que vienen a ser los que generan el ácido okadaico causante de la intoxicación diarreica por moluscos en humanos, están presentes en 43 de las 45 estaciones oceanográficas de medición y control, y resulta que en 28 de ellas los niveles de toxicidad experimentaron un incremento en los últimos días.

Esa toxina lipofílica popularmente conocida como diarreica (DSP, Diarrhetic Shellfish Poison), suele ser la más frecuente y abundante en aguas gallegas, como también la menos peligrosa y la que antes eliminan los moluscos afectados.

Una depuración natural que en este episodio tóxico primaveral en concreto parece que va a ser muy lenta, a juzgar por el último informe técnico sobre identificación y cuantificación de fitoplancton tóxico en agua de mar.

Este mapa refleja una abundancia e intensidad de «Dinophysis» pocas veces vista.

Este mapa refleja una abundancia e intensidad de «Dinophysis» pocas veces vista. / Intecmar

De ese documento se desprende el citado incremento de dinoflagelados en el 62% de las estaciones oceanográficas gallegas.

Entre ellas se encuentran nueve de las diez existentes de la ría de Arousa, que con 2.300 bateas distribuidas en 24 polígonos, es ahora la más castigada por el episodio tóxico primaveral, ya que, cabe insistir, absolutamente todos esos artefactos flotantes están cerrados.

Seguirán estándolo durante un buen tiempo, dado el continuo aumento de «Dinophysis» en estaciones como las de Cabío, Cabo de Cruz, Xidoiros, O Grove, Meloxo y Aguiño.

Mapa elaborado por el Intecmar en el que se muestran los polígonos bateeiros cerrados a causa de las toxinas lipofílicas.

Mapa elaborado por el Intecmar en el que se muestran los polígonos bateeiros cerrados a causa de las toxinas lipofílicas. / Intecmar

No son las únicas, ni mucho menos, en las que aumentan los niveles de lipofílicas, pues también van a más en las estaciones oceanográficas de Moaña, Rande y Chapela, todas ellas en la ría de Vigo. Donde también está presente esta toxicidad en las de Samil, Baiona y Liméns.

En la ría de Pontevedra, por su parte, la creciente presencia de dinoflagelados se detectó en las estaciones de Aldán, Bueu, Tambo, Aldán Interior, Cabalo de Bueu y Festiñazo.

Un aumento que fue generalizado en la de Muros-Noia, donde sus ocho estaciones oceanográficas, entre ellas las de Muros, Esteiro, A Creba, Freixo y As Basoñas, arrojan un «incremento significativo»de dichas células.

Así se explica el cierre absoluto de las bateas dedicadas al cultivo de mejillón: todas las de Arousa, Baiona, Camariñas, Pontevedra, Vigo y Muros-Noia. Dicho de otro modo, unos 3.300 parques de cultivo flotantes inoperativos y apenas cien abiertos en Sada (Ares–Betanzos) que carecen de capacidad para abastecer el mercado.

Un desabastecimiento al que se suma la prohibición de extracción en 23 bancos de infaunales, es decir, las zonas productoras de almeja, berberecho, navaja y demás especies que viven enterradas en el substrato.

Lo peor en este caso es que entre los espacios clausurados se encuentran 15 repartidos por las rías de Arousa, Vigo y Pontevedra, donde solo quedan cinco abiertos.

De forma más detallada, decir que la arousana tiene cinco zonas de infaunales cerradas y dos abiertas, en la de Pontevedra hay solo una operativa, con las seis restantes temporalmente clausuradas, y en la ría de Vigo el marisqueo se permite en dos de los seis espacios habilitados para la producción de marisco.

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