Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El mal tiempo frena la recuperación de un parque destrozado en 2020

Los temporales de hace seis años derribaron uno de los accesos al Castro de Alobre

El tren de tormentas actual entorpece la reforma iniciada en verano

La zona de actuación, con el muro de contención y las escaleras de piedra a medio colocar.

La zona de actuación, con el muro de contención y las escaleras de piedra a medio colocar. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

Los temporales registrados en 2020 causaron importante destrozos en el parque de O Castriño, también conocido como Jardín Botánico Enrique Valdés Bermejo. Lo más llamativo fue un corrimiento de tierras que provocó el derrumbe de un sendero que daba acceso al espacio arqueológico del Castro de Alobre.

El año pasado, un lustro después de aquel derrumbe, comenzaba la licitación del proyecto de reforma, y en verano arrancaban las obras pertinentes.

Se trataba de levantar un muro de contención y de reponer la barandilla y las escaleras de acceso al Castro de Alobre, todo ello por importe de 165.000 euros.

Pero los temporales vuelven a cruzarse en el camino y siguen causando problemas en esa misma zona.

Además de tirar y romper árboles, y de impedir a los vecinos el disfrute de la misma, el tren de tormentas que azota Galicia desde haces meses está torpedeando las labores de rehabilitación de ese atractivo enclave y dando al traste con las previsiones iniciales en cuanto a plazos de ejecución.

El levantamiento del muro de contención está paralizado.

El levantamiento del muro de contención está paralizado. / M. Méndez

Lejos quedan ya los dos meses que iban a emplearse en hacer realidad la mejora, de ahí que vayan a alcanzarse los seis años desde que la pasarela quedó suspendida en el aire y fue preciso precintar el acceso para evitar riesgos mayores a los vecinos.

Puede recordarse ahora que, además de los temporales, los trámites administrativos también demoraron esta ansiada mejora, pues fue preciso realizar un estudio geotécnico para ver el estado real del terreno.

Fue en 2022, un año antes de que se requirieran los informes sectoriales pertinentes de Patrimonio y dos antes de que se incluyera el proyecto en un préstamo municipal solicitado para sacar adelante esta y otras actuaciones.

A principios de 2025 se contrató el control arqueológico de la intervención, y en mayo se sacó la obra a licitación, siendo adjudicada en julio.

A estas alturas tanto el muro de contención previsto como las escaleras de piedra están a medio colocar, por lo que habrá que esperar aún un tiempo antes de ver esas acciones finalizadas y de que se proceda a instalar nuevas balaustradas y a mejorar el camino afectado.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents