Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Música

Las seis voces que cantan y cuentan la historia del Coro Liceo 45 años después

Seis voces enlazan todavía el primer concierto del Coro Liceo con su 45 aniversario. Son el hilo vivo de una historia de ensayos, viajes, grandes escenarios y afectos compartidos que este sábado volverá a sonar en Vilagarcía, la ciudad en la que aprendieron a cantar como una sola voz

Fina Álvarez, Pilar Barros, José Luis Sanz, Gustavo Rolán, Carlos Álvarez Puga y Pepe Álvarez.

Fina Álvarez, Pilar Barros, José Luis Sanz, Gustavo Rolán, Carlos Álvarez Puga y Pepe Álvarez. / Iñaki Abella

Vilagarcía

Hace 45 años que el Coro Liceo entonó sus primeras notas en público y, de algún modo, aquel debut todavía sigue resonando en quienes permanecen desde entonces. Pepe Álvarez, José Luis Sanz, Carlos Álvarez Puga, Gustavo Rolán, Pilar Barros y Fina Álvarez son los seis componentes que unen aquel primer concierto con el presente de una formación que se ha convertido en parte de la memoria cultural de Vilagarcía.

Antes de uno de los miles de ensayos acumulados a razón de dos por semana durante más de cuatro décadas, los veteranos del coro repasan recuerdos que siguen intactos en su emoción. José Luis Sanz incluso precisa que todo empezó antes de 1981, porque la vocación por el canto ya venía de atrás. Dos años antes de aquel estreno, la actual Praza da Peixería era ya lugar de encuentro, afinación y aprendizaje. Allí comenzaron a empastar voces, a buscar que muchas gargantas sonasen como una sola y que esa suma fuese, en realidad, la mejor de todas.

En aquella Vilagarcía apenas existían referencias corales más allá de una agrupación en Vilaxoán. También las clases de guitarra de Andrés Alfonso Lafuente contribuían a alimentar el gusto por la música. No es extraño que fuese él el primer director del Coro Liceo, fundado en el seno del Liceo Marítimo. Muchos de sus integrantes, de hecho, llegaban con una querencia por el canto que venía ya de los años 60. Ahí están como ejemplo los hermanos Fina y Pepe Álvarez.

Son muchas las partituras cantadas a lo largo de casi medio siglo.

Son muchas las partituras cantadas a lo largo de casi medio siglo. / Iñaki Abella

Desde entonces, la historia del coro se ha llenado de escenarios, repertorios y nombres propios. Entre ellos ocupa un lugar central Margarita Guerra, la directora más longeva de la agrupación y una figura decisiva en su crecimiento artístico. Después llegarían Sonia Bouzada, María Domínguez y, en la actualidad, Josefa Dorado. Bajo esas distintas batutas, el Coro Liceo ha recorrido España y Portugal y ha participado en producciones en espacios de la jerarquía del Auditorio de Galicia, la Praza da Quintana, el castillo de Óbidos, auditorios, teatros y catedrales.

Su trayectoria permite hablar de una formación capaz de abordar óperas como «La Traviata» o «La Bohème», grandes obras como «Carmina Burana» o el «Requiem» de Mozart, sin olvidar la zarzuela. Pero en una vida coral tan extensa también hay lugar para la anécdota. Gustavo Rolán aún recuerda «cuando nos quedamos sin luz en un concierto en Braga», uno de esos episodios que el tiempo transforma en seña de identidad compartida.

Todos evocan con especial cariño el primer premio logrado en Noia o aquellos conciertos en Portugal ante más de 4.000 personas. Pero, por encima de los hitos, lo que define al Coro Liceo es la idea de pertenencia. Para sus pioneros, el grupo es casa. Pepe Álvarez lo resume con sencillez al afirmar que, cantando juntos, «dejamos atrás los palos que muchas veces te da la vida». Y en esa frase cabe buena parte del sentido de una agrupación que ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a la constancia, al afecto y a una pasión común por la música.

La Diputación de Pontevedra acogió la presentación del concierto del sábado en Vista Alegre.

La Diputación de Pontevedra acogió la presentación del concierto del sábado en Vista Alegre. / Cedida

«Es un lujo poder hacer lo que hacemos y tener el reconocimiento de mucha gente», coinciden sus integrantes. Con esa misma ilusión regresarán este sábado a un escenario especialmente simbólico: el del convento de Vista Alegre, donde celebrarán su 45 aniversario a las 20.30 horas dentro del ciclo «As voces dos ermos». Lo harán junto a la Banda de Cámara Arousa, dirigida por Santiago Fontes, y con las voces solistas de Indra Sesti, Alba Viñas y Víctor Bóveda.

Después de tanto camino, si hay una preocupación que asoma es la del relevo generacional. Sus veteranos perciben que la juventud ya no encuentra en la música clásica un espacio natural para agruparse y continuar una herencia cultural que consideran valiosa. Aun así, mientras esas seis voces fundacionales sigan subiendo al ensayo, el Coro Liceo continuará demostrando que hay legados que no se sostienen solo en la partitura, sino en la fidelidad emocionada de quienes nunca dejaron de cantar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents