Ataque al patrimonio en Vilagarcía
La «obra de arte» de Castro Alobre puede valer 150.000 euros, pero de multa
El informe del Concello de Vilagarcía recoge que se trata de una infracción tipificada como grave en la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia

Las pintadas aparecidas a principios de mes en el castro Alobre de Vilagarcía. / Iñaki Abella
El autor o autores de las pintadas en el yacimiento de Castro Alobre han conseguido una supuesta obra de arte que podría alcanzar un valor de 150.000 euros, pero de multa.
Las autoridades policiales siguen en la búsqueda de estos «artistas» y el propósito del Concello de Vilagarcía es que, en caso de ser identificados, asuman el gasto de la limpieza, que puede superar bien los 20.000 euros, más que sancionarlos. Sin embargo, podría perfectamente, pues se trata de un bien catalogado y protegido y esto supone una infracción tipificada como grave en la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia.
Así lo indica el delineante municipal en su informe tras visitar los restos de este asentamiento de más de 2.000 años de antigüedad y considerado el hogar de los primeros vilagarcianos.
Allí encontró el muro de una de las estructuras habitacionales marcado con un spray rosa fucsia, visible a leguas, formando anagramas, numeraciones y letras de enorme tamaño y sin sentido estético alguno y muy lejos de considerarse si quiera una obra del arte del grafiti.
También en el mobiliario urbano, lo cual no es nada nuevo, pues la condición urbana de este yacimiento, algo que también lo hace especial, es muchas veces una de sus perdiciones ante quienes no respetan el patrimonio de todos.
De hecho, estos daños son frecuentes, pero, por fortuna, lo que no es habitual es atreverse a tocar los restos arqueológicos, sacados a la luz hace años y musealizados en 2022 con una importante inversión de dinero público. Solo hay un precedente.
Ocurrió hace 20 años, cuando un grupo de menores derribó una pared e hizo pintadas cuando se estaban haciendo las excavaciones, pero fueron identificados y sus padres cubrieron los gastos de restauración.
Una factura de 18.000 euros que, con el coste de la vida actual, podría ser muy superior y que aún se desconoce porque los técnicos están elaborando el proyecto de restauración. De encontrar a los autores del ataque de principios de mes, Ravella quiere actuar del mismo modo, aunque podría imponer una multa en una horquilla de 6.001 a 150.000 euros, como recoge la legislación.
En el artículo 130 de la citada norma se indica que «la realización de pintadas, incisiones y otros actos vandálicos que causen daños o deterioros en un bien declarado de interés cultural o catalogado» está considerado una infracción grave.
Los hechos ya están denunciados ante la Policía Nacional y aunque este caso ha llamado la atención por afectar a un bien con origen en el siglo III a.C. y el cual aún tiene que ofrecer desde el punto de vista de la investigación, lo cierto es que el problema de las pintadas es general, en Vilagarcía y en otros Concellos de O Salnés, como Cambados. De hecho, poco después, la Policía Local sorprendía a un joven haciendo pintadas en un cartel del Puerto y el texto «coincide con pintadas relacionadas en otros lugares».
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