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Disolución de la fundación

Ravella volverá a pedir Fexdega, pero se niega a pagar una millonada a la Xunta

El Concello solicita una nueva entrevista con Economía para reclamar la disolución total de la fundación y el traspaso del recinto sin coste

Vista de la fachada de Fexdega en una imagen de archivo.

Vista de la fachada de Fexdega en una imagen de archivo. / Iñaki Abella

Vilagarcía

El Concello de Vilagarcía va a solicitar una nueva entrevista con la Consellería de Economía para tratar de conseguir la disolución definitiva de la Fundación Fexdega y, en paralelo, el traspaso de las instalaciones, pero a coste cero, pues rechaza pagar entre dos y tres millones, como asegura le ha solicitado la Xunta.

Así lo anunció el alcalde, Alberto Varela, en la última sesión plenaria a preguntas de los partidos de la oposición. Para el regidor, «no tiene sentido» que siga funcionando un patronato que se reunió por última vez en 2021 y para aprobar, precisamente, su liquidación, pero «menos aún tiene lógica que la Xunta reclame el pago de entre dos y tres millones de euros por un pabellón que desde hace casi dos décadas mantiene y gestiona con dinero y personal propio la administración local», expusieron ayer desde el gobierno.

Las mismas fuentes repasaron el histórico de este caso desde 2019, cuando Varela se dirigió por primera vez a la Consellería de Economía, que entonces dirigía Francisco Conde, solicitándole la disolución de la fundación, pero «el ayuntamiento nunca obtuvo respuesta».

Ya en 2021, el patronato -del que ya habían desaparecido la Xunta de Galicia, Caixavigo y Cámara de Comercio- se reunió con la sola presencia de la administración local y la Diputación.

Disolución aprobada

Luego, en plena pandemia, habían tomado posesión tres nuevos representantes municipales -Alba Briones por el PSOE, Ana Granja por el PP y David Oliveira por Ciudadanos. Y, a parte de aprobar las cuentas desde 2016 -fecha de la última reunión anterior- el principal acuerdo « fue, paradójicamente, aprobar su liquidación», insisten desde el Ayuntamiento.

Desde entonces, lo único conocido por el Ejecutivo socialista « es que la Xunta pretende que, para autorizarla, primero el ayuntamiento debe pagar entre dos y tres millones de euros por el pabellón, algo que el gobierno local no acepta». No obstante, como hace tres años que este departamento autonómico tiene otro titular, el regidor ha decidido pedir una nueva reunión para insistir en la unanimidad de la disolución y, sobre todo, conocer si la Xunta ha cambiado de criterio al exigir una indemnización tan alta.

«De seguir en la misma idea, el problema parece que se prolongará en el tiempo», añaden las mismas fuentes municipales, reiterando su negativa a pagar semejantes cantidades.

El poder disponer de la titularidad total de estas instalaciones abriría nuevas posibilidades a la ciudad arousana, pues daría soberanía total al Concello para realizar un proyecto que ponga en valor este espacio, que ya es muy utilizado, pero al que aún le consta un gran potencial sin explotar, tanto en el ámbito deportivo como en el ferial.

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