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Opmega confirma la mortandad de mejillón y cría

Cree que la Consellería «debe dar una respuesta ágil» para «amortiguar el impacto»

Está en juego «la viabilidad» de un sector «estratégico para la economía gallega»

Los bateeiros no dejan de levantar cuerdas de mejillón muerto.

Los bateeiros no dejan de levantar cuerdas de mejillón muerto. / FdV

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

La Organización de Productores de Mejillón de Galicia (Opmega), entidad mayoritaria y más representativa del sector, confirma una preocupante mortandad de molusco de talla comercial y de mejilla (cría) en los parques de cultivo flotantes.

A la espera «disponer de una radiografía precisa de los daños» y hacer un balance global de las pérdidas o perjuicios, para lo cual está recabando datos entre todos sus asociados y en las diferentes rías, ya avanza que «la concatenación de cierres por toxinas y ahora los efectos derivados de las intensas lluvias agrava la situación económica de muchas explotaciones, que afrontan un escenario de elevada incertidumbre productiva».

De este modo la agrupación de bateeiros que preside Ricardo Herbón confirma lo avanzado por el propio sector a través de FARO DE VIGO hace solo un par de días, cuando se explicó que los mejilloneros atraviesan uno de los peores momentos de los últimos años.

Los bateeiros evalúan el estado de las cuerdas.

Los bateeiros evalúan el estado de las cuerdas. / FdV

Y todo porque al mal desove del pasado ejercicio y a la actual escasez de mejilla (semilla) y su debilidad, se sumaron los desprendimientos de producto comercial generados por el fuerte oleaje y las corrientes, destrozos de los viveros valorados en cientos de miles de euros y, ahora, la mortandad masiva provocada por el descenso de salinidad.

Un preocupante aumento de agua dulce del que ya se daba cuenta en el decano de la prensa nacional a principios de mes, cuando se pronosticaba que la mortandad de marisco iba a ser inevitable en las rías.

En aquella ocasión se aclaraba que la media en la superficie de la ría se sitúa generalmente entre 34 y 34,8 Unidades Prácticas de Salinidad (UPS), y resulta que el día 5 era de solo 0,665 a un metro de profundidad y 1,174, a tres metros.

Mejillón muerto a causa del agua dulce.

Mejillón muerto a causa del agua dulce. / FdV

De ahí que en las últimas semanas no dejen de surgir noticias relacionadas con la pérdida de almeja, berberecho, navaja, mejillón y otras especies que no soportan la gran cantidad de agua dulce acumulada en las rías después de tantas y tan intensas borrascas.

Y de ahí, también, que en días pasados los bateeiros denunciaran a través de FARO que «en los tres primeros metros de cuerda la mortandad alcanza ya el 70%», pronosticando que «será del cien por ciento en los próximos días, si las cosas no cambian».

Ahora es Opmega, como queda dicho, la entidad que pone el foco en esa mortandad . Y lo hace para insistir en «la necesidad de dar una respuesta ágil por parte de la administración que permita amortiguar el impacto y garantizar la viabilidad del sector, estratégico para la economía de las rías gallegas».

La mortandad se hace notar, sobre todo, en los tres primeros metros de cuerda.

La mortandad se hace notar, sobre todo, en los tres primeros metros de cuerda. / FdV

Más aún, insiste, teniendo en cuenta que la mortandad detectada llega «después de varios meses consecutivos marcados por episodios recurrentes de biotoxinas que obligaron al cierre de polígonos y provocaron una pérdida significativa de ingresos para las empresas mejilloneras».

Todo ello agrava la inestabilidad del sector, de ahí que Opmega pretenda pedir ayuda a Mar, incidiendo en que «los aportes extraordinarios de agua dulce alteran las condiciones de salinidad en las rías, generando un estrés significativo en el mejillón que puede derivar en mortalidad y un menor crecimiento, con el consiguiente impacto económico para las explotaciones».

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