Historia
La lucha femenina en la conserva
Será el viernes y en ella participarán más de medio centenar de alumnos de la UNED de forma presencial o por streaming. El doctor por la Universidad de Santiago de Compostela y experto en gestión del patrimonio cultural, Chema Leal, abordará en Punta Moreiras la dura vida de las mujeres en la conserva durante el franquismo

El historiador Chema Leal en una foto de archivo. / FDV
El espacio musealizado de Punta Moreira, en O Grove, será el escenario el próximo viernes de un curso de la UNED en el que se dará voz a las mujeres trabajadoras de la conserva en Galicia durante la etapa franquista, narrando las duras condiciones de trabajo a las que se enfrentaban. El curso está coordinado por Rafael Cotelo, responsable del Departamento de Extensión Universitaria de la UNED en Pontevedra, mientras que la charla será impartida por el vilanovés Chema Leal, doctor por la Universidad de Santiago de Compostela y un gran estudioso de la evolución de las salazones y la conserva en las costas de Galicia.
El vilanovés explicaba ayer que los participantes en el curso van a poder conocer «el museo de Punta Moreira, donde se explicará todo el proceso desde la pesca hasta el producto final». Será antes de que comience a describir en su intervención la situación en la que trabajaban las mujeres en la conserva durante la etapa franquista y, sobre todo, las denuncias contra los actos de los patrones: sin cotizar a la Seguridad Social, tratos vejatorios, humillaciones, accidentes laborales y un largo listado de situaciones a las que tenían que hacer frente. «Muchas de ellas se enteraban de que no habían cotizado por ellas, después de décadas de trabajo, cuando cogían una baja o se jubilaban, quedándose con pensiones no contributivas», explica Leal.
Una de las cuestiones que resalta Leal es que «las denuncias no solo se limitaban a esa dominación económica que se hacía a través del salario, sino que iba más allá, reflejaban aspectos sociales como los malos tratos o no respetar las bajas por accidentes o partos; tengo documentados casos de fallecimientos durante la actividad laboral, como una caída en la que el cajón que trasladaba la mujer le acabó perforando el intestino, en la que el juzgado lo solventa con que no hubo un homicidio premeditado». Leal insiste en la valentía de estas mujeres en unos años en los que «imperaba la ley del silencio, donde protestar por tus derechos laborales significaba protagonizar un acto violento contra el sistema y ellas van a llegar a protestar ante la sede del sindicato vertical o de la magistratura de trabajo».
Contrapone la situación de estas mujeres con la que tenían en la República, donde se había avanzado en el reconocimiento de sus derechos, unos avances que algunas acabarían pagando con creces posteriormente al «ser represaliadas y rapadas en público y paseadas por las villas como gesto de advertencia y castigo por su actividad sindical y política, lo mismo que muchos hombres que trabajaron en la conserva, que acabaron siendo paseados». Todos estos datos, y muchos otros, sobre el trabajo en la conserva se explicarán durante una jornada en la que participarán más de medio centenar de personas de manera presencial, pero que también podrá seguirse por streaming contactando con la UNED para habilitar la conexión.
Suscríbete para seguir leyendo
- La crisis del marisqueo obligará a los restaurantes a reinventar sus cartas
- Rías Baixas quiere congelar la producción de uva ante el desplome del consumo
- Muere la artista carrilexa Mar Barral
- Lluvia de millones para el sector mar-industria gallego
- La mano de Bodegas Arzuaga empieza a notarse en Pazo de Rubianes
- Barajan organizar movilizaciones contra el recorte de la producción en el vino de Rías Baixas
- El Concello de Vilagarcía alcanza un acuerdo para abrir un parking en el solar del antiguo Liceo
- Recuperado uno de los miradores más espectaculares de la ría de Arousa