Nueva salida de vía con vuelco en la «carretera mortal» Catoira-Caldas
El accidente ocurrió de madrugada y se saldó sin víctimas
La EP-8001 acumula decenas de heridos y varios fallecidos

El coche siniestrado la pasada madrugada. / FdV

El Concello de Catoira fue escenario durante la madrugada de un nuevo accidente de circulación. Un turismo sufrió una salida de vía y quedó volcado en un pequeño terraplén en una zona arbolada.
Lo sucedido cobra especial interés por el hecho de haberse producido en la polémica y peligrosa carretera provincial EP-8001, que une la villa vikinga con Carracedo, en el ayuntamiento vecino de Caldas de Reis, y se ha cobrado decenas de víctimas –algunas mortales– durante los últimos años.
De ahí que este episodio sirva para insistir en lo peligroso que resulta ese tramo para el que en tantas ocasiones durante los últimos años se reclamaron medidas correctoras, tanto defendidas por grupos políticos –de todos los colores– como por los usuarios y los servicios de emergencias. Entre ellos Protección Civil de Catoira, que ha tenido que movilizarse nuevamente para intervenir en este último accidente.

El turismo siniestrado la pasada madrugada. / FdV
No está de más recordar que para esta carretera de titularidad provincial se ha solicitado en repetidas ocasiones –incluso con acuerdos plenarios de las Corporaciones de Catoira y Caldas–, la rectificación de algunas de las curvas más peligrosas, siendo ésta una necesidad que siempre coincidió en reclamar el PP, ahora al frente de la Diputación de Pontevedra.
Hace justamente un año el alcalde catoirense, Xoán Castaño, incidía en ello reclamando públicamente la urgente reforma de esta carretera que soporta «una intensidad media diaria de más de 8.000 vehículos», entre ellos numerosos camiones, ya que es la vía de comunicación principal entre la Autovía de Barbanza y la AP-9.

El episodio más grave se vivió en 2010, con un muerto y 25 heridos, tras volcar un autobús. / Noé Parga
Un vial de 8,5 kilómetros con 38 curvas, algunas extremadamente peligrosas, en el que se delimita un tramo de concentración de accidentes de 4,5 kilómetros de longitud.
Esta reforma, recordaba entonces el regidor, «es una demanda histórica y unánime de todos los grupos políticos en el Ayuntamiento de Catoira». Como también lo es del Concello de Caldas.
Como en sucesos anteriores, el de la pasada madrugada da pie a recordar algunos de los episodios anteriores más llamativos:
2010: un muerto y 25 heridos
En octubre de 2010 se registró un grave suceso en el punto kilométrico 1,8, con resultado de un muerto y 25 heridos de diversa consideración, algunos muy graves, tras volcar un autobús.
Viajaban 39 invitados, entre ellos tres niños de corta edad, que acudían desde el Concello de A Pobra do Caramiñal a la boda que celebraba en Redondela una pareja de jóvenes vigueses.
El fallecido, Carlos Ramos Santos, de 31 años, era natural del municipio pobrense, al igual que la mayoría de los ocupantes.

Un camión volcado. / Noé Parga
El chófer, vecino de Boiro de 48 años, había perdido el control del bus a la salida de una curva, invadió el carril contrario y acabó volcando e impactando con un árbol situado en el margen izquierdo de la EP-8001.
Como consecuencia de ese choque el autocar volcó y acabó tendido sobre un lateral. Durante la violenta maniobra el pasajero que acabó perdiendo la vida salió despedida del habitáculo por una ventanilla y fue aplastado por la carrocería contra el asfalto.
La virulencia del choque y el hecho de que los asientos careciesen de cinturones de seguridad contribuyeron a que se registraran tantos daños personales.
2011: fallece una joven
También fue sonado el accidente que en octubre de 2011 acababa con la vida de una mujer de 26 años de edad, vecina de Boiro, cuyo turismo colisionó frontolateralmente con otro, cuyo conductor resultó herido leve.
Sucedió en el kilómetro 4,5, es decir, casi en el mismo lugar donde el año pasado volcó el trailer y donde en 2021 falleció un guardia civil.

Una de las salidas de vía registradas. | Iñaki Abella
Aquel mismo año, pero en mayo, dos jóvenes resultaron heridos de gravedad tras un aparatoso accidente. Eran un vecino de Caldas de Reis, de 23 años, y un vilagarciano de 28 años.
Muchos se acordarán también de que en mayo de 2015 se registraron dos heridos tras salirse su vehículo de la vía.
Y de que en junio de 2017 fueron tres los heridos en una colisión frontal entre dos vehículos en la carretera EP-8001.
Al año siguiente quedó patente otro de los riesgos de la EP-8001, como es la presencia de animales en la calzada. Habitualmente son los jabalíes los que cruzan la carretera, que atraviesa una gran masa arbolada compartida por los Concello de Catoira, Valga y Caldas, pero en aquella ocasión fue un caballo el que irrumpió en ella.
Fue atropellado por un turismo que, a consecuencia del impacto, acabó fuera de la vía, empotrado contra los árboles. El resultado: una mujer y su hijo, de 8 años, heridos.
2021: agente muerto
Desde entonces se registraron otros muchos y aparatosos accidentes, resultando especialmente trágico el año 2021, cuando, como se decía antes, fallecía un motorista de la Guardia Civil en acto de servicio.
El agente, de 51 años, perdió el control de su moto en el punto kilométrico 4,05 y sufrió una salida de vía en la que recibió un golpe mortal.
Poco después fallecía una septuagenaria catoirense y resultaban heridos leves su marido, de 80 años, y su hijo, de 53.
Aquel accidente, a poco más de un kilómetro del nudo de enlace de la AP-9, consistió en una salida de vía que hizo que el vehículo saliera despedido sobre un desnivel hasta acabar volcado, con las ruedas hacia arriba, en una finca próxima.
Semanas más tarde, otro herido, también por salida de vía. Y así una y otra vez, hasta llegar al vuelco del trailer del miércoles pasado.
En definitiva, que pueden citarse multitud de casos que vienen a confirmar el alto grado de siniestralidad de la carretera entre Catoira y Carracedo.
Y por cierto, no solo en el tramo que avanza desde la rotonda de la PO-548 que une Pontecesures con Vilagarcía hacia Caldas, sino también al otro lado de esa rotonda, en el recorrido que va hasta el puente interprovincial Catoira-Rianxo sobre el río Ulla.
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