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Día Mundial del Sueño | Adolfo Baloira Villar Neumólogo

«La apnea obstructiva del sueño afecta al 9% de la población adulta»

El coordinador de la Unidad del Sueño del CHOP descubre el valor del buen descanso

El doctor Baloira es una voz más que autorizada en el estudio del sueño.

El doctor Baloira es una voz más que autorizada en el estudio del sueño. / GUSTAVO SANTOS

Arousa

En el Día Mundial del Sueño, el coordinador de la Unidad del Sueño del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHOP), Adolfo Baloira, habla de las pautas para mejorar la calidad de vida.

—¿Qué importancia real tiene el sueño en la salud general de una persona?

Absolutamente brutal hasta el punto de que si se le priva del sueño a alguien 4 o 5 días podría morirse. Es necesario para descansar la actividad general, cerebral y muscular y tiene que tener una calidad determinada. El sueño tiene 4 fases y si no se cumplen las cuatro no descansas como debes. Mucha gente no respeta el ciclo sueño-vigilia y al final mucha gente acaba durmiendo muy mal, necesita fármacos y no está bien. Se levanta con agresividad, cansada y su calidad de vida se reduce considerablemente.

—¿Cuáles son los trastornos del sueño más frecuentes que atienden en la unidad?

La nuestra es una unidad de trastornos respiratorios del sueño. Lo más frecuente es la apnea obstructiva del sueño que afecta al 9% de la población adulta. Tenemos más de 6.000 pacientes en la unidad y cada semana sumamos unos 40 pacientes nuevos. El perfil es gente con exceso de peso o según la forma de la faringe. Si es estrecha por los lados y más larga, al respirar creamos una presión menor a la atmosférica y se puede cerrar por completo el paso de aire en fases profundas del sueño. Se cierra, no podemos respirar y después de unos segundos que pueden variar, el cerebro al bajar el oxígeno nota una alarma y nos despertamos para poder contraer los músculos y poder respirar. La apnea finaliza con un ronquido muy profundo. Hay apneas de 300 a 700 por noche. La estructura del sueño desaparece por completo, nunca llegan a sueño profundo. Cuando se levantan están enormemente cansados, incluso más cansados que antes de acostarse. Es de una gravedad muy importante.

—¿Qué señales deberían alertar a una persona de que su problema de sueño necesita valoración?

Somnolencia excesiva y ver que el sueño no es reparador. A veces aparece poco a poco y el paciente no es consciente de ello, pero la familia ve que el paciente se duerme en cualquier rincón. La tasa de accidentes es 8 veces mayor en pacientes con apnea. Ahora los permisos tienen muy en cuenta esto. La narcolepsia es una enfermedad genética en la que se produce sueño de manera instantánea, tiene unos síntomas diferentes. En la apnea de sueño, la hipersomnia es parecida, pero las causas son diferentes. Es más frecuente en personas con sobrepeso, cuello corto o mandíbula hacia atrás.

—¿Cuándo unos ronquidos dejan de ser una molestia y pasan a ser un problema de salud?

El ronquido aparece en el 50% de los adultos. También lo hay en niños, pero en adultos la mitad ronca. Es mentira cochina cuando dicen que no roncan. El ronquido es un paso previo a la apnea. Se debe a que al estar dormidos se estrecha la entrada del aire, y al inspirar el velo del paladar vibra y con la caja de resonancia que es la boca se produce el ronquido. No es patológico, pero cuanto más intenso sí puede llegar a serlo. Se aumenta la resistencia a la entrada del aire y obliga a hacer más fuerza al respirar.

—La apnea del sueño es cada vez más conocida, ¿pero sigue siendo infradiagnosticada?

Seguro que sí, estimamos que en cada área sanitaria debería haber en torno a 25.000 personas con apnea relevante y solo tenemos 6.000 en registro. Como van muy poco a poco los síntomas pues no se le da la importancia que tiene, es como el miope que no se da cuenta que lo es hasta que no se pone unas gafas. Hay gente que le da reparo, pero hay mucha concienciación en médicos de atención primaria. Cada día tenemos 8 primeras consultas en Montecelo.

—¿Qué impacto tiene la apnea del sueño en la vida diaria y en la salud a largo plazo?

En la gente que es muy obesa y pierde mucho peso podría revertirse. Sino, en general, acompaña toda la vida. Es una enfermedad crónica con un impacto muy importante en la vida como riesgo de enfermedades cardiovasculares. El tratamiento es la CPAP que mete una presión de aire superior a la de la atmósfera, evita que se cierre el paso del aire. Tenemos muchas marcas muy buenas y detectan cuando hay una apnea para meter más presión de aire. Se suele tolerar muy bien. La gente nota una mejoría brutal en la calidad de vida.

—¿Cómo se diagnostica hoy un trastorno del sueño?

Un médico en atención primaria sospecha que un paciente la tiene. Nos lo mandan a la consulta de patología respiratoria del sueño. Le pasamos un cuestionario y una escala de somnolencia. Lo medimos, lo pesamos y decidimos. En la mayor parte de ellos se pasa un estudio en el domicilio. Un aparato pequeño portátil, mide el oxígeno con el pulsioxímetro del dedo, la postura del paciente y el flujo respiratorio a través de unos sensores en la nariz. Con eso ya sabemos si tiene apneas, el número, y el impacto en el oxígeno. En qué posición tiene más y podemos saber si son apneas obstructivas o centrales, que son en las que no respira el paciente porque no hay orden del cerebro para que lo haga. Aparece en enfermedades neurológicas y en personas que toman fármacos muy potentes, pero son menos frecuentes.

—Una vez detectada una apnea del sueño, ¿qué opciones de tratamiento existen?

El más estandarizado es la CPAP y con ella tenemos a todos los pacientes monitorizados. Están conectados a nosotros. Tenemos una app con las terapias domiciliarias y tenemos controlado al paciente, sabemos si usa la máquina, el volumen de aire, el número de apneas y desde el hospital podemos cambiar la presión de aire sin que el paciente se entere. Tenemos una aplicación de IA para conocer la adherencia al tratamiento. También hay unas prótesis de ortodoncia que llevan hacia adelante la mandíbula para ampliar el espacio para el paso de aire. Nunca llega a suplir a la CPAP, pero es para gente que no tolera la CPAP que es en torno a un 3%. Luego están las medidas higiénico-dietéticas que las tenemos para adelgazar. Mounjaro es un fármaco que puede ayudar a prescindir de la CPAP. Valoramos si hay alguna patología asociada, sobre todo cardíaca. Hay pequeñas cirugías en gente que tienen amígdalas grandes o mucha obstrucción nasal también se puede arreglar. En algunos casos vale la pena hacer alguna.

—¿Qué le diría a un paciente que teme no adaptarse al tratamiento con CPAP?

Tenemos un protocolo con las enfermeras que trabajan en la unidad. Siempre empezamos la CPAP viniendo al hospital para explicarle y que vean los enormes beneficios que tiene, incluso para pacientes hipertensos. Así el nivel de adherencia al tratamiento es más alto, estamos en todo al 97,5% de adherencia. Para mejorar la adaptación se puede colocar un humidificador para que sea más confortable, también hay un montón de máscaras.

—¿Qué errores son más frecuentes antes de irnos a dormir?

Lo idóneo para poder dormir bien es que tengamos unas horas muy similares de sueño cada día. Que no tengamos mala higiene del sueño. Que nos durmamos a horas distintas, el estrés, la ansiedad o la depresión tampoco ayuda. Los tonos dorados o tirando hacia el rojo parece que mejorar la secreción de la melatonina, pero para dormir de verdad no se necesitan estímulos. Ni sonoros ni lumínicos. Lo idóneo sería dormir a la hora que toque y que pasen de 2 a 3 horas desde la cena y el mínimo alcohol posible.

—¿Qué mensaje le gustaría trasladar a quienes normalizan vivir cansados?

No hay que vivir cansados. Cuando uno se encuentra cansado por algún motivo es normal, pero eso ya por la mañana levantarse cansado es patológico y hay que buscar la razón. Si se tienen estos síntomas lo mejor es ir al médico para confirmar o descartar pero no se puede vivir cansado. El sueño tiene que ser de entre 7/8 horas diarias. Es muy importante la higiene del sueño y la siesta semisentados siempre y que no dure más de 15 minutos.

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