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San Pedro de Mouzos, descanso y meditación para los peregrinos

La pequeña capilla de Tremoedo abre sus puertas mañana al pie de la Variante Espiritual

Voluntarios que cuidan la pequeña capilla de San Pedro de Mouzos.

Voluntarios que cuidan la pequeña capilla de San Pedro de Mouzos. / Iñaki Abella

Vilanova

Situada al pie de la Variante Espiritual, la pequeña capilla de San Pedro de Mouzos, en la parroquia vilanovesa de Tremoedo, volverá a abrir sus puertas para convertirse en lugar de descanso y meditación para los peregrinos que caminan hacia Vilanova con el objetivo de llegar a Compostela por mar a través de la Variante Espiritual. Lo es desde hace una década, el tiempo que el colectivo de voluntarios Hope House de Vilanova lleva asentado en ese lugar, ayudando a todo aquel que pasa por su puerta.

Las puertas de la pequeña capilla se abrirán mañana, a las 10.00 horas, y se mantendrán abiertas a diario para ser lugar de descanso y meditación para los peregrinos hasta el mes de septiembre, algo que se ha repetido de forma puntual durante la última década. El que ya no estará a las puertas de la pequeña edificación es José Prado Viñas, fallecido a principios de 2025 a los 98 años de edad, poco después del más que merecido homenaje que le tributaron los vecinos. Prado se encargó de abrir las puertas de la capilla durante años y de contarles la historia de la misma, muy vinculada a su propia familia. El vecino de Mouzos fue el ejemplo de la acogida que los vecinos de Mouzos y los voluntarios del colectivo que creó Alfonso Cherene hace una década tributan a cada peregrino que pasa por su puerta. Antes de fallecer, el amigo de los peregrinos, como se le conocía, recibió un más que merecido homenaje en el lugar que más tuvo presente durante sus últimos años.

En la pequeña capilla de Tremoedo también se sellan las credenciales a los peregrinos gracias al importante número de voluntarios que colaboran en esta iniciativa de apoyo, en la que se les ofrece a todas las nacionalidades que pasan por ese lugar la posibilidad de adentrarse en el interior de la pequeña capilla para meditar, tener un momento de espiritualidad o recibir simplemente unas palabras de ánimo para continuar un camino que no siempre resulta sencillo, más por las cargas emocionales que por las físicas.

Las previsiones apuntan a que no van a faltar peregrinos durante esta Semana Santa que se acerca, ya que los albergues cuentan con recibir un buen número de grupos y tienen un alto porcentaje de reservas, especialmente durante las jornadas festivas.

La capilla de San Pedro de Tremoedo apenas tiene cinco décadas de vida, tal y como se explica en la placa que corona su fachada. En ella se cuenta que el pequeño templo fue construido en 1978 sobre un terreno donado por Carmen Fernández Señoráns. En 1999 sería reconstruida gracias a la figura de Jaime Prado Abal, hijo de José Prado y fallecido en 2002, así como a la colaboración de diferentes instituciones como el Concello o la Diputación. En esa reconstrucción también participaron los vecinos de Vilantes, San Bartolomeu, Río Pequeno y Mouzos entre otros. Cuando se reconstruyó, todavía no existía la Variante Espiritual, que nacería unos cuantos años después.

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