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Atentado contra el patrimonio

Limpiar el castro de Alobre podría costar más de 20.000 euros

El gasto será asumido por los autores o sus familias si son identificados por la policía

Pintadas en el conjunto arqueológico de Castro Alobre. | IÑAKI ABELLA

Pintadas en el conjunto arqueológico de Castro Alobre. | IÑAKI ABELLA

Vilagarcía

Hace ya bastante tiempo que el entorno del Castro Alobre, en Vilagarcía, es un lugar habitual de «botellones». Los vecinos han denunciado que en más de una ocasión, las personas que se reúnen en este entorno para beber se marchan después sin recoger, dejando a su paso botellas vacías y plásticos desperdigados por el suelo. Este fin de semana, el yacimiento arqueológico ha vuelto a sufrir una agresión, esta vez en forma de pintadas. El Concello ha presentado una denuncia en la Policía Nacional, y a falta de que se realice una valoración precisa de los costes de limpieza, estos podrían superar con mucho los 18.000 euros, que es lo que se gastó en un ataque similar en la Semana Santa de 2006.

Tras conocer los hechos, denunciados públicamente por Apatrigal (Asociación para a Defensa do Patrimonio Cultural Galego) el Ayuntamiento ha cursado una denuncia en la Comisaría y a encargado una evaluación de los daños y un proyecto de restauración de los muros, gastos que confía deberán ser cubiertos por los autores de las pintadas o por sus familias, si bien para ello tendrán que ser antes identificados.

El Concello recordó ayer que un ataque similar se perpetró hace ahora 20 años, durante la Semana Santa de 2006, cuando un grupo de chicos, todos menores de edad, derribó una pared del castro justo cuando se realizaban excavaciones arqueológicas para ponerlo en valor; también realizaron pintadas en diferentes puntos del yacimiento. En aquel momento, los daños se estimaron en 18.000 euros. Gracias a las investigaciones de la Policía Nacional, se localizó a los jóvenes, el caso se trasladó a la Fiscalía de Menores y sus padres tuvieron que cubrir los gastos de la restauración.

Desde Ravella se apuntó que, «aunque se trata de un hecho puntual y la gran mayoría de la población respeta el yacimiento arqueológico, el Ayuntamiento no quiere dejar de hacer un nuevo llamamiento al civismo y al respeto por el patrimonio, en este caso, especialmente en lo que respecta a las raíces de la propia ciudad», ya que se cree que este es el origen más antiguo del actual núcleo urbano.

El ejecutivo local defiende la necesidad de seguir estudiando este castro, por tener unas características únicas en todo el noroeste de la península y, al mismo tiempo, de profundizar en las campañas educativas, como las que se llevan a cabo periódicamente con los centros educativos del municipio, la última, el pasado octubre. El Castro de Alobre estuvo ocupado entre los siglos I antes de Cristo y III de la actual era.

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