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El Día de la Madre endulza un puente festivo que deja un sabor agridulce

Estuvo condicionado por las previsiones meteorológicas, que restaron afluencia, y las lluvias registradas, que deslucieron el finde

Turistas a bordo del catamarán «Gran Cormorán Jet».

Turistas a bordo del catamarán «Gran Cormorán Jet». / Cruceros do Ulla

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Como es habitual en estos casos, nunca llueve a gusto de todos, de ahí que en el seno del sector turístico puedan encontrarse valoraciones de todo tipo cuando se pide a los empresarios que hagan un balance del puente festivo del 1 de mayo.

Todos coinciden en que «al haberse anunciado lluvia durante los días previos al puente, la afluencia fue menor de lo esperado».

Pero también hay quienes creen que la llegada de turistas «fue más que aceptable, y aunque se registraron lluvias, el tiempo estuvo mejor de lo que se temía».

Turistas suecos en Sálvora.

Turistas suecos en Sálvora. / M. Méndez

Entre los hoteleros los hay que aluden a una ocupación «aceptable», y si bien muchos alcanzaron el lleno en sus establecimientos, otros se quedaron en apenas un 60%.

En el sector de la restauración de Vilagarcía y Cambados son muchos más los que hablan de un buen puente, aunque en este caso jugaron con ventaja, ya que la celebración del Día de la Madre hizo que muchas familias decidieran almorzar o cenar fuera, y eso les ayudó a hacer buenas cajas para despedir el largo fin de semana.

Un grupo de visitantes en Vilagarcía, esta mañana.

Un grupo de visitantes en Vilagarcía, esta mañana. / M. Méndez

«En líneas generales puede decirse que fue un puente bastante bueno, con muchos peregrinos y una gran cantidad de turistas portugueses, aunque, lógicamente, no tuvo nada que ver con el de Semana Santa», explican en O Grove,

Localidad en la que también influyó el hecho de que la fiesta del 2 de mayo en Madrid coincidieran en sábado, ya que esto restó afluencia a destinos tradicionales como la isla de A Toxa y San Vicente do Mar, donde muchos residentes en la capital de España tienen su segunda residencia.

En cualquier caso, la gastronomía y los barcos de pasaje volvieron a ejercer de reclamo y contribuyeron a animar el puente en la localidad meca.

En lo referido a los fogones, gracias a la afamada cocina grovense, que además complementaba su oferta habitual con las jornadas de exaltación del choco organizadas por la asociación Emgrobes.

Y en lo concerniente a los catamaranes, debido al indiscutible tirón de la Ruta del Mejillón por la ría de Arousa, la posibilidad de visitar islas como Sálvora y la opción de navegar a bordo de los barcos con restaurante marinero.

Al hablar de estas embarcaciones hay que destacar que los cielos despejados del viernes y el sábado favorecieron su actividad, aunque también se hicieron viajes bajo la lluvia en los que fue igualmente posible degustar mejillón y familiarizarse con su cultivo en batea.

Al hablar de los catamaranes de O Grove hay que destacar esta vez la presencia de turistas de alto poder adquisitivo que, llegados desde países escandinavos como Suecia, quisieron descubrir los encantos de la ría y conocer en profundidad la isla de Sálvora.

Se desplazaron a ella a bordo de una de las embarcaciones de Cruceros do Ulla Turimares. Una vez allí se maravillaron con el atractivo natural del territorio insular y su aldea.

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