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Preocupación en las empresas de pasaje

Llenar el depósito de un catamarán puede costar 6.000 euros: la crisis del diésel golpea al turismo gallego

El incremento del precio del combustible, que puede suponer un gasto de hasta 12.000 euros mensuales para algunos catamaranes, amenaza la rentabilidad de las empresas

Dos catamaranes en aguas de A Toxa.

Dos catamaranes en aguas de A Toxa. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

En cuestión de dos meses, el diesel para barcos ha duplicado su precio, pasando de los 0,508 euros por litro que marcaba a principios de enero a alrededor de 1,10 o 1,20 euros, en la actualidad.

Ayer, sin ir más lejos, el gasóleo se despachaba a 1,299 euros el litro en el surtidor del muelle vilagarciano de Vilaxoán, mientras que la gasolina marcaba 1,429.

Esta subida, derivada de todos los acontecimientos bélicos y económicos que se están produciendo a nivel mundial, causa un serio perjuicio a la flota profesional de pesca y marisqueo, pero también a lo armadores de los barcos de pasaje que operan en puertos como O Grove, Portonovo o Vigo, que son parte esencial de la industria turística gallega.

Hay que tener presente que llenar los depósitos de alguno de los catamaranes más potentes que operan en la ría supone alrededor de 5.000 litros, lo cual se traduce en unos 6.000 euros.

Puesta a punto del «Gran Cormorán Jet».

Puesta a punto del «Gran Cormorán Jet». / FdV

Si además se trata de algunos de los barcos que más actividad tienen, puede requerir hasta dos llenados al mes, sobre todo en temporada alta, lo cual supone un desembolso de 12.000 euros mensuales.

Así lo destaca, por ejemplo, Gonzalo Naveiro, propietario de la naviera Cruceros do Ulla Turimares, a la que pertenecen catamaranes tan importantes como el «Gran Cormorán Jet» y el «Fly Delfín».

Si algunos realizaban mil kilómetros para venir a veranear o pasar unos días de descanso en O Grove, con lo caro que está todo quizás algunos opten por hacer menos kilómetros y quedarse en destinos más cercanos a su lugar de origen

Gonzalo Naveiro

— Cruceros do Ulla Turimares

«El desembolso que estamos teniendo que realizar en combustible es enorme, y más que va a subir en las próximas semanas si todo sigue igual», esgrime este conocido empresario grovense.

«El mayor problema es que a nosotros se nos disparan s gastos, pero a los viajeros también, por eso cabe la posibilidad de que se reduzca la afluencia de turistas», teme Gonzalo Naveiro.

Lo que quiere decir es que «si algunos realizaban mil kilómetros para venir a veranear o pasar unos días de descanso en O Grove, con lo caro que está todo quizás algunos opten por hacer menos kilómetros y quedarse en destinos más cercanos a su lugar de origen».

Turistas en un catamarán de O Grove, ayer.

Turistas en un catamarán de O Grove, ayer. / FdV

Preocupación que comparten otros empresarios del sector como Jacobo Prol, propietario de catamaranes como «Barco La Toja», que dispone de cuatro tanques en los que «entran cerca de 5.000 litros que pueden consumir en 20 o 25 días, dependiendo de la carga de trabajo».

En su caso esgrime que «no solo el combustible sale más caro, sino que todo se ha encarecido mucho, de ahí que incluso podamos vernos obligados a modificar al alza las tarifas en vigor para las rutas por la ría», situadas actualmente en torno a los 20 euros por viajero adulto.

«Tenemos precios que mantenemos desde hace mucho y que desde ahora van a ser difíciles de defender, sobre todo si esto sigue subiendo como hasta ahora», espeta Prol.

Ante tal situación, algunos armadores barajan la posibilidad de realizar menos rutas, tratar de introducir a más pasajeros en cada singladura –respetando el aforo máximo permitido– o incluso prescindir de alguna de las embarcaciones, en el caso de empresas con más de una.

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