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Al contenedor orgánico marrón le cuesta cuajar en Cambados

El Concello pide una subvención para una campaña de ir puerta a puerta y otras acciones, pues está muy lejos de las 120 llaves

Uno de los composteros comunitarios de Cambados. | IÑAKI ABELLA

Uno de los composteros comunitarios de Cambados. | IÑAKI ABELLA

Cambados

El contenedor marrón implantado como plan piloto en el centro urbano de Cambados no acaba de cuajar, así que el Concello va a reforzar la divulgación mediante una campaña de puerta de puerta, además de repartir dípticos y contratar publicidad.

El alcalde, Samuel Lago, reconoce que los vecinos que han ido a buscar la llave necesaria para abrir los diez colectores han sido muy pocos desde que se activó este plan para zonas donde el compostaje «in situ» era más complicado.

«Estamos muy lejos de haber entregado las 120 que hay. El plan marcha tímidamente, con una o dos personas por semana que vienen a buscarla», explicó.

Ciertamente, la principal apuesta del Ayuntamiento para alcanzar la necesaria reducción de la basura orgánica que acaba en el contenedor de la fracción resto, el tradicional verde, es el compostaje individual o colectivo.

Así que sus principales esfuerzos se han dirigido a ello y, de hecho, hoy cuenta con una decena de colectores comunitarios, pero hay determinadas calles que por sus características hacían más aconsejable apostar por el contenedor marrón, que se lleva a una planta industrial, y de ahí este plan piloto.

Dada su velocidad, ya han confeccionado una campaña para acelerar el uso y esta semana van a presentarla a la línea de subvenciones de la Xunta para este tipo de cuestiones.

Ya en anteriores convocatorias consiguieron financiación para iniciativas similares y esta incluirá «visitas puerta a puerta, el reparto de folletos, alguna charla de formación y publicidad en medios. La intención es explicar su funcionamiento, beneficios... Para concienciar y animar a los vecinos sobre las ventajas medioambientales, pero también económicas porque con el incremento del canon de Sogama la única forma de bajar la factura es reduciendo al máximo la basura orgánica que no se está reciclando y que además es la que más pesa», explicó el regidor.

Cabe recordar además que el propósito del gobierno local es que, en un futuro no muy lejano, los más cumplidores lo noten en la factura, estableciendo bonificaciones fiscales.

Esto se contemplará en la nueva ordenanza de gestión de residuos que ya se iba a lanzar el año pasado, pero que, ante las dudas normativas por el cambio del nuevo modelo, de que será el contribuyente el que asuma el coste total del servicio -ahora el déficit se asumía con las arcas locales- se retrasó.

Ahora se ha decidido esperar a incluirlo en el nuevo contrato comarcal de la basura en el que están con Meis y Vilanova y que gestiona la Mancomunidade, que ya está con los pliegos.

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