Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los chiringuitos de A Illa adelantan su apertura a Semana Santa

El sector se ha convertido en una de las alternativas a la pésima situación del marisqueo

Areoso Beach Club, en A Illa de Arousa.

Areoso Beach Club, en A Illa de Arousa. / Noe Parga

A Illa

Las modificaciones implantadas por la Xunta y la pésima situación que atraviesa el marisqueo, han convertido los chiringuitos de playa en uno de los sectores económicos más importantes de A Illa, un sector que ya ha comenzado a gestionar los permisos para poder abrir sus puertas en la próxima Semana Santa y alargar la temporada hasta el mes de octubre. A diferencia de años anteriores, en los que apenas un par de chiringuitos daban el paso de comenzar a trabajar tan temprano, han sido varios los que ya han solicitado la licencia municipal y se espera que, en próximas juntas de gobierno, esta cifra se vaya incrementando de forma notable. Eso permitirá poder disfrutar de un refrigerio con vistas al mar en casi cualquier punto del litoral de A Illa desde principios del mes de abril.

Así lo reconoce el edil de Facenda y teniente de alcalde de A Illa, Manuel Suárez, que reconoce que "este año han comenzado a gestionarse antes los permisos porque muchos de ellos ya quieren comenzar a trabajar estos meses". Se aprovecha así el cambio d enormativa autonómica que ha ampliado, de manera sustancial, la temporada para estos establecimientos, pudiendo abrir de forma voluntaria desde la Semana Santa. Con esta ampliación, la Xunta pretende responder a dos cuestiones, por un lado, adaptar la oferta turística a las nuevas dinámicas de un sector que también aspira a la desestacionalización y a no circunscribirse exclusivamente a los meses de verano. Por otra parte, permite un mayor aprovechamiento de los recursos públicos y privados invertidos en estas instalaciones.

Lo cierto es que A Illa se ha convertido en los últimos años en tierra de chiringuitos, especialmente el paseo que une Punta do Furado con Carreirón, unos seis kilómetros de longitud en los que se pueden encontrar una quincena de ellos, cada uno con su especialidad gastronómica y su playa idílica a escasos metros de distancia. Otros puntos para disfrutar de un chiringuito son la playa de Area da Secada, con unos tres establecimientos, Quilma y hasta la zona de Gradín y Espiñeiro. Solo el año pasado, el Concello visó 22 licencias para este tipo de establecimientos temporales. Suárez no descarta que esta cifra pueda incrementarse este año, ya que "siempre llegan comentarios de que en tal playa o en tal lugar hay personas interesadas en abrir uno" al estar situados a la distancia reglamentaria de los que ya existen.

La mayor parte de estos chiringuitos nacieron como pequeños establecimientos en los que apenas se servían refrescos y helados en una tarde de playa. Sin embargo, han ido evolucionando hasta convertirse en referentes gastronómicos donde se puede degustar desde una paella hasta todo tipo de mariscos, e incluso, algas y platos sumamente elaborados. Es más, la prestigiosa guía Repsol se ha dejado conquistar por los encantos de más de uno de estos establecimientos, otorgando «Soletes» como el que ostenta el Areoso Beach de Punta Quilma. También se han convertido en un nicho de empleo para los vecinos del municipio, sobre todo después de los años pésimos que se vienen arrastrando en el marisqueo, convirtiéndose en una alternativa para obtener ingresos.

Los chiringuitos de A Illa también se ajustarán a las nuevas normativas de la Xunta que ha puesto en marcha un proyecto para unificar estos establecimientos de temporada, unas normas en las que los chiringuitos deben combinar diseño sostenible, identidad local y funcionalidad, dejando de ser estructuras improvisadas.

Tracking Pixel Contents