Nueva ofensiva en Arousa contra especies depredadoras como el busano y la cañadilla
El pósito mancomunado de San Martiño lleva más de una década luchando contra los devoradores de bivalvos

Buzos regresando a tierra con dos capazos llenos de puestas y adultos de canadilla o cañadilla (Bolinus brandaris) y de busano (Hexaplex trunculus). / Paco Luna

La cofradía de pescadores San Martiño, con sede en O Grove, ha lanzado una nueva campaña para la eliminación de especies devoradoras de bivalvos y consideradas invasoras en Galicia, como pueden ser la canadilla, cañadilla o cañaílla (Bolinus brandaris) y el busano (Hexaplex trunculus).
Con ayuda de la Consellería do Mar, el pósito que dirige María Besada ha retirado ya ingentes cantidades de esas peligrosas caracolas, originarias del Mediterráneo y el Atlántico noreste, desde Marruecos (Tánger) hasta el sur de Portugal (Cascais), e introducidas en Galicia en los años 80, donde tienen poblaciones estables desde el 2007 y son frecuentes en la ensenada de O Grove -A Toxa.
Su eliminación es una de las acciones contempladas en el plan de explotación de recursos específicos como los solénidos (navaja y longueirón) autorizado por la Consellería do Mar a la citada cofradía, de tal forma que el colectivo que opera mediante la técnica de buceo con suministro de aire desde superficie reserva algunos días al año para retirar del mar toda la cañaílla y el busano que puede, así como sus puestas.

Descarga de especies depredadoras en A Toxa. / Paco Luna
Entre el lunes y ayer, sin ir más lejos, consiguieron eliminar más de 90 kilos de cañaílla, 800 de busano y 8 kilos de puestas (huevos), según confirma el equipo técnico de la cofradía, con socios de O Grove, Meaño, Cambados, Sanxenxo, Poio y Ribadumia.
Fueron solo las dos primeras jornadas del año dedicadas a esta lucha contra las especies depredadoras, pero habrá muchas más.
Incluso en mayor número que en 2025, cuando en días de «caza» los buzos consiguieron retirar casi 2.900 kilos de puestas, alrededor de 1.900 de canadillas y más de 3.000 kilos de busano, como siempre en el entorno de la isla de A Toxa y la conocida ensenada de O Bao, en el Complejo Intermareal Umia-O Grove.

El pesaje de las capturas en presencia de personal técnico de la cofradía. / Paco Luna
La canadilla o cañadilla, cabe recordar, es un molusco gasterópodo marino que vive en aguas poco profundas. Tiene una concha sólida y redondeada, con una espiral de 6 o 7 vueltas, la última amplia y terminada en un largo canal sifonal.
Cada vuelta, salvo la última, que tiene dos, «con una hilera de gruesa espinas, canaliculadas (acanaladas) en los ejemplares más viejos», explican en la Xunta.
La abertura bucal de esta caracola es grande y oval, con un opérculo córneo. Tiene una coloración marrón, a veces verdosa, debido a la presencia de microalgas, y puede alcanzar los 10 centímetros de longitud.

Uno de los buzos participantes. / Paco Luna
Pone los huevos en cápsulas, formando grandes masas que se pegan al substrato, a imagen y semejanza de lo que hace el busano, perseguido por ser un predador de bivalvos potencialmente dañino sobre las poblaciones de bivalvos de interés comercial.
De concha sólida y redondeada en los individuos jóvenes, angulosa en los adultos, esta especie se caracteriza por formar una espiral de ocho vueltas bien marcadas.
Alcanza los 8 centímetros de longitud y su canal sifonal es corto, de hasta un cuarto de la longitud total de la concha, y su coloración externa es marrón o verdosa, mientras que la interna es blanquecina o grisácea, con tres bandas más oscuras.
No está de más recordar que desde hace décadas se alerta de la presencia en Galicia de especies exóticas, como se denomina a las que se establecen fuera de su rango de distribución nativo o autóctono, y de especies invasoras, que es como se las considera cuando inciden negativamente sobre la zona en la que se asientan. Y tanto unas como otras constituyen una amenaza para peces y moluscos autóctonos.

Algunos de los ejemplares retirados del mar. / Paco Luna
Ahora puede decirse también que no dejan de expandirse, a juzgar por los informes científicos que salen a la luz desde diferentes instituciones y centros de investigación.
Así se deduce, también, del testimonio y la experiencia de los pescadores y mariscadores, al igual que se desprende de los hallazgos realizados en las Rías Baixas por el Grupo de Estudios del Medio Marino (GEMM) y/o inventariados en la Red de Observadores del Medio Marino Gallego (Redogal).
Una plataforma, cabe recordar, que está avalada por la Consellería do Mar y permite constatar que las especies raras, exóticas y/o invasoras se extienden por toda la costa gallega, aunque con especial incidencia en las rías de Pontevedra, Vigo y Arousa.
Al hablar de las especies exóticas que avanzan imparables en aguas gallegas , puede citarse a la «Anadora kagoshimensis», presente en Os Lombos do Ulla, Carril y la playa Compostela, en Vilagarcía de Arousa.
La misma localidad en la que se han detectado ejemplares de «Rapana venosa», también presentes entre Vilaxoán y As Sinas (Vilanova).

La llegada de los buzos ocn las especies depredadoras retiradas de la ensenada de A Toxa. / Paco Luna
En aguas y rocas de A Illa de Arousa, por su parte, se descubrieron especies invasoras como la «Eriphia verrucosa», la «Tritia pfiefeeri» y la «Ocinebrellus inornatus», tal y como consta en las fichas de avistamientos existentes en la plataforma Redogal.
La «Hexaplex trunculus» también está presente en los municipios antes citados y en aguas de Cambados, donde también se han detectado ejemplares de «Bolinus brandaris», aunque su presencia es mucho mayor en el territorio grovense, donde la ensenada de A Toxa y prácticamente todo el Complejo Intermareal Umia-O Grove parecen plagados de estas caracolas.
Aunque no son, ni mucho menos, las únicas amenazas presentes en aguas mecas, donde se han identificado especies exóticas como «Pisa tetraodon», «Melanella alba» y «Seriola rivoliana», este último un pez visto tanto en la costa norte de la península grovense como en A Lanzada y San Vicente do Mar.

Puestas y adultos de las especies depredadoras. / FdV
Los investigadores no dudan en destacar la amenaza que suponen estas especies exóticas, dado que pueden provocar «desequilibrios ecológicos entre las poblaciones naturales, cambios en la composición de especies y en la estructura trófica, desplazamiento de especies autóctonas, pérdida de biodiversidad, reducción de la diversidad genética y transmisión de nuevos patógenos.
Desde el Museo de Historia Natural divulgaron hace años un documento recogido en la Red de Observadores del Medio Marino Gallego (Redogal) en el que explica que en Galicia había catalogadas entonces «24 especies de moluscos invasores de presencia más o menos abundante», haciendo constar que «la bahía de O Grove es un claro ejemplo de la introducción de especies invasoras y una advertencia de lo que nos puede deparar el futuro».

Busano (Hexaplex trunculus). / FdV
Citaba como ejemplo los hallazgos realizados por miembros del Grupo de Estudio do Medio Mariño (GEMM), quienes se habían topado en esta zona «material procedente del Mediterráneo que había llegado en camiones con ostras que provenían de Italia».
Al margen de las especies invasoras citadas y detectadas en la ría de Arousa, cabe aludir a «Ocinebrellus inornatus», una especie exótica originaria de Japón que algunos pueden llegar a confundir con una caracola autóctona como la «Ocenebra erinacea».
Esta conocida caracola exótica japonesa suele moverse asociada con una americana que también devora bivalvos, la «Urosalpinx cinerea», y como su propio nombre indica, puede destruir los cultivos de ostra, pero también puede entretenerse comiendo cualquier otro bivalvo.

Canadilla, cañadilla o cañaílla (Bolinus brandaris). / FdV
Así lo explicaba hace un lustro el investigador Juan E. Trigo, del Grupo de Estudio del Medio Marino (GEMM), convencido de que «cada vez son más las especies invasoras que llegan a nuestra costa y nuestras rías, poniendo en serio riesgo la producción presente y futura de los bivalvos».
En una información divulgada en su momento por FARO DE VIGO, Juan E. Trigo sumaba a la localización de la «Ocinebrellus inornatus» la de «Crepipatella dilatata», una lapa similar a las gallegas proveniente del Cono Sur americano y que «en pocos años se ha comido grandes zonas de las Rías Baixas».
Tampoco hay que olvidar la simbiosis de una especie de caracola, una lapa y un alga que, procedentes del Mediterráneo, América y Asia, se fundieron en un solo ser que fue localizado en el entorno de A Toxa por el propio Juan E. Trigo hace años.
La caracola era un búsano o corneta «Hexaplex trunculus», un molusco exótico invasor mediterráneo; la lapa era un ejemplar de «Crepipatella dilatata», otro molusco exótico invasor, de origen sudamericano; y el alga era una «Sargassum muticum», de procedencia japonesa.
La mayor amenaza de estas y otras especies exóticas e invasoras «es que no actúan a corto plazo, sino que matan muy lentamente. Cuando se nota su acción, con el paso del tiempo, y se quiere buscar una solución, normalmente ya es demasiado tarde y no se puede hacer nada», advierte el representante del GEMM.
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