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Los veteranos de Galicia ganan el partido de leyendas al Real Madrid

Más de un millar de personas se dan cita en Ribadumia para ver a estrellas como Amavisca, Alfonso o Milla

Un jugada en el área gallega.

Un jugada en el área gallega. / Iñaki Abella

Ribadumia

Más de un millar de personas llenaron durante el mediodía de este jueves las gradas del campo municipal de fútbol de A Senra, en Ribadumia, para disfrutar de una actividad pensada tanto para los padres (la elección de la fecha no parece casual) como casi sobre todo para sus hijos.

Y eso que ninguno de los niños que al finalizar el partido saltaron al terreno de juego ávidos de fotos y autógrafos habían nacido siquiera cuando la mayoría de los futbolistas a los que acudieron a ver estaba en el mejor momento de sus carreras deportivos. Pero hay algo magnético que rodea a las antiguas estrellas de un club como el Real Madrid que trasciende el paso del tiempo.

Camacho entrega una camiseta a Louzán.

Camacho entrega una camiseta a Louzán. / Iñaki Abella

Más que un partido de fútbol, el encuentro organizado por la empresa gallega Devalux entre una selección gallega de veteranos y las leyendas del Real Madrid fue una auténtica fiesta. Y lo fue desde antes de que empezase a rodar el balón. La estupenda mañana primaveral animaba una jornada que continuó en el centro del campo con un homenaje al presidente de la Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, que es precisamente natural de Ribadumia.

Un balón aéreo en disputa.

Un balón aéreo en disputa. / Iñaki Abella

Hubo intercambio de regalos: el Club Deportivo Ribadumia le entregó una placa, y el Real Madrid una camiseta del equipo de veteranos firmada por sus jugadores, entre ellos verdaderos mitos del balompié español como el portero gallego Paco Buyo o José Emilio Amavisca. Louzán, por su parte, entregó al club blanco una camiseta de la selección española con el número 26.

Siguió siendo una fiesta durante el partido, con sus alternancias de dominio y sus oportunidades de gol; y fue, sobre todo, una fiesta cuando el árbitro pitó el final, y decenas de niños (y padres) saltaron al césped en busca de las tan preciadas fotos y autógrafos de la constelación de estrellas que habían visto jugar.

El público abarrotó A Senra.

El público abarrotó A Senra. / Iñaki Abella

Pero, con independencia del buen ambiente que pudiese reinar, un partido de fútbol siempre es un partido, y el resultado también tiene su modesta importancia. Y este jueves fue el día de los veteranos de Galicia, que se llevaron el partido por un gol a cero.

Lo metió Luismi a los pocos minutos de la reanudación, después de rematar con un tiro cruzado un centro que le ofreció Pablo Rey tras una buena carrera.

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