Concienciación medioambiental
El Concello de Vilagarcía busca reducir la fracción resto con una campaña sobre la importancia de un buen reciclaje
Urbaser y Concello repartirán 10.000 folletos de «Alimenta un comelixo» en los buzones para reducir el total de la fracción resto

Concesionaria y gobierno local promueven esta concienciación. | IÑAKI ABELLA
Urbaser y el Concello de Vilagarcía han activado una campaña de concienciación centrada en el buzoneo masivo para afinar la separación de residuos y reducir la fracción resto.
La iniciativa, bautizada como «Alimenta un comelixo», llevará 10.000 folletos a los domicilios del municipio con instrucciones claras sobre qué, depositar en cada contenedor y, sobre todo, qué materiales no deben acabar en ellos. El objetivo es llegar a la mayor parte de viviendas –en torno al 80% de los hogares– con un mensaje directo, visual y práctico, pensado para resolver dudas cotidianas y evitar errores frecuentes.
La concejala de Limpeza, Tania García, y el responsable de Urbaser, Diego Pacho, subrayaron que el sistema funciona y que los datos avalan una tendencia positiva, pero también admiten que siguen detectándose impropios en la recogida selectiva. Es decir, residuos depositados donde no corresponden, lo que acaba penalizando la eficacia del reciclaje. El alcalde, Alberto Varela, ejemplificó esa confusión con una situación común: las cajas de pizza que no siempre deben ir al contenedor azul por la grasa y los restos de comida.
El gobierno local enmarca la campaña en dos planos. Por un lado, el económico: el tratamiento de la basura del contenedor resto tiene un coste por habitante que seguirá al alza, mientras que el reciclaje de las fracciones separadas evita ese gasto. Por otro, el ambiental, alineado con las directrices europeas, que empujan a los ayuntamientos a disminuir la «basura negra» y a reforzar el reciclaje de envases y materia orgánica.
Los dípticos incluyen además recordatorios sobre el uso responsable del servicio de recogida, con la idea de mejorar hábitos antes de que el error llegue al contenedor. Concello y concesionaria avanzan que esta será la primera de varias acciones informativas: tras «Alimenta un comelixo», habrá nuevas campañas específicas, entre ellas una dedicada a los excrementos caninos, con la que Ravella busca implicar a la ciudadanía en una ciudad más limpia.
En cuanto al coste de una mala selección de residuos, quedó de manifiesto que cada contenedor tiene un coste de 108 euros para las arcas vilagarcianas por 60 euros el conocido como contenedor marrón de no usar los composteros.
- La crisis del marisqueo obligará a los restaurantes a reinventar sus cartas
- Rías Baixas quiere congelar la producción de uva ante el desplome del consumo
- La lamprea del Ulla por fin sube y su precio baja
- La mano de Bodegas Arzuaga empieza a notarse en Pazo de Rubianes
- Muere la artista carrilexa Mar Barral
- La última visita al jardín que incluso sedujo a Netflix
- Lluvia de millones para el sector mar-industria gallego
- El 'Nuevo Santa Irene' y el narcosubmarino: el barco hundido en O Grove, un foco de contaminación con certificados caducados