Los bateeiros afrontan nuevamente divididos uno de los momentos más críticos del sector
Son incapaces de ponerse de acuerdo incluso para recoger la mejilla

Descargas de mejillón en Meloxo (O Grove). / M. Méndez

Después de la mortandad experimentada a causa del descenso de la salinidad, afectados aún por los desprendimientos causados por la sucesión de temporales de invierno, sin sacudirse del todo el duro episodio tóxico otoñal pero entrando de cabeza en el primaveral, lastrados por la escasez de mejilla y condicionados por otros muchos problemas, entre ellos los derivados de las inspecciones tributarias, el sector bateeiro gallego afronta un momento crítico.
Y lo hace, como no podía ser de otra manera, tan dividido como siempre, siendo incapaz de alcanzar posiciones comunes incluso cuando los objetivos perseguidos son los mismos para todas y cada una de las asociaciones bateeiras –más de medio centenar– y los productores individuales.
Baste como ejemplo lo sucedido en la última Mesa do Mexillón, cuando ni siquiera se pusieron de acuerdo sobre la instalación de más cuerdas colectoras para captar mejilla de manera natural en sus viveros.
Explican asistentes a aquel encuentro, presidido por la conselleira Marta Villaverde, que asociaciones que representan a más de 1.800 bateas pidieron que se autorizara la colocación de 150 cuerdas colectoras de 12 metros para captar mejilla directamente en la batea, como alternativa a la escasez detectada en las piedras. Una propuesta, por cierto, ya contemplada como medida excepcional en la legislación vigente y aplicada otras veces.
Sin embargo, desde esas asociaciones esgrimen que otras como Cabo de Cruz, Asociación Illa, Mar de Arousa y Amevila, que representan a 1.200 bateas, se opusieron, alegando que las cuerdas colectoras deben contabilizarse dentro de las 500 cuerdas de cultivo ya permitidas por batea.
Y lo expusieron así «incluso antes de que la conselleira se pronunciara sobre la propuesta, condicionando así la decisión de la Administración».
Quienes denuncian este proceder dicen no entender esa postura de «supuestos representantes» de los bateeiros, y menos ahora, «cuando el sector atraviesa uno de sus peores momentos».
Así pues, parece que «la Consellería se amparó en la normativa vigente, que fija 100 cuerdas de 5 metros, y no activó la modificación excepcional que ya se ha aplicado en el pasado y que el sector mayoritariamente reclamaba, de ahí que el problema de la escasez de mejilla no vaya a resolverse», lamentan los denunciantes.
En el propio sector sostienen que está «más dividido y débil que antes», a pesar de «acumular meses de cierres por biotoxinas, temporales y mortalidad en las bateas que hacen necesario que la Administración tome decisiones con criterio y con voluntad real de resolver los problemas», para lo cual consideran fundamental esa unidad tantas veces reivindicada y siempre inalcanzable.
Suscríbete para seguir leyendo
- Herido grave el tripulante de una dorna arrollado por una embarcación rápida en O Grove
- El rey emérito almuerza empanada de chocos, tortilla y mero a la brasa en Meaño
- A Illa de Arousa tendrá un camping privado para autocaravanas con capacidad de 80 vehículos
- Trasladan a Moaña un remolcador de 56 años abandonado en Vilagarcía
- Una trabajadora de CC OO, herida en la sede vilagarciana del sindicato tras una «discusión»
- Vilagarcía honra a Santa Rita, la abogada de los imposibles, en una devoción que une fe, tradición y clausura
- El robot sulfatador autónomo S500 Pro supera con éxito su prueba en viñedos de Rías Baixas
- Vista Real busca alumnos para tres cursos con gran salida laboral

