Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Proyecto Algasdet

La USC muestreará 20 puntos de la ría de Arousa en busca de la peligrosa alga asiática

Los científicos están afinando un marcador genético para detectar la presencia de la altamente invasora «Rugulopteryx okamurae» en 90 lugares de todo el litoral y conocer su distribución en Galicia

En cuanto a las rías de Vigo y Pontevedra, analizará 20 y 10 lugares, respectivamente

Uno de los individuos vistos en Bastiagueiro (Oleiros) el pasado noviembre.

Uno de los individuos vistos en Bastiagueiro (Oleiros) el pasado noviembre. / Pilar Diaz Tapia

Vilagarcía

El proyecto Algasdet acaba de iniciar la fase de toma de muestras para detectar la presencia de la peligrosa alga asiática «Rugulopteryx okamurae» en el litoral de Galicia. Se han marcado 90 puntos de extracción entre Ribadeo y A Guarda de los cuales, 20 están en la ría de Arousa, donde O Grove está en el principal punto de mira.

Pero esto solo es una parte de la iniciativa ejecutada por la Universidade de Santiago (USC) y la Consellería do Mar mediante un convenio que busca crear herramientas de detección temprana de esta especie invasora y altamente colonizadora, que causa estragos en el sur español, con el fin de adoptar las medidas necesarias para frenar su expansión, porque ha venido «para quedarse».

La doctora Pilar Díaz Tapia es la responsable de este proyecto que localizará las poblaciones mediante el análisis del ADN ambiental, es decir, buscando material genético perteneciente a esta alga en muestras de agua y sedimentos. Los primeros pasos se dieron en 2024, al poco de detectarse su presencia en Galicia, y todo este tiempo se ha dedicado a una parte fundamental para lograrlo: secuenciar su ADN y el de otras especies genéticamente próximas, incluso autóctonas, para distinguirlas.

Detalla la bióloga que, de hecho, ya tienen una base de datos de referencia y varios marcadores moleculares y están estudiando cuál es el mejor para detectar específicamente la «Rugulopteryx okamurae».

Criterios de selección

Este trabajo previo tiene que con que la identificación se realizará aplicando una refinación del «metabarcoding», una técnica que permite caracterizar diferentes especies en una muestra tomada del medio gracias a ese material genético que queda en el ambiente, en este caso en el agua del mar.

Y mientras afinan esta parte en el laboratorio, la semana pasada empezaron con el trabajo de campo, recogiendo las primeras muestras ambientales en la ría de Muros. En los tres próximos meses seguirán intensivamente en el resto del litoral gallego bajo un calendario ya marcado.

En la ría de Arousa se han elegido 20 puntos, en la de Vigo el mismo número y en la de Pontevedra son diez y así continuarán hasta alcanzar los 90 seleccionados siguiendo criterios como su proximidad a sustrato rocoso, donde le gusta fijarse; lugares donde ya se ha detectado o la cercanía a zonas portuarias, pues se cree que los tráficos marítimos son grandes propagadores y están contribuyendo a su dispersión por la Península Ibérica que, curiosamente, es el único sitio donde esta alga nativa del Pacífico Norte presenta un comportamiento altamente invasor.

«Está en expansión»

La primera vez que se documentó en España fue en Ceuta, en 2015, y en el sur llevan diez años intentando erradicarla tras haberse convertido en una importante amenaza para la biodiversidad y una pesadilla para la pesca artesanal y las administraciones, dada su extraordinaria capacidad de reproducción y colonización, tamizando los fondos y generando enormes arribazones que estropean aparejos y tapizan las playas, lo cual también afecta al turismo.

«Tenemos condiciones ambientales y de otro tipo diferentes al sur de España cómo para predecir qué va a ocurrir en Galicia o determinar los problemas potencialmente asociados, pero está claro que ha llegado para quedarse y ahora está en fase de expansión», reconoce la investigadora de la USC, que además es una experta destacada en estos organismos.

Gracias a Algasdet están obteniendo información científica para comprender mejor su biología y comportamiento en aguas gallegas, además de generar una herramienta de detección temprana que atinará al máximo posible, pues el estudio incluye pruebas a diferentes distancias para conocer el radio de acción efectivo del método.

De este modo, se va a poder conocer su distribución actual de una manera rápida y también se va preparar una cartografía y se establecerán estaciones de monitorización de las poblaciones detectadas. De hecho, donde haya un positivo también se harán inmersiones de buzos para tener una observación más detallada.

El acuerdo con Mar, que sufraga la investigación hasta 2027 con una inversión plurianual de 200.000 euros, incluye talleres y charlas de concienciación y sensibilización dirigidas al sector del mar y a la ciudadanía en general sobre la problemática asociada y con el fin de inculcar hábitos y medidas para no contribuir a su expansión. De hecho, colabora la Federación Galega de Pescadores y las cofradías de A Coruña, Baiona y Cangas.

Ya crece en O Grove y A Coruña, la más afectada

La primera alerta de la presencia de esta especie exótica y altamente invasora se dio en 2024 en A Coruña, donde mostró su cara más preocupante, invadiendo más de un kilómetro y medio de la costa de la ciudad en unos meses. Este fue uno de los cuatro focos establecidos por universidades, organismos científicos y la observación ciudadana y del sector pesquero.

La investigadora principal de Algasdet recuerda que los otros tres eran la península de Monteferro (Nigrán), Aldán y O Grove, «donde tiene que haber una población en toda la costa oeste y la parte norte de la península y está generando arribazones».

Se parece mucho a otras, así que, a no ser que se observe bajo el microscopio o se muerda-tiene un sabor picante-, es difícil distinguirla en el medio en su fase incipiente. Asimismo, ya tienen pruebas de otra población «bastante grande» en Liméns (Cangas); en la ría de Ferrol, donde «desconocemos su extensión, pero por el material desprendido debe ser bastante grande», y también se ha detectado en Chanteiro (Ares) y en Oleiros aunque, en este caso, «seguramente» se trate de desprendimientos que «han cruzado la ría coruñesa».

En cuanto a la ría de Vigo, la doctora Pilar Díaz Tapia indica que se han avistado individuos en la zona del Museo do Mar y Toraya y también en las islas Cíes, durante una inmersión realizada en septiembre en la que «vimos unos pocos individuos dispersos, no una gran población». Con este invierno tan duro, realizar nuevas inmersiones ha sido imposible.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents