Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Meis

La romería de San Gregorio abarrota Paradela durante todo el fin de semana

El bollo pascual de 6.000 huevos es la gran atracción del domingo

Las verbenas fueron un éxito gracias a Panorama, Los Satélites y la París de Noya

Vilanoviña (Meis) celebra su día grande de las fiestas de San Gregorio con un gigantesco bollo.

Noé Parga / Edgar Melchor

Meis

El gigantesco Campo da Boca estuvo abarrotado de gente el viernes por la noche. La actuación de la orquesta Panorama sigue atrayendo como un imán a multitud de seguidores, y más a estas alturas del año, en que la formación está estrenando su espectáculo de la nueva temporada. Y si la verbena de San Gregorio del viernes fue concurrida, aún lo fue más la del sábado por la noche.

La comisión de fiestas de la romería de San Gregorio, de Paradela (Meis) logró un año más fichar a lo mejorcito de la escena musical gallega, y además de Panorama, contrató a Los Satélites y a la París de Noya. Los primeros llenaron el campo de fiestas con un público que busca sonidos más suaves y aptos para bailar en pareja; y al terminar Los Satélites, el campo se llenó de gente un poco más joven, deseosa de conocer la propuesta que la París de Noya llevará por toda Galicia el próximo verano.

Asistentes a la misa campestre. | NOÉ PARGA

Miembros de la comisión asan churrasco. / Noé Parga

Y tras las dos exitosas verbenas, no lo fue menos la jornada de ayer domingo, que es el día grande de la romería. La lluvia hizo un amago de aguar la fiesta sobre la una de la tarde, cuando el gran bollo pascual ya estaba expuesto, junto a la imagen de San Gregorio. Pero no pasó de un chaparrón, y las centenares de personas que se habían dado cita en el Campo da Boca pudieron gozar con total comodidad de la comida y del día, repleto de actuaciones musicales.

Varios vecinos fotografían el bollo pascual expuesto. | NOÉ PARGA

Feligreses en la misa campestre. / Noé Parga

El presidente de la comisión de fiestas de San Gregorio, Fernando Silva, indica que se vendieron más de 900 raciones de comida, que incluían un pedazo de bollo, churrasco, y una botella de medio litro de vino albariño, todo ello por 12 euros. La comisión empezó a repartir los tiques sobre las 14.30 horas, una vez terminada la misa campestre y recogida la procesión, y la cola se movió con rapidez, de modo que los más rezagados ya estaban comiendo sobre las tres y media de la tarde.

Miembros de la comisión asan churrasco para la comida. | NOÉ PARGA

Vecinos fotografiando el espectacular bollo. / Noé Parga

El buen tiempo permitió alargar después la fiesta, porque terminada la comida continuó la música durante toda la tarde. Entre esto, y las atracciones de feria, grandes y pequeños tuvieron motivos para quedarse hasta el anochecer en el gran campo de Vilanoviña. El grupo Lume na Lareira, procedente de A Estrada, sería el encargado de poner el broche de oro a los tres días de fiesta por San Gregorio.

El equipo de vecinos que dirige Fernando Silva probó también este año a reordenar el campo, haciéndolo totalmente peatonal. Para ello, se habilitaron como aparcamiento gratuito unas fincas prestadas por vecinos de la zona, y se aprovechó para cambiar la disposición de los palcos de las orquestas, con lo que al entrar en el recinto, los asistentes se encontraban con los dos escenarios de frente, algo que hasta ahora no sucedía. A mayores, se gana en seguridad, al evitar el paso de vehículos por zonas donde hay mucha gente a pie, entre ellos personas mayores o con movidad reducida, y niños.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents