La detención «exprés» del presunto yihadista de Ribadumia
El hombre, de 30 años, ha ingresado en prisión al ser sospechoso de delitos de terrorismo

Calle de Sisán (Ribadumia) donde residía el presunto yihadista. / IÑAKI ABELLA
A.M.
El operativo policial que culminó con la detención del presunto yihadista de Ribadumia se produjo en plena madrugada. Las unidades procedentes de Madrid entraron en la casa de Sisán donde residía el hombre sobre las 5 de la mañana del pasado martes, y poco después de las 8.00 horas ya habían abandonado la zona, tras un registro en el que se incautaron de diverso material informático.
El investigado pasó a disposición judicial este viernes en la Audiencia Nacional, en Madrid, y el magistrado Santiago Pedraz decretó su prisión provisional sin fianza. El sospechoso tiene unos 30 años, es al parecer de origen palestino, vivía solo en una casa alquilada de la parroquia de Sisán y estaba siendo investigado por la presunta difusión de mensajes extremistas en redes.
El magistrado ha adoptado esta decisión a petición de la Fiscalía, que le considera responsable de los delitos de integración en organización terrorista, autoadoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo. La detención fue practicada por agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional desplazados desde Madrid, y que investigaban la supuesta relación del hombre de Ribadumia con una célula vinculada al yihadismo.
Los policías, durante su intervención, requisaron diverso material informático que el detenido presuntamente utilizaba para difundir mensajes de odio y llamamientos extremistas.
Los investigadores sostienen que tenía un riesgo alto de radicalización
Fue en todo caso un operativo rápido, que los vecinos confundieron en un primer momento con una redada por asunto de narcotráfico. La casa donde residía el detenido está sita en un margen de la carretera EP-9305 (Barrantes-Dena) y cuyos propietarios suelen alquilar por habitaciones. En ese momento, poco se sabía sobre este inquilino porque no mantenía demasiada relación con los vecinos, teniendo en cuenta también que se trata de una zona más bien residencial.
Según declararon algunos residentes a los medios, se trata de un hombre educado y trabajador que no ofreció problema de ningún tipo. También que había contado que llevaba unos tres años en España y que venía huyendo de la guerra entre Israel y Hamás en Palestina, de donde sería originario.
La detención
Los efectivos de la Policía Nacional también registraron la estancia que ocupaba el hombre, y salieron del domicilio con material informático para su posterior análisis. Con el detenido y el todo material pusieron rumbo a Madrid, por ser la Audiencia Nacional la administración judicial competente en materia de terrorismo.
En un primer momento se apuntó que desde el inmueble de Ribadumia consumiría y difundiría propaganda terrorista violenta, divulgando mensajes de odio y llamamientos extremistas.
Asimismo, fuentes próximas al caso indicaron que hace tiempo que le seguían la pista y detectaron que presentaba un alto riesgo de radicalización.
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, hizo unas breves declaraciones el miércoles en A Coruña, en las que pedía dejar trabajar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado e hizo un llamamiento a la «prudencia», pues la operación continuaba abierta, al tiempo que alabó el trabajo de los agentes.
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