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Los secretos que todavía guarda Santa María de Caleiro

Rehabilitada hace una década, las obras permitieron sacar a la luz varios elementos desconocidos

Interior de la iglesia de Santa María de Caleiro.

Interior de la iglesia de Santa María de Caleiro. / NOE PARGA

Vilanova

Hace una década aproximadamente culminaba una de las actuaciones de recuperación sacra más importantes de las desarrolladas en la comarca de OSalnés, la rehabilitación de la antigua iglesia de Santa María de Caleiro, una rehabilitación que fue posible gracias al empeño ve implicación de los vecinos, que consiguieron evitar que el templo acabase convertido en una ruina.

Esa rehabilitación no solo sirvió para poner en valor la iglesia, sino que fue clave para ir descubriendo varios secretos que ocultaba el templo y de los que se desconocía su existencia, alguno de los cuales sirvió incluso para articular una tesis doctoral. Los primeros elementos artísticos que aparecieron durante la rehabilitación del templo de Caleiro fueron dos canecillos del ábside. Ambos permanecían ocultos desde la construcción de la sacristía, un edificio que se le anexó al templo y cuya construcción dejó ocultos a la vista estos dos elementos. Los canecillos se encontraban ocultos en un altillo y habían sido encalados, algo que se les retiró. Ahora son perfectamente visibles en el interior de la sacristía.

Otro elemento muy interesante que se localizó durante la rehabilitación fue la Lauda de Pedro Otero, fundador de la capilla del Cristo. Este hombre se había encargado de financiar la construcción de la capilla con la finalidad de ser enterrado en ella pero su lauda desapareció en algún momento del siglo XX, cuando se decidió embaldosar el suelo de la capilla. Durante años estuvo oculta a la vista y tapada por las baldosa, hasta que en la restauración se retiraron esta, sacando a la luz esta lauda.

En otra de las capillas, la del Carme, también se encontraría otro elemento de valor. Esta capilla se construyó a principios del siglo XX y, al igual que el resto de la iglesia, se había ido deteriorando durante años. Durante las tareas de rehabilitación se sometió a revisión el retablo de la capilla y, detrás de unas tablas que se encontraban totalmente podridas se vio la presencia de una piedra tallada en la que, incluso, se podían observar restos de policromía. También presentaba restos de encalado que fueron retirados con facilidad. La piedra mostraba un escudo del siglo XVIII aproximadamente que debía estar embutido en el muro sur de la iglesia y, cuando se construyó la capilla, probablemente decidieron meterlo detrás del retablo. La piedra tuvo que ser retirada por una pluma y colocada en un lugar donde puede contemplarse.

Por último, el secreto mejor guardado de la iglesia son las pinturas que se encuentran detrás del retablo principal y que fueron descubiertas por la doctora en Historia del Arte Alicia Padín. Se trata de un conjunto pictórico de finales de la época gótica, principios de la renacentista, de la que no existían referencias. El fresco, que representa la Anunciación y la Adoración de Jesucristo se encuentra detrás del retablo de la iglesia, algo que le ha permitido llegar hasta nuestros días, ya que se considera que gran parte de ese conjunto pictórico ya ha desaparecido en otros puntos de la iglesia. La presencia del retablo fue precisamente lo que salvó parte de la composición, ya que el resto fue picada o encalada lo que «deja una escena incompleta ya que las pinturas cubrían todo el ábside, donde todavía se pueden hallar restos policromados». Las pinturas llevan sin verse desde 2018, cuando se hizo la última intervención y se pudo acceder a través del retablo. Por el momento, ninguna administración o institución se ha decido a restaurarlas para evitar que puedan acabar desapareciendo.

La propia historiadora participó en la efeméride de esta rehabilitación que se celebró hace algunas semanas, explicando la importancia de una iglesia como Santa María de Caleiro, así como los descubrimientos realizados durante el proceso de rehabilitación. Su conferencia sobre la iglesia no fue el único acto que se celebró en el interior del templo, ya que también tuvo lugar un concierto de la coral Voces Graves de Arousa.

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