El agua colapsa parte de la red secundaria de la comarca
El desbordamiento del Umia obliga a cortar viales en Vilanova, Ribadumia y Meis

Una de las carreteras afectadas en el Concello de Meis. / Iñaki Abella
El tren de temporales que azota desde hace casi un mes la comarca de O Salnés ha traído consecuencias a la circulación, especialmente en viales secundarios, que han tenido que cerrarse al tráfico, alguno de forma intermitente, al quedar totalmente anegados por el agua del río Umia, que se niega a regresar a su cauce.
Las zonas que más están sufriendo esta circunstancia son los municipios de Vilanova, Meis y Ribadumia. En el primero de ellos está cortado al tráfico el Camiño Francés, un vial que transcurre paralelo al río Umia y que es muy utilizado por los vecinos para llegar de Baión a Pontearnelas o para acceder a fincas. El propio alcalde del municipio, Gonzalo Durán, reconocía ayer que una parte importante de ese vial permanece debajo de las aguas desde hace tiempo, algo que «tenemos que asumir porque pasa todos los años, no nos queda otra que aguardar a que bajen las aguas y proceder a su reparación».
En el vecino municipio de Meis la situación es similar en todos los viales que se encuentran en las proximidades del río Umia, alguno de los cuales permanece anegado desde el primer minuto en el que se desbordó el río, como es el caso del que conduce desde la PO-531 hacia el espacio natural de As Aceñas. En el municipio, cayó ayer un árbol de gran tamaño sobre el lavadero de la aldea labrega, situada en la Ruta da Pedra e da Auga, causando importantes desperfectos que están todavía siendo valorados, así como su reconstrucción.

Estado en el que quedó el lavadero de Meis tras caer un árbol sobre él. / FDV
En Ribadumia, se han registrado cortes intermitentes en el vial que une Pontearnelas con Cabanelas y los problemas que ha generado el río y las persistentes lluvias llevaron a Protección Civil de Ribadumia a cortar varios viales debido a inundaciones que los convertían en impracticables para la circulación.
La situación también está afectando a uno de los productos turísticos más importantes de la comarca de O Salnés, la Variante Espiritual. Aunque se encuentra en temporada baja y el número de peregrinos que transitan por ella es mínimo, lo cierto es que todos ellos deben desviarse para continuar su camino hacia Compostela, ya que la mayor parte del trazado de la Variante se encuentra debajo del agua. Así lo reconocían ayer dos peregrinos que transitaban por la zona de Pontearnelas buscando una alternativa. El impacto del agua es algo que deberán analizar los municipios por los que transita la Variante una vez bajen las aguas del río Umia, pero todo apunta a que será bastante importante y que habrá que realizar diferentes actuaciones para que vuelva a la normalidad antes de que llegue la Semana Santa, cuando regresa con fuerza la presencia de peregrinos por la comarca d eO Salnés.
La posibilidad de que el nivel del agua vaya bajando y que el río Umia regrese a su cauce no parecer entrar dentro de las posibilidades que se barajan en estos momentos. Emerxencias ha activado hoy la alerta naranja para los concellos del interior de Pontevedra por la llegada de un nuevo temporal con intensas lluvias en esa zona. Es en esos municipios donde se alimenta el propio Umia y un buen número de sus afluentes, por lo que todo apunta a que el nivel del agua volverá a crecer de nuev
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