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La venta de bivalvos en Arousa se limita a 79 toneladas en dos meses

Las lonjas dejaron de ingresar 400.000 euros respecto al mismo periodo de 2025

Mar constata que el agua dulce no castigó a todas las zonas por igual

La conselleira continúa de "gira" por los bancos marisqueros

La conselleira durante la inspección de los bancos marisqueros de As Sinas (Vilanova), ayer.

La conselleira durante la inspección de los bancos marisqueros de As Sinas (Vilanova), ayer. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

La producción de bivalvos en la ría de Arousa durante los dos primeros meses del año ascendió a 248 toneladas que fueron despachadas por casi 1,9 millones de euros, mejorando el volumen alcanzado en el mismo periodo de 2025, cuando habían sido 184 toneladas, y perdiendo apenas 200.000 euros en ingresos.

Esos resultados están maquillados por la buena campaña de especies como la volandeira, pero pierden mucha fuerza si dentro del grupo biológico de los bivalvos se analiza exclusivamente lo sucedido con la almeja, el berberecho, la navaja y el longueirón.

Se trata de las especies más castigadas por el aumento de agua dulce y, en consecuencia, el descenso de salinidad, limitándose la suma de todas ellas a apenas 79 toneladas (1,5 millones de euros), frente a las 133 toneladas (1,8 millones de euros) de enero y febrero de 2025.

Un descenso, conviene aclarar, que se debe tanto a la mortandad del presente invierno como al hecho de que algunas cofradías y/o agrupaciones de mariscadores no estuvieran trabajando dichos productos, a diferencia de que lo sí hacían el año pasado.

Concha de almeja, navaja y berberecho sobre la playa de As Sinas, ayer.

Concha de almeja, navaja y berberecho sobre la playa de As Sinas, ayer. / Iñaki Abella

De ahí que la Consellería do Mar siga realizando controles en los diferentes bancos marisqueros gallegos para determinar el alcance real de la mortandad y adoptar las medidas que estime oportunas, llegado el momento.

Hay que tener en cuenta que el tren de borrascas que tantos daños ha causado no afectó a todos los bancos ni a todas las rías por igual.

Dicho de otro modo, que "cada banco marisquero constituye un ecosistema dinámico con características propias, por lo que valorar el impacto de las bajadas de salinidad debe realizarse de manera individualizada en cada zona productiva", repite una y otra vez la Consellería do Mar.

Volvió a hacerlo ayer, con motivo de la visita de su titular, Marta Villaverde, a la zona productora de As Sinas (Vilanova de Arousa), que fue una más de las paradas realizadas en la costa gallega por dicho departamento al abrigo de la "campaña extraordinaria de análisis del estado de los recursos en los bancos marisqueros", cuyos resultados se conocerán "en próximos días".

Así lo destacó la propia conselleira, cuya "gira" por los bancos marisqueros está también protagonizada por los demás miembros de su gabinete y los técnicos de la Xunta y las cofradías de pescadores, que en el caso de Arousa han visto, por ejemplo, como la almeja japónica pasaba de las 100 toneladas de enero y febrero de 2025 a la mitad en este arranque de 2026.

Al igual que la navaja se desplomó desde casi 9 a 4 toneladas, respectivamente; el berberecho pasó de 6,7 a 1,8 toneladas; y la almeja fina, de 3,4 a 1,6 toneladas.

Uno de los controles efectuados ayer por Mar.

Uno de los controles efectuados ayer por Mar. / Iñaki Abella

Aunque también es cierto que la babosa subió de 2,8 a 4,5 toneladas, mientras que la almeja rubia pasó de 7,7 a más de 15 toneladas.

Analizando la situación lonja a lonja, teniendo presente que la de O Grove carece de actividad alguna en lo que a estos bivalvos se refiere, puede decirse que A Illa pasó de 921 kilos de babosa a 26 y de 4,3 toneladas de navaja a 1,4.

La más importante al hablar de almeja es Carril, que ahora ya no sufre solo las consecuencias de las riadas, la mortandad o los ceses de actividad, sino también la "fuga" de parquistas. De ahí que pasara de más de 27 toneladas de japónica a apenas 8, mientras que el berberecho cayó desde las 3,7 toneladas a solo 473 kilos.

En cuanto a Cambados, el buen momento de la volandeira poco tiene que ver con el de la almeja, en enero y febrero con 13 toneladas de japonesa, que vienen a ser 3 toneladas menos que un año antes.

La lonja de Tragove también tuvo que conformarse en este arranque de 2026 con 287 kilos de navaja y 553 de rubia.

En definitiva, que la producción de bivalvos sigue bajo mínimos y las cofradías se hunden cada vez más en una crisis que viene de lejos y se debe a múltiples factores, siendo las últimas borrascas la gota que colmó el vaso en algunos de los bancos.

Pero no en todos, como bien se encargan de aclarar tanto en algunas cofradías como en la Consellería do Mar, sabedores de que los controles de productividad realizados en otoño "presentaban un escenario favorable, con niveles positivos de biomasa y densidad en las poblaciones de bivalvos".

Lo que han hecho los últimos episodios meteorológicos ha sido, en algunos casos, "frenar la tendencia a la recuperación que se venía registrando en buena parte de las zonas productivas", aclaraban en Mar ayer, tras tomar decenas de muestras más tanto en los bancos de Vilanova como en los también arousanos de Mañóns, en Cabo de Cruz (Boiro), entre otros puntos de Galicia.

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