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La carencia de un servicio «digno» de Policía Local irrita a los mecos

La ausencia de agentes en las calles hace que la situación se descontrole por momentos

Un coche de la Policía Local con un monigote sobre el capó, el domingo.

Un coche de la Policía Local con un monigote sobre el capó, el domingo. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

O Grove

Vehículos circulando a elevadas velocidades por el centro urbano de O Grove, otros que invaden a diario las zonas peatonales, ocupan vados y no respetan las prohibiciones de circulación, algunos sobre zonas medioambientalmente protegidas y motoristas haciendo «caballitos» en las calles de la villa y la zona portuaria. Son algunas de las escenas que, muy a su pesar, observan y padecen los mecos prácticamente a diario.

La situación no es nueva, como tampoco el enfado de los ciudadanos, pero su hartazgo va en aumento, sobre todo porque cuando necesitan ayuda no la encuentran.

Todo esto está relacionado con la insuficiente dotación de efectivos de la Guardia Civil en la localidad y, sobre todo, el mal funcionamiento de la Policía Local, que lleva años bajo mínimos.

Por eso este servicio no funciona de noche, como tampoco durante algún fin de semana ni durante buena parte del día a día, lo cual ha hecho que este departamento y el alcalde, como responsable máximo del mismo, fueran ridiculizados en infinidad de ocasiones por los grovenses, tanto a través en las redes sociales como en las letras de las murgas de carnaval.

El domingo pasado, sin ir más lejos, la actividad fue intensa en la localidad gracias al buen tiempo reinante. Y no se veían policías, pero sí algunas de esas conductas incívicas y peligrosas.

La Policía Local de O Grove.

La Policía Local de O Grove. / M. Méndez

Especialmente en la costa de San Vicente, Beiramar, O Corgo y playas como Sobre do Pozo, Area da Cruz, Area Grande y A Lanzada, donde incluso había turismos estacionados sobre carriles de circulación y no solo obstaculizando el tránsito, sino poniendo en serio peligro a los demás conductores y a los peatones.

Algunos ciudadanos quisieron alertar de ello a la Policía Local, pero la única respuesta que recibieron en el teléfono del cuerpo, al menos el domingo por la tarde, fue la del contestador automático.

De ahí el enfado de los ciudadanos, que ni siquiera entran a valorar la creciente sensación de inseguridad que se apodera de ellos como consecuencia de los robos y actos de vandalismo perpetrados en el municipio.

Un coche ocupando un carril de circulación, el domingo.

Un coche ocupando un carril de circulación, el domingo. / M. Méndez

«Ya no es que nos sintamos desprotegidos e inseguros, que también, sino que es lamentable que ni siquiera haya policía para poner orden en la circulación rodada, y si eso pasa ahora, en temporada baja, está claro que va a ser mucho peor cuando llegue la alta», argumentan algunos de los denunciantes.

«La gente aparca donde le da la gana y no respeta nada porque sabe que no hay policía, y eso tiene un efecto contagio que hace que cada vez sean más los infractores que campan a sus anchas y se van de rositas, puesto que no hay nadie que los sanciones», espetan otros.

Lo cierto es que vecinos en general, pero hosteleros, comerciantes y grupos políticos de la oposición, en particular, llevan mucho tiempo exigiendo unas soluciones que nunca llegan.

Cacabelos, hace un año

Críticas que hace un año –en plena oleada de robos– llevaron al alcalde, José Cacabelos, a anunciar un plan de emergencia «para mejorar la seguridad ciudadana».

Su propuesta incluía «el refuerzo de la plantilla policial con la aceleración de la llegada de nuevos agentes y la incorporación de tecnologías de videovigilancia, aunque este es un asunto sensible desde un punto de vista jurídico».

El propio Cacabelos explicaba entonces que en enero (de 2025) ya había solicitado «cuatro agentes» a la Academia Galega de Seguridade, pero advertía de que «los procesos actuales hacen que tarden más de un año en incorporarse, de ahí que estemos estudiando una vía alternativa a través de un plan de movilidad que nos permita reforzar de inmediato a la Policía Local».

Sopesaba así «la contratación temporal de refuerzos, convocatoria de nuevas plazas, colaboración con la Consellería de Presidencia, Xustiza e Interior y una campaña de concienciación y colaboración ciudadana con el lema ‘O Grove seguro, O Grove alerta’».

Refuerzos

Al tiempo que aseguraba haber pedido refuerzos a la Guardia Civil y se comprometía a convocar a la Junta Local de Seguridad para «analizar en detalle la situación actual, identificar las zonas y problemáticas y establecer un diagnóstico compartido que permita priorizar actuaciones».

Aquello provocó la inmediata reacción del PP, que pidió al alcalde «que deje de tirar balones fuera y de buscar excusas para no incorporar nuevos agentes, porque lleva gobernando diez años y se habrá dado cuenta de que la plantilla policial fue menguando año tras año, y no hizo nada para remediarlo».

Consideraban los conservadores que «lo que O Grove necesita es un buen plantel policial», ya que el «efecto disuasorio» de ver a los agentes en la calle , de día y de noche, «es lo que mejor funciona».

Un año después podría aplicarse aquello de que «ni están ni se les espera», ya que el reducido número de efectivos policiales hace que O Grove pase más tiempo sin agentes en la calle que con ellos.

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