Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Protección y ordenación del litoral

Vilanova busca una solución para los barcos abandonados en O Ariño

La cofradía reclama a Portos y Costas la retirada de las embarcaciones por los problemas de contaminación y el riesgo para las mariscadoras

Barcos abandonados en la zona de O Ariño, en Vilanova de Arousa.

Barcos abandonados en la zona de O Ariño, en Vilanova de Arousa. / Noé Parga

Vilanova

Abandonados, pudriéndose y sin que nadie se haga responsable de la situación, así se encuentran varias embarcaciones en la zona de O Ariño, uno de los bancos marisqueros más importantes de la cofradía de Vilanova sin que ninguna administración mueva un dedo para retirarlos.

Esa situación estuvo encima de la mesa en el encuentro que representantes del pósito vilanovés mantuvieron con Portos de Galicia en la jornada de ayer.

En ella, el patrón mayor, Lino Díaz, explicó que la situación en la que se encuentran los barcos «nos causa multitud de problemas, ya que no solo son un foco de contaminación a medida que se van degradando, sino que también ponen en riesgo a las mariscadoras, que pueden acabar heridas si pisan algún resto con clavos.

Díaz ya ha pasado por Costas del Estado, donde «me remitieron a la Xunta al entender que las competencias sobre el litoral han sido transferidas, pero en Portos me vuelven a remitir a Costas; regresaré allí, pero no podemos andar así porque esos barcos no deberían estar ahí, generando un grave problema». En ese lugar se encuentran dos antiguos barcos de batea cuyos propietarios «los vendieron para Namibia, pero nadie ha pasado por allí a recogerlos». Hace tan solo una semana, uno de ellos todavía tenía puente y tolba, pero esos elementos han desaparecido y la embarcación parece condenada a pudrirse en ese lugar «porque está totalmente desguazado».

También hay una embarcación de la séptima lista que se encuentra quilla arriba desde hace un par de semanas sin que aparezca su propietario.

El patrón mayor también ha denunciado la situación ante Gardacostas, ente que levantó acta de la situación ante «los vertidos constantes que sufrimos y esperamos que se ponga coto a esta escombrera que vivimos en esa zona desde hace ya mucho tiempo».

Además de la situación de las embarcaciones de O Ariño, el encuentro también sirvió para dar cuenta de la situación en la que se encuentran los pantalanes pesqueros y bateeiros.

El presidente de Portos de Galicia, José Antonio Álvarez, trasladó a los directivos del pósito vilanovés que la Xunta prevé iniciar la renovación de los pantalanes esta primavera.

Se trata de una actuación de 100.000 euros, y que permitirá dotar de mayor seguridad y funcionalidad estas infraestructuras, al tiempo que profundizará en el desarrollo económico de la localidad. El problema radica en que una parte importante de las tablas de madera se están pudriendo y se cambiarán por otro tipo de material más resistente.

La situación de la lonja de Vilanova también fue otra cuestión que se analizó. Desde hace mucho tiempo, el pósito vilanovés viene demandando que se realice una actuación importante en el edificio para acabar con los problemas de humedad.

No en vano, en la parte que mira hacia A Illa, el agua se filtra de manera constante, generando graves problemas que Portos se comprometió a solventar, pero esa solución se ha ido dilatando en el tiempo.

El ente dependiente de Mar va a retomar el proyecto para solucionar los problemas de humedades cuanto antes, realizando esas obras y otras que están pendientes en la propia sede de la cofradía de Vilanova.

Por último, entre las cuestiones que se estuvieron analizando se encontraba el problema de un vertido cuyo origen no se consigue localizar. Ese vertido se registra a la altura de los pantalanes de la tercera lista de la dársena de O Cabo, en plena zona portuaria.

En ese punto se han realizado varias intervenciones por parte del Concello para determinar el origen «pero no se ha conseguido».

El vertido aflora en varios momentos del año, provocando un intenso mal olor y dejando una importante mancha en el agua que «esperamos poder atajar con el Concello y con la concesionaria del alcantarillado», explica Lino Díaz.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents