El Castro de Alobre, víctima del botellón y los gamberros
Vandalismo en pleno centro de Vilagarcía

Algunas de las pintadas en el mobiliario del Castro de Alobre. / M. Méndez
M. Méndez
Vilagarcía
Aún a pesar del mal tiempo, la gran zona verde del Castro de Alobre, en pleno centro de Vilagarcía de Arousa, sigue recibiendo la visita de jóvenes que practican botellón y otros que se dedican al vandalismo como forma de pasar el rato.
Esto se hace notar en la cantidad de basura acumulada en el lugar, la presencia de mobiliario urbano destrozado y las pintadas que cubren tantos papeleras como las rocas de la zona arbolada del parque, señales informativas e incluso los bancos de granito existentes en esta zona de ocio.
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