Urbanismo
Vilaxoán exige al Concello soluciones para el parque infantil y transparencia en obras
La asociación espera la mejora del mal estado de la zona de juegos de Dona Concha y quiere conocer los detalles de la humanización que arranca hoy en Bouza de Abaixo

Estado actual que presenta la zona de juegos debido a los problemas de drenaje que arrastra. | NOÉ PARGA
La asociación vecinal de Vilaxoán vuelve a poner sobre la mesa dos cuestiones diferentes que, a su juicio, requieren respuesta municipal: por un lado, el mal estado de la zona infantil del parque de Dona Concha; por otro, la falta de información detallada sobre el inminente proyecto de humanización de Bouza de Abaixo.
En el parque de Dona Concha, el colectivo advierte de que el área infantil continúa a la espera de una actuación que permita recuperar unas condiciones adecuadas de uso, especialmente ahora que la llegada de la primavera invita a una mayor presencia de familias. La asociación describe un deterioro visible en varios frentes: desgaste y roturas en la superficie de caucho, zonas en las que la humedad permanece durante días, aparición de malas hierbas y musgos en los márgenes y juntas, y un estado general de los columpios que, según los vecinos, transmite sensación de abandono y obliga a extremar la precaución.
Cándido Meixide, presidente y portavoz del colectivo, recuerda que ya trasladó la situación al concejal Diego García y que la raíz del problema está, en buena medida, en el drenaje. «Hay un problema de drenaje y esa agua permanente degrada el suelo», señala, explicando que la acumulación constante de humedad acelera la degradación del pavimento de seguridad y favorece el crecimiento de vegetación espontánea. Meixide apunta a un problema «crónico» y entiende que la sucesión de temporales de los últimos meses ha agravado la situación. «Entiendo que fueron muchos meses seguidos. Antes llovía y el estado del parque lo acusa», admite, si bien insiste en que la climatología no puede ser una excusa para dejar pasar el tiempo sin intervenir.
Para la asociación, el punto de partida debe ser la seguridad. «Tiene que estar en perfecto estado, sin óxidos y demás. El parque es un elemento sensible y no puede haber ni riesgos ni sensación de peligro», recalca el portavoz vecinal. En ese sentido, reclaman una revisión completa del área infantil, no solo del firme y del drenaje, sino también de los elementos de juego, con especial atención a columpios y anclajes. La entidad pide que, en cuanto la meteorología lo permita, el Concello localice los puntos de evacuación de agua y acometa una reparación integral que garantice un uso «sin riesgos».

El musgo nace entre el caucho de la zona infantil. / Noe Parga
La segunda preocupación vecinal se centra en Bouza de Abaixo, donde hoy está previsto el inicio de las obras de humanización. La asociación asegura que solicitó en dos ocasiones que el proyecto se explicase a la vecindad, una de ellas acompañada de 57 firmas, sin que hasta la fecha se haya realizado una exposición pública del plan. Por ello, plantean solicitar a la concejala de Urbanismo, Paola María, una comunicación formal que aclare cuestiones técnicas y de impacto directo en el día a día.
Entre los puntos que los vecinos quieren conocer figuran cómo se resolverán alturas y cotas y el efecto de la obra sobre el aparcamiento. La asociación alerta de la posible pérdida de unas 20 plazas en el entorno de la iglesia y en el tramo de confluencia con la Avenida de Cambados. El colectivo sostiene que, pese a existir una zona de sentido único, «hay espacio» para mantener estacionamientos y reclama alternativas..
Junto a ello, la asociación vuelve a reclamar un debate de fondo sobre el cableado aéreo. Recuerdan que el soterramiento del tendido eléctrico y telefónico depende de las operadoras, pero consideran que la humanización es una oportunidad para exigir el uso de canalizaciones. Los vecinos reclaman con el objetivo de que las compañías se impliquen en la eliminación del tendido en calles nuevas o rehabilitadas de forma integral.
El colectivo vecinal teme que, sin una explicación previa, surjan discrepancias y alegaciones durante el transcurso de los trabajos, como ocurrió en otras actuaciones. En todo caso, insisten en que lo que se ejecute ahora condicionará la calle durante años y que, una vez finalizada la intervención, «no se va a deshacer lo ya hecho». Con estas dos reclamaciones —la mejora del parque infantil y la transparencia en Bouza de Abaixo— Vilaxoán busca soluciones: seguridad en la zona de juegos y claridad comunicativa en una obra que transformará una de sus calles.
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