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Los temporales hacen un agujero en las arcas municipales de O Salnés

Los alcaldes piden apoyo a la Xunta y el Gobierno de España

Buscan ayuda para retirar la basura, aportar arena y reparar paseos

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos»

Ya fuera por la acción de las mareas, el viento o la erosión, los temporales han destrozado numerosas playas de la comarca. En algunas hay accesos destrozados y otros que, aún enteros, han quedado suspendidos en el aire. Esta foto corresponde a una de las bajadas a la playa de A Lanzada.

Ya fuera por la acción de las mareas, el viento o la erosión, los temporales han destrozado numerosas playas de la comarca. En algunas hay accesos destrozados y otros que, aún enteros, han quedado suspendidos en el aire. Esta foto corresponde a una de las bajadas a la playa de A Lanzada. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

Los dirigentes de los municipios gallegos bañados por el mar están desesperados. Los devastadores efectos del tren de borrascas que los ha castigado durante semanas no son fáciles de corregir y suponen tanto un despliegue de medios humanos y materiales, del que no siempre es posible disponer, como un igual de importante desembolso económico, que tampoco resulta sencillo conseguir.

Aluden a ingentes cantidades de porquería «escupida» por el embravecido mar sobre la costa, y que en gran medida acabará siendo engullida de nuevo a causa de la acción de las mareas si no se actúa con diligencia para eliminarla.

Pero también hablan de basura marina que, tras ser empujada a la línea de costa, el viento se encargó de esparcir por cordones dunares y zonas protegidas.

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos» | IÑAKI ABELLA

La pérdida de arena en Mexilloeira (O Grove). / Iñaki Abella

A lo que se suman la pérdida de arena en no pocas zonas de baño y los destrozos causados por los temporales en paseos marítimos y fluviales, paseos de acceso a las playas, miradores y otros muchos elementos situados en la costa.

Todo ello suma una factura en muchos casos imposible de asumir con fondos propios que, a la postre, puede descuadrar las cuentas en el presupuesto municipal de los ayuntamientos más castigados por el duro invierno.

Y si el Concello de turno no puede asumir ese desembolso, la solución que le queda es dejar que la basura ahora en las playas a la espera de ser recogida vuelva a introducirse en el mar –lo que bien podría considerarse un atentado medioambiental premeditado– y dejar los paseos y accesos a las zonas de baño sin reparar, con el consiguiente perjuicio y riesgo para los usuarios que en Semana Santa y el verano quieran disfrutar de la costa gallega.

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos»

La imagen corresponde a la urgente y peligrosa reparación de un muro de contención en Portonovo. Este tipo de trabajos están condicionados por el estado de las mareas, frenándose durante la pleamar. / FdV

De ahí que los gobiernos locales pidan ayuda a la Xunta, tanto para recoger la basura marina y trasladarla a gestores autorizados como para retirar de las playas las aves y mamíferos marinos muertos, entre otras acciones.

Y no solo buscan respaldo en la Xunta, sino que también lanzan un SOS al Gobierno de España, en este caso para que, a través de Costas del Estado, afronte con celeridad la reposición de arena en las playas de las que ha desaparecido y colabore en la reposición de paseos marítimos e incluso carreteras costeras dañadas por el viento, el oleaje y/o la erosión.

El alcalde de O Grove, por ejemplo, recupera una vieja demanda, como es pedir a las demás administraciones públicas que arropen a localidades turísticas como la suya, «pues un Concello como el nuestro, que multiplica su población por cuatro en verano, no puede asumir en solitario todos los gastos derivados de la masiva llegada de visitantes», repite una y otra vez.

En el caso concreto de los daños causados por la sucesión de temporales, el suyo es uno de los municipios más castigados, sobre todo en la parte de la península grovense orientada al Atlántico.

De ahí que el regidor, el socialista José Cacabelos Rico, diga que «se necesitan muchos más operarios, dinero u medios para volver a acondicionar las playas, porque este invierno está siendo uno de los más duros que se recuerdan y el litoral está repleto de plásticos de todo tipo, aparejos de pesca, madera, latas, cristales, bidones, aves muertas y, sobre todo, microplásticos, entre otros muchos desperdicios».

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos» | IÑAKI ABELLA

A pesar de estar más resguardado, en el interior de la ría, el Concello de Vilagarcía también sufrió los efectos de los temporales. Baste como ejemplo esta foto de su playa, a la que incluso llegaron restos de bateas. / Iñaki Abella

El mayor problema, insiste, es que «la basura también se acumula en dunas y demás zonas protegidas, como sucede en el istmo de A Lanzada y otros puntos del Complejo Intermareal Umia-O Grove, donde hay que actuar con mucho más cuidado y recoger, uno a uno y a mano, todos los residuos arrojados a tierra por el mar».

Esto, lógicamente, retrasa las operaciones a realizar y el coste de las mismas, «de ahí que sea necesario que la Xunta ayude a los municipios en esta situación, pues las playas y las zonas medioambientalmente protegidas son cosa de todos», espeta el primer edil.

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos» | FDV

Esta foto muestra los residuos recogidos por los operarios municipales en una sola mañana en una pequeña superficie acotada al centro de la emblemática playa de A Lanzada. / FdV

Quien tampoco se olvida de reclamar el apoyo del Gobierno de España a la hora de mejorar paseos, accesos a las playas y demás elementos destrozados en la zona de dominio público marítimo-terrestre.

«No podemos hacerlo solos», proclama el alcalde de O Grove cuando aboga por «un servicio coordinado y excepcional que sirva para atender todas las necesidades derivadas de este duro invierno».

Alude así a la necesidad de «una alianza entre Administraciones y un plan de contingencia global», convencido de que «la Xunta y el Estado deben participar en la eliminación de basura marina, la regeneración de las playas y la recuperación de los paseos». Termina diciendo que «un problema tan grave requiere de soluciones excepcionales».

Coincide así con planteamientos como el expuesto por el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín. Más allá de la cuestión coyuntural que suponen los duros temporales y sus efectos, el conservador habla de un problema «estructural» al que ya se ha referido en otras ocasiones anteriores.

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos» | IÑAKI ABELLA

Los operarios municipales y los trabajadores de empresas concesionarias del servicio de limpieza están desbordados estos días en los municipios costeros. En la foto, trabajadores de Vilagarcía en la playa. / Iñaki Abella

A su entender, «el Estado debe reconocer las particularidades de los destinos turísticos que durante determinadas épocas del año multiplican hasta por seis su población», como es el caso de Sanxenxo.

Alude así, como Cacabelos, a todo tipo de gastos extra, tanto en materia de seguridad ciudadana como de saneamiento, abastecimiento, limpieza, mantenimiento de playas y demás servicios o accesiones que este tipo de localidades turísticas se ven obligadas a sufragar en solitario en temporada alta, a pesar de convertirse en una referencia y motor económico para toda Galicia.

La Xunta y el Estado deben participar en la eliminación de basura marina, la regeneración de las playas y la recuperación de los paseos

José Cacabelos

— Alcalde de O Grove

«Como observamos ahora con los daños causados por los temporales de invierno y las reparaciones de urgencia que nos vemos obligados a acometer, son gastos extra que está asumiendo el Concello, pero que en realidad debería afrontar Costas», remarca Telmo Martín.

Quien además se siente obligado a intervenir con la máxima celeridad porque «no podemos permitirnos perder nuestras banderas azules en playas ni poner en riesgo a nuestros vecinos».

De ahí que Sanxenxo no solo repare desperfectos desde hace días, sobre todo tratando de garantizar la operatividad y seguridad en espigones, paseos, muros o pasarelas, sino que realiza igualmente una especie de inventario o auditoría mediante el que determinar el alcance real de los daños en todos los arenales del municipio.

A modo de ejemplo, el Concello comenzaba hace un par de semanas la reparación del muro de la avenida de Pontevedra (Portonovo), donde el fuerte temporal provocó un gran boquete en el muro de contención del vial y el desprendimiento de piedras de considerable tamaño.

«No podemos perder banderas azules ni poner en riesgo a los vecinos» | FDV

José Cacabelos y Telmo Martín. / Iñaki Abella

Daños que también se hacen notar, aunque en menor medida, en Vilagarcía. «Afortunadamente, por nuestra posición al fondo de la ría, no sufrimos los efectos de los temporales en playas, paseos e instalaciones en el litoral que sí se registraron en otros municipios», reconocen en Ravella, donde explican que «la limpieza de los arenales se hace ordinariamente por la concesionaria y, cuando es preciso, por los operarios del departamento de Medio Ambiente».

Los daños causados por los temporales de invierno y las reparaciones de urgencia que nos vemos obligados a acometer, son gastos extra que está asumiendo el Concello, pero que en realidad debería afrontar Costas

Telmo Martín

— Alcalde de Sanxenxo

En cualquier caso, el alcalde vilagarciano sí lamenta la pérdida de arena en la playa de O Preguntoiro o el deterioro del paseo en la de Campanario (Bamio).

Esto lleva a Alberto Varela a coincidir con los demás regidores cuando muestra sus deseos de «más coordinación, cooperación y diligencia de la Xunta de Galicia y de Costas del Estado».

«No todos los ayuntamientos tienen los mismos medios»

El alcalde de Vilagarcía reivindica «una visión más amplia y menos localista». Sobre todo teniendo en cuenta que «la imagen de O Salnés, como marca turística que es, debe abordarse en su conjunto, no por actuaciones particulares y puntuales».

Y conviene actuar, asimismo, «teniendo en cuenta que no todos los ayuntamientos tienen ni los mismos medios ni igual capacidad económica para afrontar trabajos extraordinarios como los que ahora se están planteando después de tantos temporales», proclama el alcaldey presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp).

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