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Ordenación del litoral

Blindar bateas y marisqueo, base de las alegaciones de A Illa contra Costas

El regidor isleño, Luis Arosa, centra su propuesta ante el Gobierno de España en una protección directa del «motor económico de este municipio»

Luis Arosa en el litoral de A Illa. | NOÉ PARGA

Luis Arosa en el litoral de A Illa. | NOÉ PARGA

A. G.

A Illa

El alcalde de A Illa, Luis Arosa, ha presentado una serie de alegaciones a la modificación del Reglamento General de Costas, tramitado por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco). Las propuestas que pone encima de la mesa el alcalde isleño se centran en garantizar una protección directa del principal motor económico del municipio, las bateas y el marisqueo, unas propuestas que también «marcan distancias con la estrategia de confrontación administrativa que está siguiendo la Xunta».

Para el regidor, el borrador del Miteco deja demasiadas puertas abiertas a la arbitrariedad, al considerar que las concesiones «tienen un carácter potestativo». Insiste en que «no se puede permitir que el futuro de las familias dependa de interpretaciones políticas, tanto el marisqueo como el sector miticultor deben quedar fuera de las pujas competitivas con una redacción clara y sin fisuras en el nuevo texto».

Es por ello que la documentación aportada exige que el nuevo reglamento incluya una disposición que excluya específicamente al sector primario de cualquier proceso de selección competitiva. «Europa ya dijo lo que había que hacer, dándonos la razón frente a las pretensiones de liberalizar la costa; ahora, lo único que pedimos es que el Ministerio traslade esa realidad al papel para dar tranquilidad absoluta a las familias, el resto es postureo que no resuelve el problema del sector», señala Arosa.

El regidor cargó contra la postura de la Xunta en este proceso, señalando que «mientras dedica su esfuerzo a pelear por los papeles, quejándonse de si el plazo de 15 días es corto o entrando en debates teóricos sobre si la reforma debe ser por Ley o Reglamento, en A Illa nos centramos en buscar la seguridad de los vecinos porque la gente del mar no vive de pleitos administrativos ni discusiones, vive de saber que su trabajo está blindado por escrito».

El regidor isleño tira de las respuestas de la Comisión Europea, donde figura un documento que supone un escudo jurídico definitivo. En esa resolución, Bruxelas «reconoce que la acuicultura y el marisqueo no constituyen un servicio comercial en el sentido de la Directiva de Servicios; este matiz es el que lo cambia todo ya que si Europa dice que producir mejillón y mariscar no es un servicio, el Miteco no tiene ninguna obligación legal de someter las concesiones a pujas abiertas a grandes fondos de inversión». Insiste en que «Europa reconoce que olas bateas o el marisqueo son sector primario, como una granja o huerta, y que deben ser tratadas como una excepción a la norma de competencia».

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