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Floricultura

Valga abre al público un jardín con 450 especies de camelias

Sesenta personas visitan en Fontenlo la finca de Rosa Crespo y Jaime Escofet, una de las colecciones privadas más singulares de la comarca

Rosa Crespo y Jaime Escofet fueron los anfitriones de la visita.

Rosa Crespo y Jaime Escofet fueron los anfitriones de la visita. / Cedida

Valga

Valga se convirtió este sábado en punto de encuentro para los amantes de la camelia con una jornada de visitas al jardín de Rosa Crespo y Jaime Escofet, en el lugar de Fontenlo. La actividad, organizada por la Sociedade Española da Camelia, la Deputación de Pontevedra y Turismo Rías Baixas, permitió a sesenta personas descubrir una de las plantaciones más espectaculares del municipio, con más de 450 especies repartidas en una parcela de más de 2.000 metros cuadrados.

Divididos en dos grupos de treinta participantes, los visitantes recorrieron la finca guiados por sus propietarios, que fueron desgranando la historia y las singularidades de una colección levantada a lo largo de más de tres décadas. El origen de esta pasión se remonta incluso a antes de construir la vivienda. «Ya de jóvenes éramos aficionados a la camelia e íbamos a las exposiciones», recuerdan Rosa Crespo y Jaime Escofet. Lo que comenzó como una plantación para cerrar la finca fue creciendo de forma paulatina hasta convertirse en un jardín de referencia por cantidad, variedad y calidad.

La humedad, el clima suave y la acidez del suelo hacen de Galicia una tierra especialmente favorable para el desarrollo de esta especie de origen asiático, considerada la «flor de Galicia». En Fontenlo, esa riqueza natural se traduce en ejemplares muy diversos, entre los que destacan algunas de las variedades más valoradas por los coleccionistas. Las camelias amarillas, cada vez más demandadas, comparten protagonismo con otras singulares como la «Amplexicaulis», con flor acampanada y hojas de gran tamaño, o la «Kogane-Nishiki», llegada de California, que mezcla tonos crema y malva. Tampoco falta la célebre «Alba plena», de blanco puro e inspiración del icónico broche de Chanel.

La calidad y variedad de la flor no pasó desapercibida para los visitantes.

La calidad y variedad de la flor no pasó desapercibida para los visitantes. / Cedida

Sin embargo, las camelias más especiales para los anfitriones son las que llevan el nombre de su propia familia: Rosa Crespo, Jaime Escofet, Paula Escofet y Miriam Escofet. A ellas se suma la Bella Otero, una de las variedades más emblemáticas de Valga, conocida por su gran flor de intenso color rosa. Además, la familia tramita ya la inclusión en el Registro Internacional de otras tres nuevas variedades: Marco Escofet, Greta Minguillón y Mina Pintora.

Aunque la temporada de floración encara ya su recta final y algunos ejemplares han perdido parte de su esplendor, el jardín sigue ofreciendo una imagen de enorme belleza. La experiencia se completó, además, con una degustación de dulces caseros y de té elaborado con brotes de camelia, poniendo el broche a una cita pensada para disfrutar de la botánica, del paisaje y de una afición cultivada durante toda una vida.

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