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Meaño

Una multitud para ver una carrera de camas

Compitieron seis bólidos y se impuso la pareja formada por el meañés Fran Búa y Matías Falcón, de Meis

Así fue la loca 'Carreira de camas sobre rodas' de Meaño

Iñaki Abella

Meaño

Como cada primer domingo de mayo, Meaño se convirtió en epicentro del humor festivo con su Carreira de Camas sobre Rodas, en la que se puso a prueba el ingenio y la imaginación de los participantes.

Sobre el circuito se fajaron los osados pilotos, dispuestos a lucir bólidos como sacados de un sueño hiperrealista y a mostrar sin pudor vestimenta desenfadada para irse a la cama, yendo desde lo tradicional y el exhibicionismo en ropa y abalorios de cada escudería.

Un momento de la carrera.

Un momento de la carrera. / Iñaki Abella

Corrieron seis camas rodantes: «Los Chunguitos», pilotada por Víctor Manuel Sanmartín y Diego Rial; «Os Asaltacunas», con Manuel Viñas y Roberto Serantes; «Os Ancazos» con Matías Falcón y Francisco José Rivas; «Os Circadianos», con Miguel Laredo y Diego Rosal; «Os Rompecolchóns 2.0», pilotada por Andrés Sueiro y Óscar Fandiño; y «Los Cigalas», con Brais Martínez y Queitán Falcón. En su mayoría, pilotos meañeses, pero también otros llegados de Cambados y Meis para completar la exuberante parrilla.

Finalmente se impuso el equipo de «Os Ancazos», por delante de «Os Circadianos» y «Os Rompecolchóns 2.0».

Primero hubo exposición e ITV en parking cerrado. El comité arbitral cotejó chasis y neumáticos y comprobó que se carecía de doping mecánico en la tracción, instante que el público aprovechó para ver de cerca cada artilugio y fotografiarse con bólidos y pilotos.

Por primera vez, la carrera contó con nuevo formato: dos semifinales y una final, con el propósito de que pudiera durar más para el público. Mezcla de deporte festivo y mucho humor que, como cada año, atrajo a numeroso público al centro de Meaño.

En cada semifinal competían, por sorteo, tres camas, quedando fuera la última. En cada tanda se daban dos vueltas sobre un circuito urbano de un kilómetro, con la mitad en bajada, a tumba abierta, y la otra, en subida, tirando o empujando a pulso su cama rodante. Y así hasta la gran final, de la que salió victoriosa la escudería

Al término de la prueba se procedió a la entrega de premios, a base de lotes de albariño de Rías Baixas, y luego llegó la música, con Los Satélites y el dj Paco Vulkano.

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