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El prematuro desove de mejillón adelanta un mes la instalación de cuerdas colectoras

Mar autoriza su colocación desde el miércoles, a petición del sector

Se registra un incremento larvario desde la última semana de febrero

La decisión está avalada por el laboratorio de Inmunología de la Universidade de Vigo y el Centro de Investigaciones Marinas

Tareas de encordado y desdoble de mejilla (cría) en una batea.

Tareas de encordado y desdoble de mejilla (cría) en una batea. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

El pasado martes FARO DE VIGO anunciaba que el desove de mejillón ha comenzado y que este proceso, inusualmente prematuro, se convierte en una amenaza añadida para los bateeiros, pues se suma a la mortandad de molusco por agua dulce y llega después de uno de los episodios tóxicos más complicados que se recuerdan.

Todo ello, también, después de un tren de borrascas que causó destrozos en las bateas y desprendimientos de mejillón en las cuerdas valorados en cientos de miles de euros.

Pues bien, al día siguiente, la Consellería do Mar emitió sendas resoluciones en las delegaciones territoriales de A Coruña y Vigo para autorizar un adelanto excepcional de la instalación de cuerdas colectoras de cría.

Normalmente, este proceso comienza el 1 de abril y se extiende hasta el 30 de septiembre, pero la excepcionalidad del momento actual llevó a la Xunta a adelantar un mes la colocación de colectores.

Recolección de cría en el litoral.

Recolección de cría en el litoral. / FDV

Para que los lectores ajenos al sector lo entiendan mejor, hay que decir que cuando el mejillón desova pierde rendimiento, de ahí que se hable de un problema añadido para el sector después de tantos meses de inactividad a causa de las biotoxinas y los temporales.

Ese proceso natural de desove es el que lleva pareja la colocación de cuerdas (vacías) adicionales en las bateas, para que las larvas se fijen a ellas de manera totalmente natural.

Es una forma de recolectar esa cría o semilla que popularmente se conoce como mejilla y también se recoge raspando las piedras del litoral.

Aclarado esto, decir que ya el pasado 6 de febrero la Federación de Asociacións de Mexilloeiros (Femex) solicitó a Mar autorización para adelantar el plazo de colocación de cuerdas colectoras, con la intención de poder empezar a hacerlo solo tres días después. Y además reclamaba la ampliación del número de cuerdas a 150 unidades, con 12 metros de longitud (profundidad) cada una de ellas.

Una reunión para hablar sobre la recolección de cría.

Una reunión para hablar sobre la recolección de cría. / Iñaki Abella

Lo que hizo Mar fue consultar el 27 de febrero a los miembros de la Mesa do Mexillón, informando favorablemente la cooperativa Amegrove, Mejilloneros de Galicia (Socomgal), Asociación de Mexilloeiros Profesionais A Marxa, la Organización de Productores de Mejillón de Galicia (Opmega) y la Asociación de Productores Mejilloneros de Moaña (Rianosa).

Esta última entidad también presentaba el 2 de marzo su propia solicitud de autorización de apertura anticipada del período de colocación de cuerdas colectoras y su ampliación a 150 unidades de 12 metros.

Dos días después el director xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica emitió un informe dejando constancia de que cinco de los miembros de la Comisión do Mexillón se habían posicionado a favor y de que no observaba ningún inconveniente en adelantar la fecha de colocación de los colectores.

Y si no se hizo antes, como pretendía Femex, fue porque “los informes de recuentos larvarios elaborados en colaboración con el laboratorio de Inmunología de la Universidade de Vigo y el Centro de Investigaciones Marinas (CIMA) no mostraron un incremento larvario en las rías gallegas hasta la semana del 23 de febrero, por lo que no se justificaba el adelanto de la campaña".

Sin embargo, todo cambió a partir de esa última semana de febrero, detectándose "un incremento de larvas umbonadas que hace pensar en un incremento de la fijación a mediados de marzo".

Gráfica que muestra el incremento larvario experimentado.

Gráfica que muestra el incremento larvario experimentado. / FdV

De ahí que, ahora sí, "resulte apropiado adelantar el plazo de colocación de las cuerdas colectoras, que requieren un período de una o dos semanas para que en su superficie se den las condiciones adecuadas para la fijación", detalla el informe emitido por Mar.

Es por eso que se permitió comenzar la campaña de las colectoras el pasado día 4, aunque, de acuerdo con la legislación en vigor desde hace treinta años, dejando claro que las cuerdas "de pesca" no pueden tener más de cinco metros de longitud contados a partir de la superficie del mar.

Como bien sabe el sector, tales cuerdas deben tener libre uno de sus extremos y estar claramente identificadas mediante una marca de color rojo intenso y una longitud mínima de 30 centímetros en su extremo superior, para así diferenciar perfectamente las cuerdas de cría y las de engorde.

Advierten en la Consellería do Mar que "los concesionarios que se acojan a esta medida extraordinaria deberán realizar la declaración del número de cuerdas colectoras que van a colocar a través de la aplicación informática Movtic".

Los mejilloneros disponen de una aplicación para controlar la recolección de cría en el litoral.

Los mejilloneros disponen de una aplicación para controlar la recolección de cría en el litoral. / Iñaki Abella

Al igual que deben declarar "las cantidades de semilla de mejillón captadas en dichas cuerdas a medida que las vayan retirando".

Procede detallar que, de acuerdo con el Decreto 406/1996, de 7 de noviembre, por el que se aprueba el reglamento de los viveros de cultivos marinos de Galicia, en el período que va del 1 de abril al 30 de septiembre se autoriza la colocación de cuerdas colectoras siempre y cuando no sobrepasen las 100 respecto al máximo que corresponde a cada batea.

Es esa misma legislación la que permite modificar la época de fijación larvaria, previa petición de la mayoría de entidades representativas del sector e informe favorable de la correspondiente unidad técnica administrativa, cuando se produzcan fenómenos medioambientales excepcionales que alteren el ciclo normal de reproducción de la especie, como parece ser el caso.

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