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Epígrafe

Cambados recuerda a su exitosa soprano, Matilde Vázquez

La investigadora musical Marieta Vázquez repasará este jueves el poco conocido legado de la artista, fallecida en el año 1992

La soprano de Cambados Matilde Vázquez en un fotograma de «Doña Francisquita»

La soprano de Cambados Matilde Vázquez en un fotograma de «Doña Francisquita»

Cambados

Cambados podrá conocer la historia de la soprano Matilde Vázquez, que triunfó en Madrid en el siglo pasado y cuya vida y legado forman parte de esas trayectorias poco conocidas. Recuperarlas es precisamente el objetivo del programa «Aquí faltan páxinas» de la Diputación de Pontevedra, que ya va por la tercera edición y que este jueves desembarcará en la localidad natal de esta artista, fallecida en 1992.

La cita es a las 20.00 horas en la sala Pitusa Cabanillas y será la investigadora musical y archivera de la Real Filharmonía de Galicia, Marieta Lorenzo, la encargada de detallar la vida de la cambadesa, junto con la diputada de Igualdade, Paula Bouzós.

Como avance de la interesante vida de Vázquez, pronto se cumplirán 121 años de su nacimiento en la capital del albariño. Siendo un adolescente de 13 años se trasladó a Madrid con su familia y la niña que ya mostraba una gran afición y grandes cualidades para el canto, pronto empezó a recibir lecciones del maestro Luis Iribarne.

De la revista a la zarzuela

En los años 20 actuó como cupletista pasando después al género de la revista en la compañía de Celia Gámez, pero su carrera despegó de verdad en 1927 con su debut en la zarzuela «La del Soto del Parral», en el Teatro Fuencarral.

Su salto definitivo a la fama se produjo en 1929 con el emblemático éxito de «Los claveles de Serrano», junto al tenor Tino Folgar, que la consolidó como estrella del género. En 1932 se unió a la Compañía Lírica Nacional e interpretó papeles emblemáticos como Aurora La Beltrana en «Doña Francisquita», incluso en la versión cinematográfica de 1935.

Sumó numerosas recreaciones en teatros madrileños y de Barcelona entre los años 30 y 40 y llegó a hacer varias giras por Hispanoamérica.

Tras la Guerra Civil fundó su propia compañía, alcanzando el éxito con «La Caramba» (1942) y «Polonesa» (1944), en la que trabajaba con Pedro Terol, y dejó registro discográfico con intérpretes como Marcos Redondo y Juan García. En los años 50 interpretó títulos finales como «La Lola se va a los puertos» o «La verbena de la Paloma» y finalizó su vida interpretativa en torno a 1955.

A partir de ahí se dedicaría a la pintura de manera aficionada y hasta su fallecimiento, dejando tras de sí «una trayectoria que representa el esplendor de la zarzuela española en su momento más brillante y un legado de repertorio clásico que tuvo una influencia duradera en el teatro lírico español».

«Aquí faltan páxinas» ya ha ensalzado la figura de otras grandes mujeres, rescatando historias que «no suelen ser contadas» o que por lo menos no tienen la consideración merecida cuando se habla de los ámbitos en los que destacaron, como el caso de las alfombristas Juaniña do Porriño y Concepción Pérez Iglesias; las «Nais contra a droga»; las mujeres de Gargamala, depositarias de un importante legado de la tradición oral y musical, y una de las científicas gallegas más reconocidas de ámbito internacional en el campo de la oncología y que actualmente es jefa del grupo de melanoma en el CNIO, Marisol Soengas.

Y después de la cita con la soprano cambadesa, habrá más. Desde el área de Igualdade provincial explican que se narrará el papel de las mujeres en el sector del vino, la fotógrafa y periodista Corona González, la arquitecta pionera Rita Fernández Queimadelos, la cineasta Cruz Risco y la de las primeras policías locales Marina Ledo y Begoña Villar.

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