La temperatura del agua y la mortandad de bivalvos condicionan la campaña de la anguila en Arousa
Mar autoriza un plan especial para su pesca en la ría con medidas estrictas de control y sostenibilidad

Un pescador de anguila en la ría de Arousa. / FdV

Después de la polémica generada y las muchas dudas surgidas en los últimos meses a causa de la posible prohibición de la pesca de anguila por parte del Gobierno central, el sector pesquero afronta una nueva campaña en la ría de Arousa, regulada por la Consellería do Mar.
Lo hace desde el pasado día 1, de momento con escasas capturas, pero con la esperanza de que esta actividad pueda ayudar a compensar la floja campaña de la lamprea, desplegada también en el río Ulla y que se cierra el martes próximo, después de cuatro meses y medio de altibajos marcados por la influencia del tren de borrascas de principios de año.
«No estábamos pescando nada de lamprea, que ya solo aparece en las pesqueiras -río arriba-, por eso deseamos que la temporada de anguila resulte mejor», explican los pescadores dedicados a este recurso.
Aunque no las tienen todas consigo, dado que «el agua aún está demasiado fría, y cuando esto ocurre la anguila permanece enterrada, de ahí que siempre empiece a dejarse ver a partir de junio», aclaran.

Anguilas capturadas en el río Ulla. / FdV
Lo cierto es que algunos de los pescadores participantes son pesimistas, dado que «la anguila es un depredador de bivalvos, y como con las riadas del invierno hubo mucha mortandad de cría de almeja y berberecho, ahora apenas le queda alimento, por eso nos tememos que vayamos a encontrarnos escasas capturas».
Los pescadores de lamprea de las cofradías de Rianxo y Carril que integran el colectivo de los conocidos como baleiros son, básicamente, los mismos que largan ahora sus aparejos para la anguila europea (Anguilla anguilla), como se decía antes acogiéndose a unas directrices de la Consellería do Mar con las que este departamento quiere compatibilizar la actividad del sector pesquero con la recuperación de la especie.
La resolución correspondiente marca un periodo de actividad en la ría de Arousa comprendido entre el 1 de abril y el 30 de septiembre que trata de dar respuesta a las exigencias de la normativa europea, que obliga a limitar la pesca de la anguila para reducir su mortalidad y favorecer la recuperación de su biomasa.

Las zonas de trabajo en la ría. / FdV
Entre las principales condiciones del plan figura la limitación del esfuerzo pesquero. Cada embarcación autorizada podrá utilizar un máximo de 80 nasas diarias, ya sean específicas para anguila o del tipo voitirón o butrón. Además, se fija un horario restringido: las nasas de anguila solo pueden emplearse durante el día, mientras que las voitirón pueden utilizarse tanto en horario diurno como nocturno.
Cabe apuntar que la nasa para anguila tiene forma casi cilíndrica, con dos aberturas en las caras opuestas, una de entrada en forma de embudo y otra provista de tapa, que sirve para retirar las capturas. Su longitud máxima es de 670 milímetros, con una altura o diámetro máximos de 350.
Pili Novo y Manuel Losas, de Casa Farrucán, junto al pescador Pepe Barreiro, con la primera lamprea de la temporada. / Noé Parga
La nasa voitirón o butrón, que es la habitual en la pesca de lamprea, consta de una parte central rectangular de red, llamada parada, en cuyo extremo y de forma perpendicular se sitúan tres embudos concéntricos de red que desembocan en una última cámara donde quedan atrapados los peces.
Su longitud máxima es de 6 metros, con una altura o diámetro máximo de 500 milímetros de alto y 700 de largo 700 en el primer aro, de 400 milímetros de diámetro máximo en el segundo y con un tope de 350 milímetros de diámetro, en el tercer aro, limitándose a 340 en el cuarto.
La dimensión de malla mínima será de 14 milímetros en la parte de los embudos y de 16 milímetros en la correspondiente a la parada.

Una nasa con anguilas en su interior. / FdV
La actividad está también condicionada por un calendario semanal concreto. Las embarcaciones pueden iniciar la faena a partir del lunes a las 12.00 horas, pero deben retirar las artes antes del sábado al mediodía, quedando prohibido mantenerlas en el mar durante el fin de semana.
Otro de los aspectos clave del plan es la protección de la especie. Se establece la obligación de devolver al mar las anguilas plateadas, fundamentales para la reproducción, así como minimizar las capturas accidentales. En caso de producirse, estas deberán liberarse rápidamente y sin causar daños. Asimismo, se insiste en la necesidad de vaciar las nasas con rapidez para reducir la mortalidad de otras especies capturadas de forma accidental.

Pesca de anguila en el río Ulla. / FdV
El control de la actividad será exhaustivo. Las cofradías deben remitir mensualmente los datos de capturas a la Administración, mientras que técnicos de la Consellería pueden realizar inspecciones y muestreos en cualquier momento. La falta de colaboración o el incumplimiento de las condiciones supone la expulsión del plan y posibles sanciones.
Además, la resolución subraya la importancia de la colaboración entre el sector pesquero y los organismos científicos, con el fin de mejorar el conocimiento sobre el estado de la especie y ajustar las medidas de gestión.
Este enfoque busca garantizar una explotación sostenible a largo plazo, en línea con los objetivos europeos de permitir que al menos el 40% de la biomasa de anguila alcance el mar para reproducirse.
Con este plan, la Xunta pretende dar continuidad a una actividad tradicional en la ría de Arousa, al tiempo que refuerza las medidas de conservación de una especie emblemática cuya supervivencia depende, en gran medida, de una gestión responsable y coordinada entre administraciones y pescadores.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sin tren entre Vigo y Santiago a causa de un hombre subido a la catenaria, en Vilagarcía
- Muere Constantino Rodiño, el alma del restaurante Casa Rodiño de Meaño a los 57 años
- Herido grave el tripulante de una dorna arrollado por una embarcación rápida en O Grove
- El rey emérito almuerza empanada de chocos, tortilla y mero a la brasa en Meaño
- «El Corte Inglés de Cambados» busca nueva vida en grandes multinacionales
- A Illa de Arousa tendrá un camping privado para autocaravanas con capacidad de 80 vehículos
- Trasladan a Moaña un remolcador de 56 años abandonado en Vilagarcía
- Comienza en Vilagarcía la construcción de un edificio de viviendas con piscina «infinity» y «chill out» orientados a la ría
