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Los vecinos de Valga buscan una calle para recordar a Celestino Carbia Campaña

La familia del represaliado defiende una iniciativa que ahora arropa el BNG local

El alcalde republicano fue fusilado el 11 de mayo de 1937 en Monteporreiro (Pontevedra)

Un homenaje a Celestino Carbia Campaña organizado hace una década por el Colectivo Memoria Histórica de Valga.

Un homenaje a Celestino Carbia Campaña organizado hace una década por el Colectivo Memoria Histórica de Valga. / FdV

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Valga

El grupo municipal del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en Valga ha manifestado su respaldo a la iniciativa impulsada por la familia de Celestino Carbia Campaña para dedicarle una calle en el municipio.

Carbia, alcalde republicano de Valga, fue detenido tras la sublevación militar que dio inicio a la Guerra Civil Española y, después de permanecer varios meses encarcelado en la isla de San Simón, fue fusilado el 11 de mayo de 1937 en Monteporreiro (Pontevedra).

Desde el BNG consideran que este reconocimiento resulta «necesario» para poner en valor tanto su figura como los principios que representó: «la defensa de la legalidad democrática, la dignidad y la justicia en uno de los episodios más oscuros de la historia reciente de Valga». La formación nacionalista subraya que esta iniciativa es también fruto del trabajo constante de colectivos y personas que han mantenido viva la memoria democrática del municipio durante décadas.

En este sentido, destacan el papel de entidades como la Asociación Veciñal Cultural e Deportiva de Cordeiro, el Colectivo Memoria Histórica de Valga, la Asociación Cultural Os Penoucos o el proyecto obaixoulla.gal, así como el compromiso de diferentes actores sociales y culturales que, en muchos casos sin respaldo institucional, han contribuido a preservar este legado histórico.

Celestino Carbia Campaña.

Celestino Carbia Campaña. / FdV

No obstante, el BNG lamenta «la tardanza en la adopción de este tipo de medidas». Señalan que el homenaje llega más de 45 años después de las primeras elecciones municipales democráticas de 1979 y tras un largo periodo en el que, según denuncian, se han puesto obstáculos para desarrollar una política pública de memoria en Valga. Aún así, consideran que este paso debe marcar el inicio de una nueva etapa basada en «el respeto, el rigor y la voluntad real de dignificar la historia local».

La formación insiste en que, al igual que en otros puntos del país, en Valga no se vivió una guerra en sentido estricto, sino «una represión sistemática ejercida por el bando franquista, que derivó en asesinatos, persecución y décadas de silencio». Por ello, advierten de que la memoria democrática no puede reducirse a gestos simbólicos, sino que debe entenderse como un ejercicio colectivo de recuerdo y justicia.

El homenaje a Celestino Carbia Campaña se enmarca así en un reconocimiento más amplio a todas las personas que perdieron la vida por la libertad, como Arturo Ferro Eiras y otros vecinos represaliados.

El BNG ha querido recordar expresamente a numerosos afectados por la represión, entre ellos Ramón Barreiro Abril, Gumersindo Buceta Garrido, Eloy Carlés Romero, Joaquín Carbia Rey, José Castro Fontán «Cabanas», Manuel Claudio Iglesias, Severiano Dios Busto, Ricardo Fernández Carles, Jesús Ramón García Otero, Manuel García Silva y Alfredo Gil Romay.

No se olvica de Benito Jamardo Torrado, José Jamardo Torres «El hijo de Plácido», José Lamas Varela, Ramón Magariños Duro, Marcelino Magariños Grela, José Méndez Boquete, Antonio Mosquera de Dios, José Neira González y Juan Manuel Otero Bodaño.

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Anxo Martínez

Para completar la relación con Constante Portas Magariños «Cochino», Andrés Rey Rey, Ramón Rodríguez Conde, Juan Antonio Vázquez Campos, David Vieitez Rúa y José Leoncio Viñas Méndez.

El portavoz municipal del BNG en Valga, Fran Devesa, subrayó que «detrás de cada nombre hay una historia, una familia y una injusticia que no puede ser olvidada y que tiene que ser reparada».

En este sentido, añadió que recordarlos supone también «una dignificación como pueblo” y un reconocimiento al ejemplo de quienes lucharon por una sociedad más justa, incluso a costa de su propia vida.

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